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viernes, febrero 3, 2023

Más de 160 años de gestión privada del bosque

Es posible contemplar todo al mismo tiempo de uno de sus picos más altos, el Monte Cabeza Mediana. Mientras, se realizan las actividades que la empresa forestal desarrolla en esta época del año, tales como desbroce y cortas de algunos árboles sin perjuicio para el desarrollo sostenible de la explotación. Al contrario, desde que el bosque es gestionado por la sociedad, el porcentaje de madera regenerada y aprovechada es mayor, gracias a la supervisión del grupo de Ingenieros de Montes que controla la evolución de los pinos.

Conocido comúnmente como el “Pinar de los Belgas”, el monte Cabeza de Hierro se encuentra en el Término Municipal de Rascafría (Madrid), ocupando parte del Alto Valle del río Lozoya.
El monte perteneció, desde la Renconquista y hasta 1675, a la Comunidad y Tierra de Segovia. Ese año, la Corona lo entrega al Monasterio de El Paular, hasta que en 1837, y debido a la Desamortización de Mendizábal, se puso en venta el monte. Fue entonces adjudicado a Andrés Andreu, quien en 1840 se lo vendió a la Sociedad Civil Belga de los Pinares del Paular. Esta es la sociedad antecedente a la actual propietaria: Sociedad Anónima Belga de los Pinares del Paular. Por tanto, la actual Sociedad propietaria lo ha sido durante los últimos 160 años.

Descripción

Nombre del Monte:Cabeza de Hierro (conocido como Pinar de los Belgas).

Superficie:
– Inforestal: 87,7 ha.
– Forestal: 1.966 ha.
* Poblada: 1.895,7 ha.
* Rasa: 70,3 ha.
TOTAL: 2.053,7 ha.

Servidumbre: Pastos, leñas.

Figuras de Protección: Incluido parcialmente en el Parque Natural de la Cumbre,
Circo y Lagunas de Peñalara; el resto del monte pertenece a la Zona Periférica de Protección de dicho parque. Incluido en la ZEPA del Alto Lozoya.

Altitud: Entre los 1.300 y los 1.840 metros sobre el nivel del mar, constituyendo un característico paraje de montaña.

Vegetación y Fauna: La especie principal es el pino silvestre, que forma masa pura de origen natural en la mayor parte del monte y es el único objeto de aprovechamiento. Es una especia autóctona y climática. También aparece el rebollo, asociada al pino, y siendo más abundante en las partes bajas. La vegetación acompañante es la típica del cortejo del pino silvestre: abedul, serval, tejo, álamo temblón y matorral de retamas, piornos, cambroños, brezo, acebo, helecho y enebro.

De su fauna destaca la presencia de varios nidos de especies protegidas, principalmente buitre negro, lo que condiciona las épocas de trabajo en tales zonas: veda de febrero a agosto, ambos inclusive.

Dentro de las especies cinegéticas aparecen algunos ejemplares de corzo y abundantes de jabalí. Se encuentran libres de caza.

Estado socioeconómico

Principal Aprovechamiento: Madera para sierra (la misma Sociedad propietaria posee serrería en Rascafría), madera para chapa.

Se genera un elevado número de puestos de trabajo permanentes (guardería, serrería) y temporales (empresas forestales que se encargan de los aprovechamientos, de los inventarios…).

El monte posee una adecuada red de vías de acceso, sobre la que se realiza el correspondiente mantenimiento.

El aprovechamiento de pastos, hongos o caza no reporta beneficio económico alguno a la propiedad.
Cada vez es más intenso el uso recreativo del monte.

Desde hace ya bastantes años se realizan diversos trabajos de mejora de carácter silvícola, de protección, de creación y conservación de infraestructuras… con cargo a la Sociedad propietaria, y en ocasiones, en el marco de programas de subvenciones de la Comunidad de Madrid. En el decenio 1987 a 1997, la Sociedad propietaria invirtió en estos conceptos un importe de más de 60.000 euros.

Principales objetivos

Adecuada consecución de los usos actuales y potenciales del monte:
– Producción de Madera.
– Protección de suelos y regulación de regímenes hídricos.
– Producción de pastos.
– Producción de hongos.
– Producción de caza y pesca.
– Uso recreativo.
– Protección de animales y vegetales, algunos de ellos singulares.
– Conservación y fomento de la biodiversidad.
– Protección del Paisaje.

