Portugal: incendios forestales en Albergaria-a-Velha y Sever do Vouga: hay al menos una veintena de heridos y se han cerrado siete carreteras. La Unión Europea ha movilizado un total de ocho aviones anfibios para ayudar en la extinción.
Tres personas, dos civiles y un bombero, han perdido la vida a causa de los incendios forestales que arrasan el centro y norte de Portugal, según ha informado Protección Civil este lunes. Los fallecidos pertenecían al distrito de Aveiro: uno en Albergaria-a-Velha, donde fue hallado calcinado, y otro en Sever do Vouga, quien sufrió un infarto.
El primer fallecido, un brasileño de 28 años, estaba trabajando en la recuperación de maquinaria forestal en la zona afectada por el incendio. El bombero, que sufrió una parada cardiorrespiratoria, murió en la madrugada del domingo mientras descansaba tras combatir las llamas en Oliveira de Azeméis, lugar donde se originó el incendio forestal.
Para hacer frente a la crisis, el país luso ha desplegado un total de 645 medios terrestres, 32 medios aéreos y más de mil bomberos.
Arrasadas miles de hectáreas por los incendios forestales
Los incendios en esta región han afectado especialmente al distrito de Aveiro, donde las llamas han arrasado miles de hectáreas de vegetación, obligando a las autoridades a cerrar al menos siete carreteras y a movilizar a un gran número de recursos. A pesar de los esfuerzos, el fuego ha forzado la evacuación de 70 personas y ha dejado a Portugal en situación de alerta hasta el martes debido al riesgo extremo de incendio provocado por las condiciones meteorológicas adversas.
La combinación de altas temperaturas, vientos fuertes y vegetación seca ha creado condiciones propicias para que el fuego se extienda rápidamente.
Aunque las autoridades han asegurado que la situación «no está fuera de control», la han descrito como «muy complicada y compleja», con un total de diez incendios importantes activos en el país, siendo el de Albergaria-a-Velha el más preocupante.
España, Francia, Italia y Grecia movilizan ocho aviones anfibios
Asimismo, el Gobierno portugués ha solicitado asistencia internacional activando el Mecanismo Europeo de Protección Civil. En respuesta, la Unión Europea ha movilizado un total de ocho aviones anfibios para ayudar a combatir los incendios, incluyendo medios aéreos procedentes de España, Francia, Italia y Grecia. Estos aviones, conocidos como Canadair, están diseñados para transportar grandes cantidades de agua y combatir incendios forestales en zonas de difícil acceso.
El comisario europeo de Gestión de Crisis, Janez Lenarcic, ha confirmado en redes sociales el despliegue de estos recursos aéreos, subrayando la solidaridad de la Unión Europea con Portugal en estos momentos de crisis. «En respuesta a la petición de ayuda realizada hoy por Portugal para luchar contra los graves incendios forestales, estamos movilizando el despliegue de aviones de lucha contra incendios a través del Mecanismo de Protección Civil de la UE», ha afirmado.
Por su parte, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, también ha destacado la rápida reacción de los países europeos al enviar ayuda a Portugal, describiendo la respuesta como «solidaridad de la UE en estado puro». Ha agradecido especialmente a España, Francia, Italia y Grecia por su apoyo, y ha asegurado que la Unión Europea continuará brindando asistencia para ayudar a los equipos locales a controlar los incendios forestales.
El cambio climático, detrás del incremento de incendios forestales
Portugal ha tenido hasta ahora un verano relativamente tranquilo en el frente de incendios forestales, con una superficie quemada de 10.300 hectáreas hasta finales de agosto, un tercio de la de 2023 y siete veces menos que la media de los últimos 10 años. Tras los mortíferos incendios de junio y octubre de 2017, que acabaron con más de un centenar de personas, el país luso multiplicó por diez la inversión en prevención y duplicó su presupuesto para luchar contra los incendios forestales.
Los expertos consideran que el aumento de las olas de calor, así como su mayor duración e intensidad, es una consecuencia del cambio climático.