La arquitectura apuesta por ciudades integradas en la naturaleza como respuesta a algunos de los mayores desafíos del siglo XXI. Expertos internacionales reunidos en el Congreso Mundial de Arquitectos de la UIA 2026, celebrado en Barcelona, defienden que edificios, barrios y territorios deben diseñarse como parte de sistemas ecológicos vivos y no como elementos aislados del medio natural.
La transformación del urbanismo, la adaptación al cambio climático, la recuperación de ecosistemas y la reutilización de edificios existentes centran el debate de un encuentro que reúne a cerca de 10.000 profesionales de más de 130 países, llamados a redefinir el papel de la arquitectura en un planeta cada vez más vulnerable.
La arquitectura apuesta por ciudades integradas en la naturaleza para afrontar la crisis climática
El Congreso Mundial de Arquitectos de la UIA 2026 abre en Barcelona un debate internacional sobre el futuro de las ciudades, defendiendo un urbanismo capaz de convivir con los ecosistemas, adaptarse al cambio climático y reducir el impacto ambiental del entorno construido.
El urbanismo contemporáneo rompe con el aislamiento tradicional entre el asfalto y la biosfera. Las corrientes actuales promueven metrópolis integradas orgánicamente en sus entornos vivos, ofreciendo soluciones viables contra el declive de la biodiversidad y las alteraciones climáticas.
El Foro Internacional de Barcelona abandera este cambio de paradigma al definir las construcciones como prolongaciones del ecosistema. Los expertos proponen sustituir el afán de dominación humana por una cooperación interdisciplinar que respete las dinámicas geográficas.
La arquitectura apuesta por ciudades integradas en la naturaleza como nuevo paradigma urbano
Durante décadas, el desarrollo urbano se ha basado en separar la ciudad del entorno natural. Sin embargo, esa visión comienza a cambiar profundamente y la arquitectura apuesta por ciudades integradas en la naturaleza como una respuesta real frente al cambio climático, la pérdida de diversidad biológica y la creciente presión sobre los recursos naturales.
Este nuevo enfoque protagoniza la apertura del Congreso Mundial de Arquitectos de la UIA 2026, celebrado en Barcelona, donde arquitectos, paisajistas, urbanistas e investigadores plantean que edificios, calles y espacios públicos deben diseñarse como partes inseparables de ecosistemas vivos.
La propuesta supone abandonar la idea de que la naturaleza es únicamente un recurso o un paisaje que rodea las ciudades. En su lugar, plantea entender que el agua, el suelo, la vegetación, el clima y las personas forman un mismo sistema que debe gestionarse de forma integrada.
Una visión que rompe con siglos de planificación urbana
Los comisarios del congreso, Maria Giramé y Tomeu Ramis, defendieron que la arquitectura debe dejar atrás modelos heredados durante siglos que situaban al ser humano por encima de los procesos naturales.
Según explicaron, la ciudad no puede seguir proyectándose como un espacio independiente del territorio, sino como un organismo que interactúa continuamente con el clima, los materiales, la biodiversidad y las dinámicas ambientales que lo rodean.
Esta nueva manera de entender el urbanismo también implica aceptar que la arquitectura ya no consiste únicamente en construir edificios, sino en gestionar relaciones complejas entre naturaleza, tecnología, sociedad y paisaje.
Arquitectura para convivir con el clima y otras especies
Uno de los mensajes más repetidos durante la jornada fue que la arquitectura debe situarse «del lado de la vida». El teórico Mark Wigley defendió una profesión capaz de convivir con otras especies y abandonar la idea de controlar completamente el entorno.
En la misma línea, el paisajista Bas Smets apostó por una inteligencia colectiva que sustituya la competencia tradicional del sector por una colaboración entre arquitectos, científicos, ingenieros, ecólogos y especialistas en paisaje.
Los participantes coincidieron en que los edificios modifican el viento, la humedad, la temperatura, la permeabilidad del suelo y numerosos procesos ecológicos, por lo que cada proyecto arquitectónico debe asumir también una responsabilidad ambiental.
Reutilizar edificios antes que construir desde cero
El paisajista Dirk Sijmons recordó que la humanidad se ha convertido en una auténtica fuerza geológica capaz de transformar el planeta, motivo por el que la arquitectura debe participar activamente en la reparación de los daños ambientales acumulados durante décadas.
Entre las prioridades planteadas destaca la restauración de ecosistemas urbanos, la renaturalización de las ciudades y la reutilización intensiva del patrimonio construido, evitando siempre que sea posible nuevas demoliciones.
