El autoconsumo fotovoltaico en Andalucía se ha convertido en uno de los motores más potentes de la transición energética, impulsando un cambio profundo en la forma de producir y consumir electricidad.
Tejados que generan energía, facturas que bajan y un modelo que gana autonomía definen una transformación que avanza con fuerza propia frente a la incertidumbre energética global.
Autoconsumo fotovoltaico en Andalucía: la gran palanca solar del sur
La región acelera una transformación silenciosa que cambia el modelo energético desde hogares, empresas y edificios públicos, consolidando una apuesta estratégica por la soberanía energética.
El mayor crecimiento de autoconsumo en Andalucía se ha registrado en los hogares. Los mismos recurren a este sistema para reducir la factura eléctrica. También se ha evidenciado entre las en las pymes y la industria, donde la generación de energía limpia impulsa la competitividad.
La Junta de Andalucía ha impulsado este modelo en edificios públicos, De hecho, a mediados de 2025 ya se contabilizaban 425 instalaciones de autoconsumo fotovoltaico. Todas ellas en el marco de su plan de ahorro energético.
Los tejados de hogares, empresas y edificios públicos andaluces son protagonistas de la transformación renovable que ha experimentado Andalucía en los últimos 7 años. Desde finales de 2018 hasta junio de 2025, la comunidad ha multiplicado por 220 la potencia fotovoltaica en autoconsumo. Pasando de apenas 7,9 megavatios (MW) a 1.739,9 MW, que representan ya el 11% de la capacidad verde instalada en Andalucía.
Según los datos ofrecidos por la Agencia Andaluza de la Energía, entidad adscrita a la Consejería de Industria, Energía y Minas, se ha producido un crecimiento sin precedentes en este período.
Y los datos acumulados muestran una rápida evolución, al multiplicar por 73 el número de instalaciones de autoconsumo. Convirtiendo a la tecnología solar fotovoltaica en uno de los pilares de la transición energética de la región.
El autoconsumo en Andalucía impulsa hogares y empresas
Así, Andalucía ha pasado de poco más de 2.600 instalaciones en 2019 a superar las 190.100 durante el primer semestre de 2025. Consolidando una tendencia de crecimiento sostenido. Solo en 2024 se pusieron en marcha 58.000 nuevas instalaciones a pesar de la tendencia a la baja a nivel nacional. Esto confirma la fortaleza andaluza y la eficacia de las políticas de impulso desarrolladas por la Junta de Andalucía.
Un crecimiento que se ha notado especialmente en viviendas particulares, que han encontrado en el autoconsumo una vía directa para reducir su factura eléctrica. Y en pymes e industrias que ven en la generación con energías limpias un factor de competitividad.
El Gobierno andaluz, dada la importancia de este tipo de instalaciones para la descarbonización y la autonomía energética de la región, también ha querido predicar con el ejemplo.
Por ello, en el marco del Plan para el Ahorro Energético de la Junta de Andalucía 2026, instrumento general de organización y desarrollo de medidas para contribuir a conseguir un ahorro en el consumo eléctrico de la Junta de Andalucía. Hasta mediados de 2025 ya eran 425 los edificios públicos que contaban con autoconsumo fotovoltaico.
Estas instalaciones suman 14,05 MW de potencia instalada y permiten evitar la emisión de 5.367 toneladas de CO2. Cubriendo parte de las necesidades energéticas de los inmuebles en los que se ubican. Ello facilita, además, un ahorro económico directo para las arcas públicas que se puede destinar a otras políticas prioritarias para Andalucía.
Autoconsumo y liderazgo energético nacional
A junio de 2025, la potencia verde instalada en Andalucía ascendía, según la Agencia Andaluza de la Energía, a 16.111 MW de los que el 71% corresponde a tecnologías solares. Consolidando a la región como una de las comunidades autónomas líderes en generación eléctrica limpia, la primera en potencia fotovoltaica instalada.
El aprovechamiento del enorme potencial renovable de Andalucía, especialmente el solar, que supera las 3.000 horas de sol al año en algunas zonas, es una de las políticas prioritarias que se ha marcado el Gobierno andaluz dentro de la Estrategia Energética de Andalucía 2030.
Este es un tema en el que ha venido trabajando intensamente durante esta legislatura. Como forma imprescindible para la transición energética sostenible en la Comunidad. Y para avanzar hacia un modelo eficiente, sostenible, seguro y neutro en carbono.
Prueba de ello es que, gracias al despliegue de medidas de agilización y simplificación administrativa, el esfuerzo e impulso de las consejerías implicadas en la tramitación de proyectos renovables y a instrumentos como la Unidad Aceleradora de Proyectos, en Andalucía el 68% de la energía que se genera es verde. Alcanzado el 83% del objetivo de generación planteado a 2030 en su planificación.
Objetivos energéticos incrementados en 2025
Y ello incluso habiendo incrementado sus objetivos energéticos el pasado mes de abril. Aspirando a que las renovables representen el 82% en la generación de electricidad de la Comunidad, frente a la meta inicial que se situaba en un 75%.
Las instalaciones de autoconsumo de Andalucía suman un total de 14,05 megavatios. Gracias a ellas se evitan más de 5.300 toneladas de emisiones de dióxido de carbono. Y generan un ahorro significativo y directo, que pueden destinarse a otras prioridades públicas.
A mediados de 2025, Andalucía contaba con 16.111 megavatios de capacidad verde instalada, principalmente solar. Estas cifras son las que confirma su liderazgo en generación renovable y el avance hacia sus objetivos para 2030. Seguir leyendo en ENERGIAS RENOVABLES

















