Los incendios en la UE arrasan más de un millón de hectáreas en 2025 y baten récord histórico, en una temporada sin precedentes que confirma la intensificación del cambio climático.
Con más de 1.079.538 hectáreas calcinadas, el equivalente a la superficie de Chipre, Europa afronta un nuevo escenario donde los incendios son más tempranos, más intensos y más difíciles de controlar.
Los incendios en la UE arrasan más de un millón de hectáreas en 2025 y baten récord histórico y evidencian el impacto del clima
La peor temporada registrada duplica la media histórica y confirma el impacto del cambio climático en Europa.
Un estudio del Centro Común de Investigación de la Comisión Europea apunta a un cambio en el patrón de incendios forestales, con inicios más tempranos, picos de intensidad en verano y su expansión a regiones que antes se consideraban menos expuestas a incendios frecuentes.
Agosto marcó el peor momento, cuando una intensa ola de calor provocó 22 grandes incendios en España y Portugal, que arrasaron 460.585 hectáreas en pocas semanas, casi la mitad del total de la Unión Europea previsto para 2025.
Una temporada sin precedentes que duplica la media histórica
El año 2025 ha marcado un punto de inflexión en Europa. La superficie quemada ha sido casi el doble de la media registrada entre 2006 y 2024, consolidando la peor temporada desde que existen registros.
Los datos del sistema europeo EFFIS confirman que el fenómeno no es puntual, sino parte de una tendencia creciente.
Incendios más tempranos, más intensos y en nuevas zonas
El análisis del Centro Común de Investigación revela un patrón claro: los incendios comienzan antes, se intensifican durante el verano y alcanzan regiones donde antes eran menos frecuentes.
Las olas de calor prolongadas y las temperaturas extremas están empujando el fuego hacia latitudes más altas.
Agosto, el mes que concentró la devastación
El punto crítico se alcanzó en agosto, cuando una ola de calor desencadenó 22 grandes incendios simultáneos en España y Portugal.
En solo unas semanas ardieron 460.585 hectáreas, lo que representa el 43% de toda la superficie quemada en la UE en 2025.
Miles de incendios y una Europa casi completamente afectada
Los satélites registraron 7.783 incendios en 25 de los 27 Estados miembros, dejando únicamente a Luxemburgo y Malta al margen.
El fenómeno ha sido prácticamente generalizado en todo el continente.
Espacios protegidos también en riesgo
El impacto no se limita a áreas no protegidas. El 39% de la superficie quemada (424.023 hectáreas) corresponde a espacios incluidos en la red Natura 2000.
Esto pone en riesgo ecosistemas clave para la biodiversidad europea.
España, el país más castigado por el fuego
España ha registrado su peor año desde 2006, con 401.266 hectáreas quemadas, cuadruplicando la media de los últimos 15 años.
El 85% de los daños se concentró en agosto, con diez grandes incendios de más de 10.000 hectáreas, especialmente en Castilla y León y Galicia.
Además, lidera el impacto en espacios protegidos, con 171.742 hectáreas afectadas dentro de Natura 2000.
Un impacto global que va más allá de la UE
Si se suman los incendios en Europa, Oriente Medio y el norte de África, la superficie afectada asciende a 2,24 millones de hectáreas en 2025.
Este dato confirma que el problema tiene una dimensión global.
El cambio climático, el gran acelerador del fuego
La Comisión Europea ha advertido que el tamaño y la intensidad de los incendios seguirán aumentando debido al cambio climático.
Las condiciones extremas favorecen la propagación del fuego y dificultan su control, generando un círculo cada vez más peligroso.
Un nuevo enfoque: prevenir antes que apagar
Bruselas apuesta ahora por reforzar la prevención, con una estrategia centrada en la gestión del territorio y los ecosistemas. El objetivo es actuar antes de que se produzcan los incendios, en lugar de centrarse únicamente en la respuesta.
Los datos satelitales registraron 7.783 incendios en la mayoría de los Estados miembros, con la excepción de dos países. Las áreas protegidas también se vieron gravemente afectadas, con una proporción significativa de terreno quemado ubicado dentro de espacios Natura 2000.
España experimentó su temporada más destructiva en casi dos décadas, mientras que los incendios en Europa, Oriente Medio y el norte de África superaron los dos millones de hectáreas, lo que pone de manifiesto que el cambio climático es un factor clave que intensifica los riesgos.
















