En este artículo se analiza mediante la utilización de técnicas digitales y modelos numéricos la vascularización y la termorregulación cerebral en los humanos modernos y en los homínidos fósiles. A través de la tomografía vascular se investiga el papel de las arterias en las superficies cerebrales. Estos vasos sólo se pueden estudiar en los seres vivos, pero dejan sus huellas dentro de las áreas neurales de los fósiles, informó el Dr. Bruner. Asimismo, se estudia la relación entre distribución del calor y forma cerebral para poder aplicar a las especies fósiles hipótesis sobre la termorregulación del cerebro. “Todavía no sabemos cómo se realiza la gestión térmica cerebral en los humanos modernos, ni siquiera cuáles han sido las variaciones evolutivas que han permitido el desarrollo de un órgano que requiere un consumo energético tan elevado”, afirma el investigador italiano.
Como aclara Bruner, si bien el objetivo de este trabajo ha sido estudiar la evolución del sistema nervioso central en paleontología humana, se han investigado rasgos anatómicos de nuestra especie sobre los que falta mucha información, y que están directamente relacionados con la biología del cerebro y en concreto con la vascularización cerebral. “Para investigar el pasado estamos estudiando a los humanos modernos y de esa forma estamos aportando también datos útiles para conocer la biología de nuestro propio cerebro”, concluye el Dr. Bruner.
En este trabajo han colaborado también el Departamento de Física de la Universidad de Burgos, el Departamento de Ciencias de la Salud de la Universidad Foro Italico de Roma, y el Departamento de Neurocirugía del Hospital San Filippo Neri de Roma.
















