Cientos de anillos de pastos marinos desconciertan a los científicos en Escocia
NatureScot ha grabado por primera vez estas “rosquillas” de Zostera marina en el Sound of Barra, un patrón raro cuyo origen sigue sin explicación
Los fondos someros del Sound of Barra, en las Hébridas Exteriores (Escocia), han revelado un paisaje inesperado. Cientos de anillos oscuros, dibujados sobre la arena como si alguien hubiera trazado círculos perfectos, han sido documentados en vídeo por primera vez en aguas escocesas. Las imágenes, difundidas por el organismo público NatureScot, muestran que las formaciones son praderas de pastos marinos que crecen en forma de “donuts”, una rareza de la que aún no existe una explicación concluyente.
La responsable de Áreas Marinas Protegidas y Mejora Marina de NatureScot, Sarah Cunningham, lo resumió con una frase que mezcla asombro y prudencia. «Hasta donde sabemos, este es el primer vídeo de círculos de pastos marinos en los mares de Escocia, los llamamos donuts y son realmente espectaculares».
La especie protagonista es Zosteramarina, una planta marina que forma praderas densas y actúa como ingeniería ecológica en la costa. Su presencia amortigua el oleaje, estabiliza sedimentos y crea refugio para invertebrados y peces juveniles. Por eso, detrás del misterio geométrico hay una pregunta más práctica. Qué está pasando con un hábitat que Escocia perdió en gran parte durante el siglo XX y que ahora intenta recuperar.
NatureScot vincula parte de ese declive a la epidemia de “wasting disease” de los años treinta, un episodio que diezmó praderas en el Atlántico Norte y que en Escocia se asocia a grandes pérdidas, especialmente en zonas remotas como las Hébridas Exteriores. En fichas de referencia sobre Zostera marina se describe este brote como un factor capaz de provocar reducciones muy severas de población, con una causa probable atribuida al microorganismo Labyrinthula macrocystis.
Un descubrimiento inédito para la ciencia marina
El patrón circular añade una capa de incertidumbre. La ciencia lleva años intentando entender por qué algunas praderas se organizan en anillos o parches, dentro y fuera del agua. En el Mediterráneo se han propuesto mecanismos de autoorganización ligados al crecimiento clonal y a retroalimentaciones con el sedimento. En el Reino Unido, un estudio sobre “círculos” en las islas Sorlingas sugiere que estos dibujos pueden emerger de interacciones entre competencia y facilitación dentro de la propia pradera. En Barra, NatureScot reconoce que, por ahora, no puede ir más allá de las hipótesis.
La relevancia trasciende la curiosidad visual. Un trabajo científico sobre pérdidas históricas de pastos marinos en el Reino Unido estimó que se ha perdido al menos un 44% de estas praderas desde 1936, con impactos potenciales sobre almacenamiento de carbono y biodiversidad. El dato no se refiere a Escocia de forma aislada, pero sirve de marco para entender por qué las administraciones han empezado a tratar estos fondos como infraestructura natural y no como simple vegetación submarina.
La grabación de Barra llega, además, en un momento de impulso institucional a la restauración ecológica. NatureScot ha publicado guías y revisiones específicas sobre declives y recuperación de pastos marinos en Escocia, un trabajo que busca ordenar información histórica, presiones actuales y criterios para replantar con garantías.
Un ecosistema clave en proceso de recuperación
Queda por resolver lo esencial. Si estos anillos son una firma de recuperación, un síntoma de estrés o el resultado de una dinámica natural poco frecuente. También falta saber qué condiciones del Sound of Barra favorecen el dibujo circular frente a las praderas continuas. La ciencia tiene el vídeo, el mapa y el enigma. Lo siguiente será poner números a ese misterio, como recomienda el Manual de estilo de EL PAÍS en su defensa del rigor y la atribución clara de las fuentes.
A este declive histórico se sumaron factores como la contaminación, la mala calidad del agua y determinadas actividades humanas, entre ellas el dragado para la extracción de moluscos. Aun así, los científicos destacan que, cuando las presiones disminuyen, los pastos marinos muestran una notable capacidad de regeneración, como se ha observado en otras zonas costeras escocesas.
Más allá de su singular apariencia, estas praderas desempeñan un papel esencial al reducir la erosión, mejorar la calidad del agua y contribuir a la captura de carbono. El estudio de estos anillos submarinos no solo busca esclarecer cómo se forman exactamente, sino también reforzar la importancia de proteger un ecosistema estratégico frente al deterioro ambiental.
Aun así, los científicos destacan que, cuando las presiones disminuyen, los pastos marinos muestran una notable capacidad de regeneración, como se ha observado en otras zonas costeras escocesas. La recuperación de estos hábitats no depende solo de la biología. También exige decisiones públicas sostenidas, inversiones y obras que reduzcan presiones históricas sobre el litoral.
El comunicado oficial ha sido publicado en NatureScot.



















