El Centro de Biodiversidad de Euskadi ha acogido a más de 400 participantes en las actividades diseñadas para conmemorar el Día Mundial de los Humedales. Bajo el lema «Bosques para agua y Humedales», la celebración comenzó el miércoles 2 de febrero, fecha oficial en la que se celebra este día anualmente, y se prolongó durante el pasado fin de semana del 5 y 6 de febrero. Todas las actividades organizadas por el Centro de Biodiversidad de Euskadi tenían un objetivo común: conocer la importancia de los bosques y humedales y los beneficios irremplazables que estos sistemas naturales aportan a las poblaciones humanas.
El Día Mundial de los Humedales en el Centro de Biodiversidad de Euskadi se inauguró con un itinerario gratuito y guiado por las marismas de Urdaibai, y la visita posterior a las instalaciones del centro, ubicado en Busturia. Durante el fin de semana continuaron las actividades. El sábado 5 se produjo una salida para visitar el Humedal de Salduero en Karrantza, otra visita guiada para conocer in situ la marisma de Urdaibai y una biogymkana titulada «Bosques para Humedales», entre otras de las dinámicas destacadas.
El domingo 6 se realizó una visita guiada por la ría de Mundaka con el objetivo de conocer el pasado, presente y futuro de esta ría, una salida de campo para el análisis de la marisma de Urdaibai y otros humedales mediante el uso de bioindicadores, y sendos talleres en torno al mundo de las libélulas para los más pequeños.
La valoración de la programación y actividades por parte de los participantes ha sido enormemente positiva, destacando la salida realizada al Humedal de Salduero en Karrantza, donde el buen tiempo incluso permitió divisar la turbera cobertor del alto del monte Zalama.
El Día Mundial de los Humedales se conmemora anualmente cada 2 de febrero desde que en 1971 se celebrase la Convención Mundial de los Humedales o Convención de Ramsar. El motivo es poner en conocimiento y sensibilizar a la población del valor y la importancia de los humedales y sus bosques -dado que es frecuente que los tengan-. Estos son ecosistemas que desempeñan funciones vitales en el almacenamiento del carbono, siendo por ello nuestros aliados frente al cambio climático. Sin embargo, y a pesar de su utilidad, se encuentran muchas veces bajo la amenaza del desarrollo no planificado y la urbanización, o la transformación del uso de las tierras.