Las cortas

Junto a las cortas de aprovechamiento, se plantean inversiones en mejoras que atienden a la conservación del bosque: cortas de mejora; ayudas a la regeneración; defensa contra incendios forestales; defensa contra plagas, etc.

La regeneración

Las pequeñas semillas de pino silvestre que caen abundantemente más o menos cada cuatro años, dan lugar a unas pequeñas plantitas que es difícil imaginar que puedan llegar a ser como sus majestuosos progenitores de 120 años. Las dificultades que tiene que superar este regenerado son abundantes: deben enraizar con vigor, lo que es dificultado por la competencia de la hierba y los helechos; deben superar heladas intensas y sequías estivales; deben recibir el grado justo de luz pues un exceso de insolación las puede desecar y un exceso de sombra proporcionada por el bosque espeso no deja que se desarrollen. Por eso hay que cortar árboles viejos para dar oportunidad a los jóvenes. También deben salvarse del mordisqueo del ganado…

Una vez conseguida la regeneración, suelen nacer muchos pinos juntos. Al principio se defienden unos de otros, pero después, cuando empieza la poda natural, deben ser seleccionados los mejores para evitar que todos crezcan débiles, sin vigor, vulnerables a las plagas, enfermedades, derribos por nieve…

Los resultados

Los resultados de la gestión de los últimos años en cuanto a la regeneración de la masa y a los aprovechamientos de madera es evidente:

En 1957, el volumen de madera en pie era de 299.582 metros cúbicos. De ellos, el volumen de madera aprovechado entre 1957 y 1967 fue de 33.335 metros cúbicos. En 1997, 40 años más tarde, el volumen de madera era de 312.719 metros cúbicos, de los que, entre 1987 y 1997 se aprovecharon un total de 58.543 metros cúbicos.

Se deduce de estas cifras la correcta evolución de la masa forestal gracias a la gestión sostenible que permite el aumento de forma continuada de árboles que componen el bosque, especialmente en pies jóvenes. A la vez ha aumentado la cantidad de madera que hay en él, y por tanto, el volumen de madera aprovechado.

Beneficios para la sociedad

El buitre negro: En relación con los servicios que el monte presta al conjunto de la sociedad, expresado a través del mantenimiento de la colonia de una especie protegida de tanto interés como el buitre negro, sirvan de resumen los datos aportados por el Director del Parque Natural de Peñalara.

El número de nidos de buitre negro dentro del Pinar de los Belgas en 1984 era de 18 unidades. En 1999, 15 años después, había ascendido a 57, con un incremento de casi tres nidos por año.

En cuanto a los aspectos sociales,
hay que destacar que en los últimos años y fundamentalmente a través del funcionamiento del aserradero, abastecido exclusivamente con las maderas procedentes del monte, se han mantenido 20 puestos de trabajo fijo y continuo. Hay que añadir además los puestos de trabajo generados de manera discontinua en trabajos de trabajos de aprovechamiento, transporte y mejoras y actividad de los ganaderos.

Mejoras que se están aplicando

Claras en latizales de pino silvestre, para mejorar crecimientos y dar mayor resistencia a la masa, a la vez que se reduce combustibilidad.

Podas, más bien escamondas, sobre pies de diámetro medio de 20 cm. y hasta 4 metros de altura, para mejorar la calidad de la madera, facilitar la transitabilidad y reducir la combustibilidad.

Quema o astillado de despojos procedentes de cortas de mejora, de regeneración o de vendavales, para reducir riesgo de incendios y plagas.

Escarificaciones sobre herbazales y helechares para ayudar a la regeneración natural.

Mejora y mantenimiento de vías forestales y de puntos de agua, para facilitar trabajos y extinción de incendios.

La fábrica

Los procesos: Almacenamiento, descortezado, aserrado, tratamiento de la madera. Todos ellos, procesos limpios, no dan lugar a contaminación en el proceso de fabricación, al contrario que la fabricación de otros materiales.

Los productos: Tablas, tablones, vigas, madera para chapa, carpintería y construcción.

Subproductos que se reciclan: corteza y astillas.
Madera de Pino Silvestre

Procedencia: El Paular (Garantizada).

