Parque Nacional de Cabrera: revelan nuevos fondos marinos hasta 500 metros de profundidad, tras una campaña científica que ha permitido explorar zonas hasta ahora poco conocidas de este espacio protegido.
La investigación, liderada por el Instituto Español de Oceanografía (IEO-CSIC), aporta información inédita sobre especies, comunidades y hábitats bentónicos en uno de los enclaves marinos más valiosos del Mediterráneo.
Parque Nacional de Cabrera: revelan nuevos fondos marinos hasta 500 metros de profundidad
Una campaña del IEO-CSIC descubre hábitats profundos desconocidos y confirma áreas clave de biodiversidad en el Mediterráneo.
La misión se basó en instrumentos de vanguardia, incluyendo una ecosonda multihaz, que generó mapas de topografía del fondo marino con gran detalle, mientras que sistemas avanzados permitieron una visualización precisa y de alta resolución de complejos paisajes submarinos.
El despliegue del vehículo operado remotamente Liropus 2000 permitió a los científicos observar la vida bentónica en tiempo real, capturar imágenes únicas y recolectar muestras de forma selectiva para su posterior estudio e identificación.
Un avance decisivo en el conocimiento del fondo marino profundo
La campaña oceanográfica OAPN-BIODIV-2026 ha supuesto un salto cualitativo en el conocimiento del fondo marino del archipiélago balear, con especial atención al Parque Nacional de Cabrera. A pesar de su ampliación en 2019, la mayor parte de sus fondos profundos seguían siendo prácticamente desconocidos, a pesar de representar la mayor superficie del parque.
El trabajo desarrollado entre el 2 y el 26 de marzo a bordo del buque Ramón Margalef ha permitido estudiar los fondos circalitorales y batiales, donde la luz apenas llega, aportando una visión más precisa de la estructura y biodiversidad de estos ecosistemas.
Tecnología avanzada para explorar zonas sin luz
La expedición ha utilizado herramientas de alta precisión como la ecosonda multihaz, que ha permitido generar mapas detallados del relieve submarino en alta resolución.
A ello se suma el uso del ROV Liropus 2000, un vehículo operado en remoto que ha permitido observar en directo la biota bentónica en su hábitat natural, así como grabar imágenes inéditas y recoger muestras selectivas para su análisis e identificación.
Ecosistemas profundos de alto valor ecológico
Los resultados han revelado la presencia de comunidades biológicas de gran interés, formadas por esponjas, gorgonias y corales que estructuran hábitats complejos en los fondos rocosos de la plataforma continental y el talud superior.
Además, se han documentado fondos de rodolitos o maërl y bosques de laminarias, considerados puntos calientes de biodiversidad en el Mediterráneo, esenciales para el equilibrio ecológico del medio marino.
Hábitats vulnerables ante la presión humana
A pesar de su riqueza ecológica, estos ecosistemas presentan una gran fragilidad frente a la acción humana. La pesca y el cambio climático son dos de las principales amenazas que pueden alterar su estructura y funcionamiento.
El conocimiento detallado de estos hábitats resulta fundamental para anticipar impactos y diseñar estrategias eficaces de conservación y gestión sostenible.
Un banco de imágenes sin precedentes del fondo marino
Uno de los resultados más relevantes de la campaña es la creación de un banco de imágenes de los fondos marinos profundos del mar Balear y del entorno de Cabrera.
Este material, en muchos casos inédito, tiene un alto valor científico y divulgativo, ya que permitirá acercar al público general un entorno prácticamente desconocido y reforzar la concienciación sobre su conservación.
Datos clave para mejorar la gestión y conservación
Parque Nacional de Cabrera: revelan nuevos fondos marinos hasta 500 metros de profundidad, aportando información esencial para mejorar la gestión de este espacio protegido.
Los datos obtenidos permitirán reforzar el asesoramiento científico y avanzar hacia una gestión más eficaz basada en el conocimiento real del medio marino.
Una investigación integrada en programas europeos
La campaña se enmarca en proyectos financiados por la Unión Europea dentro del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, así como en iniciativas como BIODIV y ESMARES3.
Estos programas tienen como objetivo mejorar el conocimiento de la biodiversidad marina, evaluar el estado ambiental de los ecosistemas y reforzar la gobernanza de los océanos desde una base científica sólida.
Los hallazgos destacan la riqueza de los ecosistemas de aguas profundas, donde esponjas, gorgonias y corales crean intrincadas estructuras en las plataformas continentales rocosas y las pendientes superiores, junto con lechos de maërl y bosques de algas que sustentan una biodiversidad excepcional.
A pesar de su importancia, estos hábitats siguen siendo vulnerables a la presión pesquera y al cambio climático, por lo que los datos detallados, los archivos de imágenes y el conocimiento científico son esenciales para una mayor protección y una gestión marina más eficaz.
















