España ha creado un producto 100% eléctrico y totalmente reciclable, aunque esto no es lo más sorprendente. Uno de los temas que tienen más preocupada a la humanidad es la descarbonización del transporte marítimo. Este se ha convertido en un tema crucial de la agenda global, debido al énfasis puesto sobre la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero.
La industria marítima es responsable de una parte importante de las emisiones de carbono mundiales, por lo que existe una necesidad imperante de instaurar estrategias sostenibles que permitan una disminución del impacto ambiental. Bajo estas circunstancias, se han fijado diferentes estrategias y regulaciones para impulsar la descarbonización del transporte marítimo.
Por ejemplo, la Organización Marítima Internacional (OMI) ha propuesto metas ambiciosas para bajar las emisiones de CO2 de los buques y mejorar la eficiencia energética de la flota global. El desarrollo de nuevas tecnologías, como los combustibles alternativos, la propulsión eléctrica y la optimización de rutas, se ha convertido en algo esencial para alcanzar las metas de descarbonización en la industria marítima y avanzar en pos de un futuro más compasivo con el medio ambiente.
Cabe destacar que el sector marítimo suele confundirse con el náutico y, aunque relacionados, son conceptos diferentes. El sector marítimo tiene que ver con el transporte de personas y mercancías por mar. Por otra parte, el náutico se vincula más a la construcción, diseño y operación de barcos y navíos.
España crea un vehículo marítimo 100% eléctrico y reciclable: nadie lo vio venir
Mientras el mundo se esfuerza en limpiar sus mares, una compañía española ha hecho historia creando el primer catamarán eléctrico y reciclable de una sola pieza con tecnología de impresión robótica 3D de Europa. V2 Group ha elaborado con éxito el primer catamarán monolítico de 6 metros de largo para aguas abiertas.
La embarcación se ha levantado usando tecnología de impresión robótica en 3D, de la corporación líder italiana Caracol AM. V2 Group está sentando los cimientos de una nueva industrialización aplicada al sector náutico.
Una solución que también podría aplicarse en otros campos como el de la industria aeroespacial y la automoción. Nunca se había visto algo así, ni siquiera con el primer barco que utiliza átomos de agua como combustible y el Sol para producirlo.
España ofrece la solución definitiva para descarbonizar barcos
La impresión 3D de grandes dimensiones brinda beneficios competitivos con diseños personalizable, dando lugar a una aceleración de tiempos de producción, con un mínimo desperdicio de materiales y una considerable disminución del impacto ambiental.
El catamarán se ha desarrollado haciendo uso de tecnología de impresión robótica en 3D, de la firma líder italiana Caracol AM. Así es como la española V2 Group será recordada de por vida por ser la primera en crear un catamarán impreso en 3D 100% eléctrico y un 90% reciclable.
¿Qué ofrece el catamarán histórico de España?
Este catamarán histórico dispone de baterías de ion-litio de última generación, que derivan en una autonomía aproximada de 60 kilómetros a velocidad crucero. Esta tecnología eléctrica no solo erradica las emisiones de gases contaminantes. También disminuye de manera significativa el ruido, aminorando la posible alternación de la fauna marina.
El prototipo de V2 Group ha sido seleccionado como buque insignia porque se trata de la estructura flotante más compleja concebida. Destaca por un diseño atrevido desde el punto de vista tecnológico y una eficiencia máxima, fomentada por una tecnología revolucionaria.
Frente al éxito ocasionado por el primer prototipo, esta empresa de España prevé situar, durante este año, su elaboración en diversos centros de producción dentro del país europeo. Un plan de expansión con el que pretende afianzar la capacidad industrial española en la fabricación aditiva aplicada a la industria náutica.
En definitiva, el catamarán de V2 Group es 100% eléctrico, totalmente reciclable y hecho en España, aunque lo más más sorprendente es su construcción en impresión robótica en 3D. Todo un tesoro para el sector energético, que ya contaba con este barco que funciona con un combustible del siglo XV.


















