Científicos identifican 40 áreas prioritarias para la conservación de los artrópodos en la península ibérica y Baleares, en el primer análisis a gran escala que integra miles de registros dispersos para trazar un mapa real de su biodiversidad.
El estudio, que reúne 416.000 registros de 6.231 especies, confirma que estos organismos —los más abundantes del planeta— siguen estando infrarrepresentados en las políticas de protección, pese a sostener funciones ecológicas esenciales.
Científicos identifican 40 áreas prioritarias para la conservación de los artrópodos en la península ibérica y Baleares en el mayor estudio realizado
El mayor estudio integrador realizado hasta la fecha revela puntos críticos de biodiversidad ignorados por las políticas de conservación pese a su papel esencial en los ecosistemas.
Los investigadores identificaron zonas prioritarias de conservación para artrópodos en la España peninsular y en las Islas Baleares. A estas se las conoce como áreas EPAI y se han confeccionado combinando registros de bases de datos científicas, colecciones de historia natural y otras fuentes especializadas.
Estos puntos críticos revelan las áreas en las que hay mayor concentración y diversidad de especies de artrópodos. Este enfoque permite a los científicos comprender mejor cómo implementar iniciativas de conservación con un mayor impacto ecológico y en todo el territorio.
Son diminutos. Invisibles para muchos. Pero sostienen el equilibrio de los ecosistemas. Y ahora, por primera vez, tienen un mapa propio. Un equipo científico ha identificado 40 áreas prioritarias para la conservación de los artrópodos en la península ibérica y las islas Baleares.
El trabajo, en el que ha participado el Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC), constituye el primer análisis integrador a gran escala sobre la distribución de este grupo en el territorio.

Más de 6.200 especies analizadas en 13 grandes grupos taxonómicos
La investigación recopila 416.000 registros correspondientes a 6.231 especies pertenecientes a 13 grandes grupos taxonómicos, entre ellos insectos, arañas y crustáceos. Una base de datos sin precedentes que ha permitido superar los sesgos clásicos de muestreo y ofrecer la radiografía más completa hasta la fecha.
El resultado es contundente: la mayor concentración de diversidad se sitúa en grandes sistemas montañosos como Sierra Nevada, los Pirineos o la Cordillera Cantábrica, así como en refugios mediterráneos de alta biodiversidad.
Para delimitar las zonas prioritarias —denominadas PAIA (Áreas Prioritarias para los Artrópodos en Península y Baleares)— el equipo combinó registros procedentes de bases de datos científicas, colecciones de historia natural y otras fuentes expertas.
Posteriormente, estandarizó la información y la analizó sobre una cuadrícula de 100 km², lo que permitió identificar los llamados “puntos calientes” donde se concentra el mayor número y variedad de especies.
La Red Natura 2000 cubre gran parte, pero no todas las zonas clave
El estudio evalúa además la eficacia de la Red Natura 2000. La conclusión es matizada: cubre gran parte de estas áreas prioritarias, pero existen enclaves relevantes que siguen insuficientemente protegidos.
El investigador del MNCN Jorge Lobo lo resume con claridad: los artrópodos, pese a su relevancia ecológica, continúan siendo ignorados en las políticas de conservación. Una paradoja si se tiene en cuenta que constituyen el grupo de especies más numeroso del planeta y desempeñan funciones esenciales como recicladores de materia orgánica, reguladores de poblaciones y eslabones fundamentales de la cadena trófica.
Los resultados, publicados en la revista Insect Conservation and Diversity, subrayan la necesidad urgente de integrar explícitamente a los artrópodos en los planes de gestión de áreas protegidas. La biodiversidad no solo se mide en grandes mamíferos o aves emblemáticas. También late en alas, patas y exoesqueletos. Y ahora, al menos, tiene coordenadas precisas.
El estudio también examinó la eficacia con la que las áreas protegidas preservan estos lugares clave. Los hallazgos muestran que la Red Natura 2000 cubre muchas de las zonas prioritarias identificadas. Pero también evidencian que hay varios sitios importantes que aún carecen de protección suficiente.
A pesar de su importancia ecológica, los artrópodos siguen siendo ampliamente ignorados en las políticas de conservación. Esto es sorprendente, dado que constituyen el grupo de organismos más diverso de la Tierra. Y desempeñan funciones esenciales como el reciclaje de materia orgánica, la regulación de poblaciones y el mantenimiento de las redes tróficas. Seguir leyendo en NATURALEZA
