Facturado por m3-m2-ml-Tn.

Vendido al detalle o por paquetes completos.

Todos los productos van etiquetados para mayor garantía y calidad.

Cada pieza de madera y su número de paquete, van reflejados tanto en el albarán como en la factura, con el fin de garantizar la comprobación, por el cliente de la calidad, la cantidad y el grado de secado-curación del producto comprado. Las vigas llevan un número único que permite emitir, a petición del cliente, un certificado de garantía individualizado. La trazabilidad de los productos es sin igual en el sector.

Especie: Tipo de Madera – Procedencia: La madera es de Pinus sylvestris, cortada exclusivamente en nuestro monte Cabeza de Hierro, lo que garantiza la procedencia Madera de El Paular y cuyo aprovechamiento asegura la regeneración natural de la masa forestal desde 1840 año de fundación de la empresa (y adquisición de dicho monte).

Secado: Toda nuestra madera es cortada y puesta a secar al aire de forma natural, para evitar tensiones internas, minimizar fendas. Para comprobación del tiempo de secado, cada paquete de madera tiene en su etiqueta la fecha en la que se serró la madera.. Nuestras vigas tienen un secado suficiente para evitar que la pieza adquiera una flecha desproporcionada, una vez puesta en carga (cuando se aplica una fuerza de flexión a la madera verde, se deforma fácilmente, una vez seca, la pieza queda curvada, como es el caso de una garrota). En caso de tener que hacer una escuadría especial, no la hacemos de un tronco verde, sino de una viga ya seca de mayor sección.

Tratamiento: La madera recién cortada es tratada con fungicidas autorizados para evitar su azulado(cuyo principio activo es el :2 Ticianometiltio Benzotiazol) (Registro Of. Prod. y Mat. Fitosanitario del MAPA nº:19.281/06 del 16/03/1994). Certificado que la madera está libre de pentaclorofenol.

Los problemas

– Los incendios: Es el riesgo general y más importante en éste y en todos los montes españoles. Es muy importante que los visitantes, cada vez más numerosos, tengan cuidado con el empleo del fuego. Hay que vigilar en la época de especial peligro para el monte, y hay que acondicionar el monte para una segura extinción con pistas, puntos de agua, desbroces y quemas en invierno. Durante largo tiempo, la empresa construyó y mantuvo un puesto de vigilancia que ahora está a cargo de los bomberos. Mantiene balsas, un camión autobomba y un retén de cuatro personas durante la campaña.

– La regeneración: Su consecución adecuada en cantidad, calidad, momento y localización es objetivo fundamental de toda gestión forestal de una masa arbolada, pero se enfrenta a cierto número de dificulta es debido a:

– El pastoreo: Con el aumento de la ganadería de vacuno, fomentada por las subvenciones de la Unión Europea, el pastoreo pone en peligro la regeneración.

– Competencia con el rebollo: con la aparición de matas de retoños en alta espesura resulta prácticamente imposible la instalación de nuevos pinos.

– Presencia de zonas empradizadas, donde la regeneración se ve impedida o dificultada al actuar el tapiz herbáceo como barrera física al paso del sistema radical.

– Las plagas y enfermedades: Los árboles, como todo ser vivo, padecen enfermedades. El sarro y las pudriciones son aquí peligrosos para el pino silvestre. No hay medicina para los árboles afectados. Se trabaja retirando los pies enfermos para que no contagien a los otros. Entre las plagas, la más preocupante es la de los escolítidos, que condicionan las épocas de apeo en cortas de regeneración y de mejora. La procesionaria no tiene incidencia intensa y frecuente.

– Los vendavales y temporales de nieve: Periódicamente provocan descalces y roturas de fuste, aunque en menor medida que en otros montes colindantes donde la espesura, por ausencia de cortas, es mayor.

– La relación con la Administración forestal, imprescindible para asegurar una gestión correcta en un monte de titularidad privada, presenta a menudo desencuentros y conflictos. Como ejemplos, planteados desde el punto de vista del gestor del monte privado: retrasos administrativos en la aprobación de Revisiones de ordenación; negación de ciertas subvenciones; falta de respuesta a consultas planteadas ante la ambigüedad de diversos puntos de legislación forestal; diferencia de criterios acerca de determinados tratamientos, como escarificaciones, resalveos…

 

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