La pérdida de suelo en Galicia tras incendios 2025 podría situarse entre 2,8 y 5 millones de toneladas en apenas un año, según denuncia la asociación ecologista Adega. La organización atribuye esta situación a la falta de actuaciones de restauración tras la ola de fuegos del pasado verano.
Las lluvias persistentes y las borrascas registradas desde finales de 2025 han intensificado la erosión en montes sin cubierta vegetal, provocando escorrentías que arrastran cenizas y sedimentos hacia ríos y fuentes de agua, con posibles consecuencias para el suministro y la biodiversidad.
La pérdida de suelo en Galicia tras incendios 2025 se agrava por lluvias y falta de restauración
Adega alerta de que la escasa restauración tras los fuegos y las borrascas continuas aceleran la erosión y ponen en riesgo ríos y abastecimientos.
Hasta 209.000 hectáreas afectadas según Copernicus
La asociación ecologista Adega ha denunciado este miércoles que Galicia está perdiendo entre 2,8 y 5 millones de toneladas de suelo por la inacción de las administraciones tras la ola de incendios que asoló la comunidad el pasado verano, intensificada por las continuas borrascas.
En un comunicado, Adega señala que la ola de incendios de 2025 dejó 118.966 hectáreas quemadas, según la Xunta, cifra que el programa Copernicus de la Unión Europea (UE) elevó a 209.281.
Solo el 0,16 % recibió trabajos de mitigación
En esta superficie, afirma, la administración autonómica informó de que tenía previsto llevar a cabo «trabajos de mitigación del impacto y restauración hidroforestal en unas 200 hectáreas», lo que representa el 0,16 % de la superficie oficialmente quemada, o el 0,09 % de la detectada por los satélites Sentinel, del sistema europeo Copernicus.
La organización resalta que tras un incendio forestal, los bosques quemados quedan sin cubierta vegetal, lo que provoca que el suelo pierda su estructura y cohesión y sufra un proceso de grave escorrentía superficial por las lluvias y los fuertes vientos durante las tormentas.
Y asegura que desde finales de 2025, las continuas tormentas han «agravado este proceso, ya que han afectado a un territorio en el que apenas se han realizado intervenciones, lo que significa que la erosión y la pérdida del sustrato rico en nutrientes conduce, en última instancia, a la desaparición completa del suelo«.
Erosión estimada entre 15 y 170 toneladas por hectárea
A su juicio, de este modo, «se pierden millones de toneladas de un recurso natural no renovable tan importante y valioso como el suelo«.
Adega recuerda que la investigación científica ha establecido métodos para estimar las pérdidas de suelo en función de factores como la cobertura vegetal, la topografía o la meteorología y que «en una parcela quemada oscilan entre 15 y 170 toneladas por hectárea y año«.
Cinco millones de toneladas en el peor escenario
«Tomando como referencia una cifra estimada (y muy conservadora) de 24 toneladas/hectárea al año, encontramos que para las 118.966 hectáreas ‘oficialmente’ quemadas por los incendios en 2025, la erosión eliminará 2,85 millones de toneladas de suelo en un año (5,02 millones si tomamos los datos del programa Copernicus)«, asegura.
Sedimentos y cenizas amenazan ríos y abastecimiento
Asimismo, indica que numerosos lugares, especialmente en la provincia de Ourense, «se están viendo afectados por el arrastre de cenizas y sedimentos provocado por las lluvias sobre las montañas quemadas«.
«Estos materiales llegan a las fuentes de agua, arroyos y ríos, provocando turbidez y alteraciones en la química del agua, lo que pone en riesgo el suministro de agua para las personas y los animales«, sostiene.
Adega exige medidas urgentes a Xunta y Confederación
En este sentido, denuncia que la «actuación inadecuada de las autoridades está contribuyendo al empeoramiento de esta situación» y recuerda que «es responsabilidad de la Xunta y de la Confederación Hidrográfica adoptar tanto medidas inmediatas, para evitar la escorrentía y garantizar la calidad del suministro de agua, como medidas estructurales, para restaurar la funcionalidad medioambiental de los territorios quemados«.
Adega ha puesto a disposición del público un modelo de denuncia para recordar a las autoridades sus obligaciones legales y exigirles que «adopten medidas urgentes para revertir los efectos de la escorrentía«. Seguir leyendo en MEDIO AMBIENTE.



















