Palma incorpora autobuses eléctricos de BYD para descarbonizar transporte urbano, marcando un nuevo paso en la transformación del modelo de movilidad de la ciudad con la llegada de las primeras unidades a partir del mes de abril.
El movimiento no es aislado: forma parte de un ambicioso plan de electrificación que prevé hasta 113 nuevos autobuses eléctricos y una inversión global que supera los 98 millones de euros, en un contexto de presión europea por reducir emisiones en el transporte público.
Palma incorpora autobuses eléctricos de BYD para descarbonizar transporte urbano
La EMT acelera la electrificación del transporte con más de 100 nuevos vehículos financiados con fondos europeos y una inversión total que roza los 100 millones.
La estrategia de electrificación de Palma va más allá de un despliegue inicial. El operador municipal está incorporando decenas de vehículos, con el objetivo de superar el centenar de autobuses eléctricos, gracias a un programa de inversión multimillonario.
Los proyectos actuales ya representan una inversión sustancial a través de diversos contratos que fueron diseñados para acelerar la transición hacia un transporte público más limpio. Este esfuerzo sitúa a la ciudad junto a otras capitales europeas que están modernizando sus flotas.
El Ayuntamiento de Palma, a través de la Empresa Municipal de Transportes (EMT), ha iniciado la cuenta atrás para la incorporación de los primeros autobuses eléctricos adquiridos a BYD Motores Iberia, dentro de un lote de 23 vehículos de 12 metros adjudicados por 573.000 euros.
La operación forma parte de una estrategia más amplia de transición energética financiada por el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia – NextGenerationEU, junto con recursos del Impuesto de Turismo Sostenible (ITS), el propio Ayuntamiento y fondos de la EMT previstos para 2026.
Más de 100 autobuses eléctricos y una inversión cercana a los 100 millones
El plan de electrificación de Palma no se limita a este primer lote. En total, la EMT tiene en proceso la incorporación de 68 nuevos vehículos, dentro de un programa que alcanzará los 113 autobuses eléctricos urbanos, con un presupuesto máximo de 98,25 millones de euros.
Actualmente, las operaciones en marcha suman ya una inversión de 59,6 millones de euros, distribuidos en varios contratos clave que buscan acelerar la descarbonización del transporte público en la ciudad.
Este volumen de inversión sitúa a Palma en la línea de otras capitales europeas que están transformando sus flotas para cumplir con los objetivos climáticos y de calidad del aire marcados por la Unión Europea.
Tres contratos clave con fabricantes líderes del sector
El despliegue de esta nueva flota eléctrica se articula en varios contratos con fabricantes internacionales. Por un lado, el lote 1 incluye la adquisición de 34 autobuses eléctricos articulados de 18 metros, adjudicados a Daimler Buses España por 799.800 euros.
El lote 2, donde se encuentran los vehículos de BYD ya supervisados, contempla 23 autobuses eléctricos de 12 metros, mientras que el lote 3 suma otros 11 autobuses articulados de 18 metros, adjudicados a Irizar e-mobility por 799.900 euros.
Esta diversificación tecnológica refleja una estrategia que combina distintos fabricantes para optimizar rendimiento, autonomía y adaptación a las necesidades urbanas.
Supervisión técnica y despliegue inminente en las calles
Antes de su llegada definitiva, una delegación de la EMT encabezada por el concejal de Movilidad, Antoni Deudero, se desplazó a las instalaciones de Castrosua en Santiago de Compostela, empresa encargada del suministro.
Durante la visita, se verificó el estado de los vehículos, ya preparados con la imagen corporativa de EMT Palma, y se validaron los últimos ajustes técnicos para garantizar su operatividad.
El objetivo es que los autobuses entren en servicio en cuestión de semanas, iniciando una fase clave en la renovación de la flota.
Transporte público, emisiones y presión climática
El transporte urbano representa uno de los principales focos de emisiones en las ciudades europeas, lo que ha acelerado la electrificación del sector.
La incorporación de autobuses eléctricos permite reducir de forma directa las emisiones de CO2, eliminar contaminantes como los óxidos de nitrógeno (NOx) y disminuir la contaminación acústica, factores clave en la calidad de vida urbana.
En este contexto, Palma se posiciona dentro de una tendencia global donde las ciudades compiten por liderar la transición hacia modelos de movilidad más sostenibles, impulsados tanto por regulación europea como por la presión social.
Palma incorpora autobuses eléctricos de BYD para descarbonizar transporte urbano en un momento en el que la movilidad se ha convertido en uno de los ejes clave de la transición energética.
Con más de 100 vehículos eléctricos en camino, una inversión cercana a los 100 millones de euros y financiación europea, el cambio ya no es una promesa, sino una transformación en marcha.
La pregunta ya no es si las ciudades deben electrificar su transporte, sino cuán rápido serán capaces de hacerlo.
El despliegue implica acuerdos con los principales fabricantes, combinando diferentes modelos de autobuses y proveedores. Este enfoque permite a los operadores equilibrar el rendimiento, la autonomía y la eficiencia operativa en diversas rutas y condiciones urbanas.
Las comprobaciones técnicas están prácticamente finalizadas y los vehículos entrarán en servicio próximamente. La expansión de los autobuses eléctricos reducirá las emisiones, disminuirá el ruido y contribuirá a los objetivos climáticos más amplios que configuran la movilidad urbana en toda Europa.


















