“Para llegar a este resultado hemos necesitado tres años”, afirma Laura Riera, asesora en fauna salvaje de FAADA. Los primeros contactos con las administraciones implicadas fueron en el año 2012.
Se van. Finalmente, y tras años de quejas, discusiones y negociaciones con el Ayuntamiento de Arties, Consell d’Aran y Generalitat de Catalunya, Mimo y Arán, los osos pardos que vivían en un parquin, podrán emprender una nueva vida. FAADA se ha ocupado de organizarla: primero pasarán un tiempo recuperándose en el centro de rescate de Natuurhulpcentrum (Bélgica). Tras este periodo irán a un santuario o centro de Fauna Salvaje con garantías y alto estándar de bienestar animal. El traslado está previsto para el mes de octubre.
“Para llegar a este resultado hemos necesitado tres años”, afirma Laura Riera, asesora en fauna salvaje de FAADA. Los primeros contactos con las administraciones implicadas fueron en el año 2012. Desde entonces, negociaciones, reuniones y el bloqueo sistemático de las alternativas que FAADA ponía sobre la mesa. El Ayuntamiento de Arties consideraba que los osos eran un reclamo para el turismo y la Generalitat y el Consell d’Aran tampoco se mostraban dispuestos a colaborar. Excusas, dejar pasar el tiempo y falta de compromiso ha sido la tónica general en nuestras peticiones. No ha sido hasta que el Ayuntamiento de Arties ha cambiado de opinión y ha accedido a ceder su oso que la Generalitat se ha visto forzada a acceder al traslado del que era de su propiedad.
Por el camino, murió uno de los osos propiedad de la Generalitat, y fue cuando Arties decidió traer a Aran, proveniente del Parque de la Naturaleza de Cabarceno. Mimo y Arán viven en unas instalaciones que no cumplen con la Ley de Zoos, ni en cuanto a instalaciones ni en cuanto a seguridad. Además es evidente la falta de bienestar aanimal y la ausencia de manejo. El estado físico y psicológico de Mimo y Aran es cada vez peor. La avanzada edad de Mimo y signos evidentes de deterioro en Aran hacen que sea urgente su traslado al centro de rescate.

Tres años de lucha y casi 98.000 firmas en Change.org para obtener un resultado positivo. Pero Mimo lleva más de 20 años desde su decomiso y ha pasado por diferentes centros hasta llegar a Arties. “¿Por qué las administraciones han tardado tanto en actuar? ¿Por qué han sido necesarios tantos años de sufrimiento para llegar a este traslado y hacer cumplir la ley?”, afirma Riera. ¿Desidia? ¿Intereses económicos? ¿Corporacionismo? Lo que está claro es que ha habido una falta de coordinación entre administraciones y de trabajo en equipo.
Ahora los dos osos pasaran un periodo de recuperación en el que se les efectuaran revisiones veterinarias y se les someterá a los tratamientos físicos y psicológicos que necesiten, como un programa de enriquecimiento medioambiental.
Esperemos que su recuperación sea rápida porque estarán en manos de grandes profesionales.
Agradecemos a todas las personas y entidades que nos han escrito ofreciéndonos su ayuda, interesándose por este caso y a las más de 98.000 que han firmado nuestra campaña. Sin ellas hubiera sido imposible esta victoria. Una vez más, el tiempo, la constancia y el apoyo de la gente han sido la fórmula para ganar una batalla. Agradecemos también al ayuntamiento y a la población de Arties que, finalmente hayan sido capaces de reflexionar, dialogar y rectificar. Creemos firmemente que este gran paso beneficiará a todos ellos.















