El galápago europeo, la focha moruna, la cerceta pardilla, el avetoro común y el torillo andaluz, amenazados por el ladrillo

El galápago europeo, y cuatro aves: la focha moruna, la cerceta pardilla, el avetoro común y al torillo andaluz, son las cinco especies de la costa española que están más amenazadas.

Hoy, 4 de octubre, Día Internacional de los Animales, queremos reivindicar la urgencia en la protección de nuestro patrimonio natural más valioso, las especies más amenazadas de la costa. La principal amenaza común a todas ellas es la destrucción de su hábitat por la acción humana.

Un galápago, el galápago europeo, y cuatro aves: la focha moruna, la cerceta pardilla, el avetoro común y al torillo andaluz, son las cinco especies de la costa española que están más amenazadas.

La viabilidad de estas especies viene estando en riesgo desde hace años, desde que el ser humano comenzó su expansión imparable. La construcción y otras actividades humanas de alto impacto, tales como una industria y agricultura altamente contaminantes, destruyen y deterioran las áreas acuáticas en las que estas especies viven.

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El galápago europeo (Emys orbicularis fritzjuergenobst) es una de las dos subespecies endémicas que encontramos en España, esto es, es diferente de los galápagos que podemos encontrar en el resto del mundo. Éste se distribuye a lo largo de la costa mediterránea. Le gusta ocupar humedales de agua limpia, con abundante vegetación y donde no haya presencia humana. Tristemente, es precisamente la costa cálida la que más presión humana sufre, Cataluña, Comunidad Valenciana y Andalucía son las comunidades más urbanizadas, según recoge nuestro informe A Toda Costa. Esto agrava la situación de este galápago que ya está en peligro de extinción.

La focha moruna (Fulica cristata), es una especie hermana de la focha común (Fulica atra), pero la focha moruna se encuentra en peligro crítico de extinción en España. Es un ave pequeña y acuática, de color oscuro, caracterizada por su gran pico blanco y se diferencia de la focha común por las dos protuberancias rojas que presenta al final del pico sobre la frente.

Vive en lagunas abiertas con buena vegetación tanto sumergida como en las riberas que le sirve de alimento y cobijo. También se distribuye por la costa cálida, vertiente mediterránea y Andalucía, por lo que su ya grave situación de peligro de extinción se ve agravada debido a la gran presión humana que experimenta esta zona.

La cerceta pardilla (Marmaronetta angustirostris), es un pequeño pato nadador de color marrón claro y moteado que se caracteriza por presentar un mechón en la parte posterior de la cabeza que asemeja una coleta. Esta especie tiene una reproducción tardía por lo que se ve muy perjudicada en los años de pocas lluvias en los que las lagunas que habita se secan antes de tiempo. Se distribuye por la franja levantina y andaluza, además de Baleares, regiones muy urbanizadas y que presentan elevada presión humana tanto por la población residente como por el turismo masivo que reciben cada año.

El avetoro común (Botaurus stellaris) es una garza muy difícil de observar, es esquiva y se camufla perfectamente entre la vegetación de la ribera de las zonas acuáticas en las que vive, es más fácil localizarla por su característico canto similar a un mugido, al que debe su nombre. En España se distribuye de manera dispersa por la costa cálida, la más castigada por las construcciones humanas, hecho que ha contribuido a su catalogación como en peligro crítico de extinción.

El torillo andaluz (Turnix sylvaticus) es una pequeña ave de formas redondeadas y parda, similar a la codorniz, tan escasa y difícil de observar que apenas se conocen detalles de su biología. Se sabe que está presente en humedales costeros de Huelva, tristemente éstos han tenido una tendencia regresiva en los últimos años agravando su estado crítico.

La conservación de estas especies catalogadas como en peligro crítico por la UICN pasa ineludiblemente por la conservación de los humedales costeros en los que habitan. La malas políticas de gestión de zonas litorales que no han tenido en cuenta el mantenimiento de la biodiversidad amenaza estas especies únicas. La expansión de las construcciones humanas y el turismo masivo ahoga los ecosistemas costeros acabando primero con las especies más sensibles.

El conocimiento de la grave situación de estas especies puede ayudar a su protección. Más educación y sensibilización ambiental que nos nutra de argumentos para defender el mantenimiento de la biodiversidad.

Para más información: Green peace

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