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jueves, febrero 9, 2023

Un océano de crustáceos

Crustáceos como cangrejos, langostas, camarones, lapas y krill representan 19 por ciento de todas las especies halladas en 25 áreas oceánicas cruciales, según el Censo, que quedará finalizado en octubre.

Los peces, entre ellos los tiburones, representan apenas 12 por ciento de todas las especies oceánicas.

«El Censo de la Vida Marina exploró nuevas áreas y nuevos ecosistemas, descubriendo nuevas especies en nuevos lugares», dijo Patricia Miloslavich, de la venezolana Universidad Simón Bolívar, una de las científicas que dirigieron la investigación y encargada de los estudios regionales.

«Hasta ahora, la mayor parte de esta información estaba dispersa o no estaba disponible excepto en un plano muy local. Ahora se reúne por primera vez toda la información conocida para crear una base de conocimientos sobre la vida en los océanos», declaró Miloslavich a Tierramérica.

Unos 360 científicos evaluaron, analizaron y presentaron sus conclusiones en una serie de documentos publicados la primera semana de este mes en la revista PLoS ONE, de acceso libre a través de Internet.

Las aguas de Australia y Japón poseen la mayor diversidad biológica, promediando casi 33.000 formas de vida, según el Censo. Las aguas del océano Pacífico que bañan China, así como el mar Mediterráneo y el Golfo de México, constituyen las áreas con más variedad de especies conocidas.

La cantidad total de especies no guarda relación con la abundancia de biomasa marina ni con la productividad de una región en particular, destacó Miloslavich. El estudio solamente se centró en la biodiversidad, identificando los diferentes tipos de especies halladas en las 25 regiones.

El Censo descubrió que los animales más conocidos, como las ballenas, los leones marinos, las focas, las aves acuáticas, las tortugas y morsas representan entre uno y dos por ciento de todas las especies.

Otra sorpresa es que hay muchas especies endémicas, aquéllas que solamente se encuentran en una región particular del océano, en sus aguas de origen, dijo en una entrevista con Tierramérica el autor principal del estudio, Mark Costello, del Laboratorio Marino Leigh, en la neocelandesa Universidad de Auckland.

Las regiones relativamente aisladas de Australia, Nueva Zelanda, la Antártida y Sudáfrica poseen la mayoría de las especies endémicas. Los científicos especulan con que estas áreas pueden haber sufrido menos extinciones a raíz del enfriamiento producido hace miles de años, durante la última glaciación.

Alrededor de la mitad de las especies marinas de los océanos en Nueva Zelanda y la Antártida solamente pueden hallarse allí.

Las especies más cosmopolitas son las más pequeñas y las más grandes: las algas y las aves y mamíferos marinos, que pasan sus vidas atravesando los mares. El pez víbora (Chauliodus sloani) se encuentra en más de la cuarta parte de los océanos.

También resultan asombrosas las variaciones entre las regiones. Los peces representan 28 por ciento de las especies del Atlántico occidental tropical y del sudeste de Estados Unidos, pero solamente entre tres y seis por ciento del Ártico, la Antártida, el Báltico y el Mediterráneo.

Según Miloslavich, el Golfo de México también es un punto clave en materia de biodiversidad: más de 8.300 especies viven en esa región de intensa producción petrolera.

El 20 de abril se produjo allí el peor derrame de crudo de la historia, cuando la plataforma de exploración Deepwater Horizon, que el gigante British Petroleum (BP) arrendaba a la firma suiza Transocean, sufrió una explosión y, dos días después, se hundió. Apenas a inicios de agosto BP declaró sellado el pozo, que en julio había tapado en forma provisoria.

Los lugares más amenazados deberían ser protegidos por políticas específicas, sostuvo Miloslavich. Un completo inventario de las especies del Golfo se presentó en 2009, pero las autoridades estadounidenses lo ignoraron.

El derrame de BP fue «muy frustrante», opinó Miloslavich. Queda el triste consuelo de que el daño causado pueda medirse con precisión, dado que hay una base sólida sobre qué especies existían allí antes del desastre.

Según Costello, aproximadamente 230.000 especies marinas habrán sido identificadas en octubre, cuando se complete el Censo.

«Hay más de un millón de especies marinas. Lo que aprendimos en los últimos 10 años es que lo que no sabemos sobre los océanos es al menos 10 veces más de lo que sí sabemos», enfatizó.

Se conoce más sobre los océanos cercanos a Australia, China y Europa, aunque relativamente poco sobre el Atlántico occidental tropical, el Pacífico oriental tropical y el Ártico canadiense.

Incluso en regiones muy estudiadas, como Australia, los científicos estiman que se conoce apenas 10 por ciento de la vida marina de su Zona Económica Exclusiva.

«Debemos ampliar rápidamente nuestros conocimientos sobre la biodiversidad, no sea que buena parte de ella se pierda sin siquiera haber sido descubierta», dijo Miloslavich.

Costello señaló varios estudios recientes que muestran cómo muchas especies marinas han sufrido importantes reducciones, en algunos casos hasta de 90 por ciento, debido a actividades humanas que las pusieron al borde de la extinción.

Las principales amenazas son la sobrepesca, la pérdida de hábitat, las especies invasoras y la contaminación, según el Censo.

Los nuevos peligros son la ampliación de las «zonas muertas» –áreas oceánicas con bajo contenido de oxígeno–, el aumento de las temperaturas del agua y la acidificación causada por el cambio climático.

«El mar está en peligro», dijo en un comunicado de prensa la bióloga Nancy Knowlton, de la Smithsonian Institution.

Las criaturas oceánicas «no tienen voto en ningún organismo nacional o internacional, pero están sufriendo y necesitan ser oídas», agregó.

http://ipsnoticias.net

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