La Albufera de València se convierte en un laboratorio de innovación ambiental. Donde ciencia, ciudadanía y tecnología confluyen para anticipar riesgos y reforzar la protección de uno de los humedales más valiosos del Mediterráneo.
Albufera de València monitorizada con tecnología ambiental avanzada
Un nuevo enfoque tecnológico abre la puerta a una gestión ambiental más transparente, participativa y basada en el conocimiento compartido.
El facilitador digital contará con un panel público que permitirá a ciudadanos, científicos, agricultores y empresas acceder a datos para la toma de decisiones. Esto es lo que anunció la Universidad Politécnica de Valencia en vísperas del Día Mundial de los Humedales 2026.
El proyecto estará financiado por la Unión Europea a través del consorcio RURBANIVE. Y el mismo prevé finalizar a finales de 2026. En el transcurso de ese año, traducirá datos técnicos complejos en explicaciones accesibles.
La Universitat Politècnica de València (UPV) desarrollará una plataforma para la monitorización en tiempo real de la salud del ecosistema y la biodiversidad de la Albufera de València. Y lo hará en el marco del proyecto europeo OBEREK.
Este habilitador digital dispondrá de un panel de control, de acceso público, para que la ciudadanía, personal científico, agricultores y empresas puedan conocer y utilizar los datos para la toma de decisiones.
El proyecto se prevé que se complete a finales de 2026. Integrará diagramas de conocimiento que traducirán los datos técnicos complejos a explicaciones sencillas. Con el objetivo de facilitar su uso como herramienta de gobernanza participativa.
Ciencia y datos abiertos para una gobernanza más participativa
La plataforma conectará a la ciudadanía con responsables de políticas ambientales. Y facilitará la contribución de la comunidad local a la restauración tras desastres naturales, como la dana de Valencia de 2024, señalan desde la UPV.
Aquella catástrofe del 29 de octubre, con el exceso de lluvias y el arrastre de sedimentos y contaminantes, alteró el equilibrio de uno de los humedales más emblemáticos del Mediterráneo.
Durante la riada, la Albufera de València recibió más de 120 hm3 de agua en apenas unas horas. Alcanzando un grado de inundación natural sin precedentes, que dejó flotando en sus aguas desde envases de plástico y neumáticos hasta bidones de gasolina, pintura, muebles, electrodomésticos y cañas.
Ahora, esta herramienta que diseña la UPV contribuirá al avance de la agricultura de precisión en la Albufera de València, ya que, según el equipo de investigación, proporcionará datos de calidad del agua que permitirán evolucionar hacia un cultivo del arroz «más sostenible y resiliente”.
Los investigadores de la UPV Carlos E. Palau Salvador, Joan Domènech Deusa e Ignacio Lacalle Úbeda aseguran que el sistema aumentará la resiliencia del ecosistema ante el cambio climático. Ya que podrán detectarse cambios bruscos en eventos climáticos extremos y las autoridades podrán tomar decisiones rápidas que protejan la biodiversidad y los cultivos de arroz.
Un modelo ambiental pensado para replicarse en Europa
La plataforma se encuentra actualmente en fase de desarrollo, en la que se instalarán los nodos de transmisión y sensores en algunos puntos críticos de la Albufera, como entradas con caudal y salidas de regadío.
A continuación, se evaluará el rendimiento y la estabilidad del sistema en condiciones reales de uso y, finalmente, el sistema se hará público y se promoverá su adopción en al menos cinco nuevos sitios en Europa, en los próximos tres años.
“El objetivo es que la solución sea fácilmente replicable en otras zonas protegidas o humedales de Europa”, explican los investigadores de la UPV.
En el proyecto OBEREK participan, junto a la UPV, la empresa de tecnología profunda Neverblink (Polonia) y la Fundació Assut (España).
La plataforma conectará a los ciudadanos con los responsables de las políticas ambientales. Y apoyará la participación comunitaria en la restauración de ecosistemas tras desastres, como las inundaciones de Valencia de 2024 que afectaron gravemente al humedal de la Albufera.
Si bien actualmente está en desarrollo, cuando se ponga en funcionamiento el sistema desplegará sensores en zonas críticas. Además, se probará en condiciones reales y posteriormente se replicará en humedales protegidos de al menos cinco lugares europeos. Seguir leyendo en NATURALEZA



















