Los bomberos forestales piden cambiar el modelo contra los incendios. Exigen una reestructuración profunda en las políticas de contención contra los incendios forestales. Sostienen que el esquema operativo actual resulta ineficaz frente a situaciones de una magnitud e intensidad sin precedentes.
Las denominadas catástrofes de sexta generación sobrepasan la capacidad de respuesta de los dispositivos desplegados. La velocidad de propagación registrada en episodios recientes obliga a priorizar las evacuaciones urbanas en lugar de combatir el frente directo.
El deterioro de miles de hectáreas protegidas en el interior peninsular demuestra la necesidad de gestionar el territorio de forma continuada. Los sindicatos demandan intervenciones selvícolas, limpiezas de matorral y pastoreo controlado durante las cuatro estaciones.
Afrontar la crisis climática exige abandonar las estrategias de reacción inmediata para consolidar un modelo basado en la prevención. Adecuar los ecosistemas y dotar de estabilidad al personal técnico resultará indispensable para minimizar desastres futuros.
Los bomberos forestales piden cambiar el modelo contra los incendios ante la nueva realidad climática
Los bomberos forestales piden cambiar el modelo contra los incendios porque consideran que la estrategia utilizada hasta ahora ha dejado de ser eficaz frente a los grandes incendios que cada verano arrasan miles de hectáreas. Los profesionales aseguran que los equipos de extinción llegan demasiado tarde ante fuegos cada vez más rápidos, intensos e impredecibles.
La petición llega después de una campaña especialmente dura en Castilla-La Mancha, donde algunos incendios han devastado amplias superficies de espacios protegidos y han vuelto a evidenciar las dificultades para contener incendios de comportamiento extremo.
Los bomberos forestales piden cambiar el modelo contra los incendios porque ya no basta con extinguir
Representantes sindicales de CCOO en la empresa pública Geacam sostienen que el sistema actual está diseñado para reaccionar cuando el incendio ya se ha desarrollado, en lugar de reducir previamente el riesgo mediante una gestión activa del territorio.
Según los profesionales, los equipos pasan gran parte de las emergencias intentando frenar incendios que ya presentan un comportamiento extremo y que, en muchos casos, superan la capacidad de respuesta de los medios de extinción.
A su juicio, la prioridad debe desplazarse desde una estrategia centrada únicamente en apagar incendios hacia otra basada en prevenir que esos grandes fuegos lleguen a producirse.
Los incendios de sexta generación cambian completamente las reglas
Los bomberos recuerdan que los llamados incendios de sexta generación son capaces de modificar las condiciones atmosféricas de su entorno, generando comportamientos muy difíciles de prever y controlar.
En algunos casos, como el incendio de La Mierla (Guadalajara), las llamas llegaron a avanzar hasta 12 kilómetros en una sola noche, una velocidad que reduce enormemente la capacidad de intervención de los equipos desplegados sobre el terreno.
Este tipo de incendios obliga con frecuencia a priorizar la protección de la población y de las infraestructuras frente al ataque directo al frente de fuego.
Miles de hectáreas perdidas en espacios naturales protegidos
El incendio de La Mierla ha afectado a más de 32.000 hectáreas, gran parte de ellas dentro del Parque Natural de la Sierra Norte de Guadalajara.
A esta superficie se suman las aproximadamente 3.000 hectáreas quemadas el año anterior en el entorno del Pico del Lobo, lo que supone una pérdida acumulada de unas 35.000 hectáreas en este espacio protegido.
Los representantes de los trabajadores consideran que estos datos reflejan la necesidad de revisar profundamente la planificación forestal y las políticas de prevención.
La prevención vuelve al centro del debate forestal
Los especialistas insisten en que la gestión forestal debe desarrollarse durante todo el año y no únicamente durante la campaña de incendios.
Trabajos como la reducción del combustible vegetal, el mantenimiento de cortafuegos, el aprovechamiento forestal sostenible, el pastoreo controlado y la restauración del mosaico agroforestal pueden disminuir la intensidad de futuros incendios. Además, reclaman una mayor inversión en planificación, personal estable y adaptación de los montes al nuevo escenario climático.
El cambio climático obliga a replantear la estrategia
El aumento de las temperaturas, las sequías prolongadas y los fenómenos meteorológicos extremos están favoreciendo incendios cada vez más grandes y difíciles de controlar.
Los bomberos consideran que seguir aplicando modelos diseñados para incendios de décadas anteriores impedirá responder eficazmente a los nuevos escenarios de riesgo.
Por ello, reclaman que administraciones y responsables políticos impulsen una transformación profunda del sistema de prevención, gestión forestal y respuesta ante emergencias.
Las exigencias de los bomberos deberían ser escuchadas
La evolución de los grandes incendios forestales demuestra que la extinción, por sí sola, ya no resulta suficiente para afrontar una realidad marcada por el cambio climático y por montes cada vez más vulnerables.
Los bomberos forestales piden cambiar el modelo contra los incendios para priorizar la prevención, la gestión sostenible del territorio y la adaptación de los ecosistemas, convencidos de que solo así será posible reducir la frecuencia y la intensidad de los grandes incendios del futuro.
Los bomberos forestales piden cambiar el modelo contra los incendios: en 15 segundos
¿Por qué los bomberos forestales quieren cambiar el modelo contra los incendios?
Porque consideran que el sistema actual se basa en reaccionar cuando el fuego ya es incontrolable y no apuesta suficientemente por la prevención y la gestión forestal.
¿Qué son los incendios de sexta generación?
Son incendios extremadamente intensos que pueden generar su propia dinámica atmosférica, propagarse muy rápidamente y resultar muy difíciles de extinguir.
¿Cuántas hectáreas ha quemado el incendio de La Mierla?
Ha afectado a más de 32.000 hectáreas, gran parte de ellas dentro del Parque Natural de la Sierra Norte de Guadalajara.
¿Qué medidas proponen los bomberos para evitar grandes incendios?
Reclaman más gestión forestal preventiva, reducción del combustible vegetal, mantenimiento de los montes, planificación durante todo el año y mayor inversión en prevención.
¿Por qué los incendios son cada vez más difíciles de controlar?
Porque el cambio climático, las altas temperaturas, la sequía y la acumulación de vegetación favorecen incendios más rápidos, intensos y con comportamientos extremos.
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