Endesa quiere emplear el Río Eume, en pleno Parque Natural de las Fragas, como vertedero de los lodos contaminados retenidos en el embalse de «a Capela»

El objetivo del proyecto de ENDESA es “modernizar” los desagües de fondo de la presa del Eume y, una vez modernizados, suministrar al río de manera continua el caudal regulado de mantenimiento por  dichos desagües al que está obligados por Ley y que jamás se han cumplido desde 1960, cuando se inauguró la presa, desecando un largo tramo del Eume que se investiga ahora por la posible comisión de varios delitos.

La opción elegida por ENDESA es depositar solamente los lodos cercanos a las válvulas de fondo en el Eume, aguas debajo de la presa, y volver a llevarlos al embalse aguas arriba. Estimamos que en el muro de la presa hay retenidos unos 30 metros de lodos, que deberían dragarse y depositarse en un vertedero adecuado fuera de la cuenca.

Sin embargo, hay que recordar que hay miles de toneladas más de lodos acumulados durante 51 años en el pantano, que proceden del lavado de la mina de lignito de Endesa en As Pontes, de los vertidos urbanos de este municipio y de los vertidos de las obras de la autovía, que en el año 2008 arrasaron la vida del río por su elevada acidez.

Después de sustituir los desagües y válvulas, se efectuarían las pruebas de funcionamiento de los mismos, comenzando a soltar desde 2,3 m3/segundo hasta  54 m3/segundo, con todo lo que implica, ya que el arrastre de los lodos podría dañar seriamente el tramo de río que hay aguas abajo de la presa. Para paliar los desembalses y sus consecuencias han ideado la colocación de 5 balsas de retención, colocadas en el primer kilómetro de cauce, un tramo con una pendiente media del 50%, lo que hará que las balsas no tengan ni capacidad ni puedan neutralizar en absoluto las avenidas de agua mezcladas con lodos.

A ello se le suma el hecho de que las aguas de fondo en los embalses carecen o tienen una proporción mínima de oxígeno y están a muy bajas temperaturas, que si se liberan pueden ocasionar graves daños. El Tribunal Supremo de los EE.UU. dictaminó hace poco que las presas hidroeléctricas deberían someterse a autorizaciones de vertido para esta agua, lo que desdice el carácter “limpio” de la energía hidroeléctrica.

Estos vertidos podrían constituir posibles delitos de estragos, contra los recursos naturales por vertidos y depósitos ilegales, con el agravante de practicarse en un Parque Natural, que se sumarían a los presuntos delitos actualmente bajo investigación por desecar el río: captación abusiva de aguas, daños a un especio natural protegido, usurpación de aguas públicas y defraudación de fluido. A ello se sumaría la indemnización por daños al dominio público hidráulico, la indemnización por la responsabilidad medioambiental y la caducidad de la concesión.

Tras la reforma del Código Penal que entró en vigor en diciembre de 2010, resultarían responsables no sólo todos los técnicos privados y públicos que intervengan en el proceso, sino la propia persona jurídica de ENDESA.

ENDESA ha provocado graves daños en otras ocasiones soltando los lodos de los embalses. Destaca recientemente el vertido en más de 20 km desde la presa de Tavascán (Lérida) en 2009, también en otro espacio protegido: El Parque Natural del Alto Pirineo.

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Pedro Brufao Curiel
RÍOS CON VIDA
www.riosconvida.es

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