Hugo Morán apuesta por la convivencia entre el lobo ibérico y la ganadería extensiva en un momento de máxima tensión tras la sentencia del Tribunal Supremo que avala la caza del animal solo como último recurso para evitar daños. El secretario de Estado rechaza el enfrentamiento entre especies y sector primario y defiende que el equilibrio es “perfectamente viable”.
Durante el Foro de la Nueva Economía, Morán insistió en que no se puede cargar sobre los ganaderos el coste de preservar la biodiversidad, al tiempo que denunció la proliferación de bulos en torno al lobo. Para el Gobierno, la clave está en una gestión técnica rigurosa que garantice compensaciones justas y estabilidad en el medio rural.
Hugo Morán apuesta por la convivencia entre el lobo ibérico y la ganadería extensiva como modelo viable y equilibrado
El secretario de Estado defiende el equilibrio entre conservación y sector agrario, critica la desinformación y rechaza ampliar embalses con argumentos “acientíficos”.
El Supremo avala la caza solo como último recurso
El secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán, ha apostado este miércoles por la convivencia entre el lobo ibérico y la ganadería extensiva en España, porque «si lo que se intenta trasladar es lobos o ganadería, por ser supuestamente incompatibles entre sí, no vamos a llegar a ningún sitio«.
Ganaderos y conservación no pueden ser enemigos
Durante su intervención en el Foro de la Nueva Economía, Morán se refirió a la reciente sentencia del Tribunal Supremo que avala la caza de este animal sólo si es la única solución para evitar daños al ganado, y señaló que la gestión de la administración es determinante para crear el necesario equilibrio entre la preservación de la especie y la actividad ganadera, algo que ve «perfectamente viable«.
«En términos de gestión justa, no se puede hacer recaer sobre un colectivo concreto de la sociedad el coste de la preservación de una especie«, ha asegurado, tras reconocer que los ganaderos «se han sentido abandonados» en medio de la polémica respecto a la situación actual del lobo ibérico, pese a la existencia de políticas para compensar daños por los ataques.
Advertencia contra bulos y desinformación ambiental
El Secretario de Estado ha lamentado la difusión de «bulos y desinformación interesada» que han afectado a este problema, igual que a otros relacionados con el medioambiente, y frente a los cuales la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, anunciaba esta misma semana el próximo despliegue de un plan de acción frente a la desinformación climática.
Gestión del agua basada en criterios técnicos
Morán también ha tratado en el foro otros asuntos verdes como el de la gestión del agua, que a su juicio debe responder más a criterios técnicos que políticos, con una planificación adecuada y, de hecho, «es probablemente el proceso de planificación que cuenta con mayor participación social y que mayor transparencia tiene, más que el energético», poniendo como ejemplo la «infraestructura imprescindible» del trasvase Tajo-Segura.
Récord histórico en embalses tras las últimas borrascas
En ese sentido, ha señalado los «efectos positivos» de las últimas borrascas al recordar que «estamos en este momento en cifras récord de agua almacenada en los embalses«.
Esa reserva hídrica, que el propio Ministerio cifraba este mismo martes en el 82,5 % de su capacidad, supone «una tranquilidad de futuro inmediato, especialmente para el sector agrario«.
Sin embargo, estos fenómenos meteorológicos también traen consigo sus «inconvenientes» como las inundaciones, lo que obliga a fijar «políticas ambientales de seguridad, pues si no se tiene una estructura en un medio seguro en el que vivir, cualquier otra posibilidad de desarrollo vital no se va a desenvolver«.
Rechazo a construir más presas con argumentos “acientíficos”
Respecto a las críticas por la ausencia de planes para construir más embalses con el argumento de que «el agua acaba tirándose al mar«, Morán ha calificado este planteamiento de «acientífico y de aurora boreal«, porque este caudal no sólo mantiene vivos los ríos, sino que «contribuye a fijar población en zonas costeras» mediante la regeneración de las mismas por sus aportes. Seguir leyendo en NATURALEZA.




















