La plaga de la velutina es ‘letal’ para la apicultura

El portavoz de la Asociación Galega de Apicutura (AGA), Jesús Asorey, ha reclamado a las administraciones «coordinación» para frenar lo que ha calificado como «plaga» de la avispa velutina y ante una campaña que, como otros años, considera «deficiente».

«Hay ayuntamientos que trampearon, pero menos que el año pasado», ha manifestado, en declaraciones sobre el sistema para capturar a las reinas que se hace en primavera, así como la «labor preventiva» de retirada de nidos.

Además, incide en que este mes de agosto «la plaga» de la avispa velutina se encuentra en Galicia «con toda su furia», resume en referencia a la presencia de nidos «en los árboles, al lado de riachuelos, pero también a ras del suelo o situados en muros con el peligro que supone para la gente que va a desbrozar o a realizar labores en el campo», apunta.

Así, asegura que les consta que hay personas que realizando estos trabajos han recibido «una decena de picaduras» de avispa velutina, rechazando que haya menos presencia que otros años «en las huertas».

Plan «global»

En el caso de los apicultores con colmenas en zonas de montaña, aclara que se ha retrasado la presencia de la avispa velutina «o hay algo menos». «Pero en la costa está desbocada la plaga», incide. Además, apunta que «como este año hay menos fruta, van menos», aunque apostilla que sí están apareciendo en la zona de viñedos.

Para el portavoz de AGA, existe una «descoordinación por parte de la Xunta» a la hora de afrontar esta problemática. «Es la que tiene competencias, ponen más dinero, pero no coordinan», afirma Jesús Asorey, quien cuestiona que las actuaciones «se basen en la retirada de nidos». Con ello, considera que los resultados que se pueden obtener son «escasos».

«Los ayuntamientos y los apicultores hacen lo que pueden», asevera el representante de AGA, para quien debería haber un plan «más globalizado». «Se necesita atacar la plaga», apostilla reclamando «un trampeo coordinado en primavera», a lo que suma la retirada de los nidos. Además, extiende la necesidad de esta coordinación al ámbito de la investigación.

Declaración de «plaga»

Por otra parte, pide que las autoridades españolas insten a la Unión Europea a declarar la avispa velutina «como plaga». «Para que pueda haber ayudas para los sectores afectados», añade haciendo referencia, especialmente, al sector de la apicultura y de la fruticultura. A los perjuicios económicos, suma los medioambientaes y sanitarios por los «ataques» a personas por parte de la avispa.

En cuanto a la situación en la apicultura, asevera que es el colectivo «más afectado» con un afectación en la producción de promedio en los últimos años «de un 40 y un 50%», añade.

Métodos caseros

En la actual situación, especifica que el sector está recurriendo a métodos caseros con técnicas «sencillas». Entre ellas, cita «la eliminación de los nidos con escopetas de balines con un mínimo de insecticida o el uso de trampas en las que se atrae a la avispa velutina con una composición de agua, azúcar y levadura». Tras retirar la miel, hay apicultores que optan por reducir la entrada en las colmenas e instalar «arpas eléctricas, un mecanismo que funciona con enegía solar o eléctrica».

«Unos bastidores con hilos de alambre, enchufados a una fuente de energía por el que pasan las abejas, pero no las velutinas», apostilla. Pero, pese a estas medidas, el portavoz de la Asociación Galega de Apicultores insiste. «No habrá resultados sin prevención, investigación y declarando la Unión Europea a la velutina con una plaga para que haya ayudas para los sectores más afectados». «Y por supuesto la retirada de nidos», remarca.

Nidos retirados

De acuerdo con los datos aportados por Vicepresidencia de la Xunta, «el número de nidos retirados/neutralizados a través del Plan Seaga asciende a 8.398 en lo que va de año», un servicio que se ha mantenido durante el estado de alarma.

«Es cierto que durante el confinamiento, con menos gente saliendo de casa, se apreció una reducción del número de avisos», han explicado. Como ejemplo, han indicado que antes del 18 de marzo se recibían unos 25 avisos por día. «Pero dese ese día hasta principios de mayo, los avisos bajaron a unos 12 por día», aunque con incremento de los avisos de nuevo a partir de ese período. Desde la Admnistración autonómica, rechazan mientras que haya descoordinación y aseguran que el plan impulsado por la Xunta busca una «mayor coordinación».

«Prueba de ello es que a día de hoy están adheridos el 90% de los ayuntamientos, un total de 285». «Es un plan que, además, fue acordado con los municipios, a través de la Federación Galega de Municipios e Provincias (Fegamp)», recuerdan. En estos ayuntamientos adheridos, es la Xunta la que realiza la retirada de los nidos, a través de los efectivos de la empresa Seaga. Actualmente, el operativo cuenta con unos 80 profesionales distribuidos por todo el territorio.

Procedimiento

En cuanto al procedimiento, señalan que los avisos que se reciben se notifica al Seaga, «que retira o neutraliza el nido, siempre que esté a menos de 25 metros de altura y en lugares accesibles, en un plazo medio de cinco días hábiles». «Estos tiempos pueden superarse si los nidos son inaccesibles o cuando se necesitan otros medios, además, se informa por SMS del estado del aviso a las personas que comunicaron su presencia», precisan.

Por otra parte, inciden en que cuando los avisos se corresponden con una urgencia o son «de riesgo especial» se derivan a servicios de emergencias como los bomberos o los GES. En cualquier caso, desde la Xunta indican que «lo más efectivo» es que los ayuntamientos se pongan en contacto directamente con la empresa Seaga, al tiempo que les pide «la difusión de la información relativa al programa».

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