La idea de «no más demolición» se convirtió en una de las reflexiones más contundentes del congreso, al considerar que rehabilitar edificios existentes reduce emisiones, conserva recursos y disminuye significativamente la huella de carbono del sector.
La rehabilitación y la economía circular marcan el futuro
La arquitecta Eva Franch i Gilabert propuso sustituir los principios clásicos de estabilidad, utilidad y belleza por nuevos valores vinculados a la adaptación, la reparación, la resiliencia y el cuidado de los ecosistemas.
Desde el estudio español TAKK, Mireia Luzárraga añadió que asumir una mirada ecológica obligará a renunciar a determinados privilegios, como mantener todos los espacios interiores con temperaturas completamente homogéneas, favoreciendo edificios más eficientes y adaptados al clima.
Estas ideas enlazan con el segundo eje del Congreso Mundial de Arquitectos, centrado en la economía circular, el reciclaje de materiales, la eficiencia energética y la rehabilitación del patrimonio construido como estrategia para reducir las emisiones del sector.
Barcelona se convierte en el epicentro del debate internacional
El Congreso Mundial de Arquitectos de la UIA 2026 reúne hasta el 2 de julio a cerca de 10.000 profesionales, estudiantes y representantes institucionales procedentes de más de 130 países, convirtiendo a Barcelona en el principal foro internacional sobre arquitectura y sostenibilidad.
Bajo el lema «Becoming. Architectures for a planet in transition», el programa combina conferencias, exposiciones y debates repartidos entre el Centro de Convenciones Internacional de Barcelona (CCIB), Les Tres Xemeneies y el DHub.
La cita concluirá con la presentación de un manifiesto que recogerá las principales conclusiones del encuentro y con el traspaso oficial de la bandera de la UIA a Pekín, ciudad que organizará la próxima edición del congreso en 2029.
La consigna prioritaria prohíbe el derribo sistemático, apostando firmemente por la rehabilitación del patrimonio existente. Esta estrategia de conservación reduce drásticamente la huella de carbono sectorial y detiene la explotación innecesaria de nuevas materias primas.
La arquitectura del futuro exigirá sacrificar el confort térmico homogéneo para ganar resiliencia ecológica. El manifiesto final sentará las bases de una economía circular donde los edificios se piensen para reparar, cuidar y adaptarse al territorio.
La arquitectura apuesta por ciudades integradas en la naturaleza: conclusiones
La arquitectura apuesta por ciudades integradas en la naturaleza porque cada vez resulta más evidente que el futuro urbano dependerá de la capacidad para convivir con los procesos naturales y no de intentar dominarlos. El cambio climático obliga a replantear la forma de diseñar edificios, barrios y territorios desde criterios mucho más resilientes.
Las propuestas presentadas en Barcelona apuntan hacia una arquitectura que prioriza la rehabilitación, la economía circular, la restauración ambiental y la coexistencia entre personas y biodiversidad. Un cambio de paradigma que puede marcar el rumbo del urbanismo internacional durante las próximas décadas.
La arquitectura apuesta por ciudades integradas en la naturaleza en 15 segundos
¿Qué propone el Congreso Mundial de Arquitectos de la UIA 2026?
El encuentro plantea que la arquitectura deje de considerar la naturaleza como un elemento externo y diseñe ciudades integradas en los ecosistemas, capaces de adaptarse mejor al cambio climático y reducir su impacto ambiental.
¿Por qué la arquitectura debe adaptarse al cambio climático?
Los expertos consideran que los edificios modifican el clima urbano, el suelo, el agua y la biodiversidad. Adaptar la arquitectura permitirá crear ciudades más resilientes frente al aumento de temperaturas, las inundaciones y otros fenómenos extremos.
¿Qué significa reutilizar edificios en lugar de demolerlos?
La reutilización consiste en rehabilitar construcciones existentes para prolongar su vida útil, evitando el consumo de nuevos materiales, reduciendo emisiones de carbono y disminuyendo la generación de residuos de construcción.
¿Cuántos profesionales participan en el Congreso Mundial de Arquitectos?
La edición de 2026 reúne en Barcelona a cerca de 10.000 participantes procedentes de más de 130 países, entre arquitectos, investigadores, estudiantes y representantes institucionales.
¿Qué temas se debaten durante la UIA 2026?
El programa aborda cuestiones como la emergencia climática, la crisis de la vivienda, la economía circular, la rehabilitación del patrimonio, la eficiencia energética, la transformación del espacio público y la integración de la naturaleza en las ciudades.











