Los incendios forestales en la UE serán cada vez más frecuentes y destructivos si no se refuerza la prevención y la cooperación entre países. Así lo advierte la comisaria europea de Medio Ambiente, Jessika Roswall, que prepara una nueva estrategia comunitaria tras un verano de 2025 especialmente dañino en el sur de Europa.
Bruselas insiste en mejorar la coordinación «horizontal y vertical» entre administraciones, compartir recursos y acelerar la respuesta ante el fuego, en un contexto de crisis climática que multiplica los riesgos.
Los expertos señalan que países mediterráneos como España, Portugal, Italia o Grecia seguirán siendo especialmente vulnerables, pero advierten de que el riesgo también está creciendo en zonas del centro y norte de Europa donde históricamente los grandes incendios eran menos habituales.
En los últimos veranos, varios estados han registrado fuegos sin precedentes que han obligado a evacuar poblaciones enteras y han destruido miles de hectáreas.
Los incendios forestales en la UE serán más graves por el cambio climático
La comisaria europea de Medio Ambiente, Jessika Roswall, pedirá a los países de la UE mejorar la coordinación «a todos los niveles», tanto entre sus administraciones como entre distintos Estados, ante el riesgo de futuros incendios «más graves y frecuentes» tras un verano de 2025 especialmente dañino en el sur de Europa, según dijo.
«Sabemos que los incendios ocurrirán con mayor frecuencia y que son más graves, y sabemos que esto cuesta vidas y que también afecta al medio ambiente. Y tengo claro que necesitamos cooperar mucho más, a todos los niveles, tanto horizontal como verticalmente», afirmó Roswall en un encuentro este miércoles en Bruselas, antes de su viaje previsto a España.
Bruselas pide más coordinación entre Estados miembros
La comisaria sostiene que los Estados miembros deben fortalecer su coordinación a nivel interno y también subraya que la Unión Europea (UE) debe perseguir un enfoque más integrado, basado en la colaboración entre países del bloque, tanto en el ámbito de la prevención como a la hora de compartir recursos en respuesta ante las llamas.
Para ello, prepara una comunicación que será trasladada a los países y regiones de la UE y que servirá de estrategia para hacer frente de forma más coordinada a los incendios forestales que este verano podrían volver a azotar el sur de Europa.
Roswall viajará este jueves y viernes a España para reunirse con autoridades como la vicepresidenta y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen; los titulares de Economía y de Industria, Carlos Cuerpo y Jordi Hereu; la presidenta del Congreso de los Diputados, Francina Armengol, o el líder de la oposición, el popular Alberto Núñez Feijóo, con quienes prevé tratar varios asuntos, entre ellos la gestión de los incendios.
Prevención, gestión del territorio y papel del sector agrario
Por un lado, la política conservadora sueca ve como «primer enfoque» reforzar la prevención. Señala que las administraciones deben mejorar «la gestión del territorio» y «la restauración de la naturaleza» para hacerla más resiliente a los incendios, para lo que ve necesario «cooperar con los agricultores y silvicultores», que son quienes trabajan en las zonas rurales.
Roswall aboga por la misma cooperación con los trabajadores del campo, también para la respuesta ante el fuego: «El agricultor o el propietario del bosque, dondequiera que esté, es el primero en detectar el incendio y también debe participar».
Para las zonas urbanas, propone trabajar en la construcción de «ciudades esponja», que utilizan soluciones basadas en la naturaleza para crear una infraestructura más resiliente a incendios, sequías y, principalmente, inundaciones.
En cuanto a la coordinación entre los Estados miembros, la comisaria pone en valor los «avances» conjuntos, por ejemplo, con el despliegue de 650 bomberos de 14 países europeos en julio y agosto de 2025 en lugares de alto riesgo como Francia, Grecia, Portugal y España (la mayor cifra desde que en 2022 se puso en marcha el preposicionamiento de bomberos en la UE) o el mecanismo de protección.
Sin embargo, la comisaria cree que una mayor cooperación permitiría a los países actuar «aún más rápido» y, además, «compartir las mejores prácticas» entre Estados. «Creo que podemos hacer más en lo que se refiere a usar las técnicas digitales y espaciales que tenemos», dice.
Recuperación tras el incendio y papel de las aseguradoras
«El agricultor o el propietario del bosque, dondequiera que esté, es el primero en detectar el incendio y también debe participar».
Asimismo, la titular comunitaria de Medio Ambiente, Resiliencia Hídrica y Economía Circular ve «muy importante» proteger la fase de la recuperación tras el incendio y, al respecto, aboga de nuevo por reforzar la coordinación «entre las partes», en las que también están representadas las compañías de seguros.
«Sabemos que el costo de no actuar está creciendo, por lo que necesitamos hacerlo por muchas razones, y es algo que esperamos poder abordar«, indica. Roswall cree que las administraciones «están mejorando» ante las catástrofes, pero, reivindica, «siempre podemos hacer más».
Por ello, confía en que la estrategia de incendios forestales ayude a fortalecer la respuesta de los países, «pero también es necesario trabajar sobre el terreno, y aquí la cooperación es fundamental«.
Las autoridades comunitarias insisten en que el objetivo no es solo reaccionar ante el fuego, sino anticiparse. La previsión científica indica que, sin medidas de adaptación y reducción de emisiones, los incendios extremos podrían convertirse en un fenómeno habitual del verano europeo, con consecuencias ambientales, económicas y sociales cada vez más severas. Seguir leyendo en MEDIO AMBIENTE.



















