La tercera Cumbre del mar del Norte en Hamburgo ha fijado una meta ambiciosa. Diez países quieren convertir estas aguas en un gran reservorio de energía limpia con unos 100 gigavatios adicionales de eólica marina mediante proyectos compartidos. Dentro de ese plan, Alemania y Dinamarca han cerrado un acuerdo para impulsar la Energy Island Bornholm, un centro que canalizará 3 gigavatios, una potencia similar a tres centrales nucleares.
Para la ciudadanía el mensaje es directo. Europa busca depender menos del gas importado y evitar que la próxima crisis internacional vuelva a disparar la factura de la luz. Si la eólica marina se despliega a gran escala y se comparte mejor entre países, habrá más electricidad renovable disponible y menos CO2 en la atmósfera.
Qué es la isla energética de Bornholm
Bornholm es una isla danesa del mar Báltico que se convertirá en un gran nodo eléctrico. Varios parques eólicos marinos enviarán allí su energía para repartirla después a Dinamarca y al norte de Alemania mediante cables de alta tensión. La Comisión Europea estima que el proyecto conectará 3 gigavatios y lo presenta como el primer gran acuerdo de la iniciativa “Energy Highways” para reforzar las redes y mover electricidad verde donde más se necesita.
El diseño técnico aún se está afinando y en Dinamarca gana terreno la opción de concentrar las subestaciones en tierra cerca de la costa sur de Bornholm y no en una isla artificial. En cualquier caso, tres gigavatios equivalen al consumo de varios millones de hogares y a una reducción relevante de emisiones durante décadas.
Alemania se queda sin espacio en el mar del Norte
¿Por qué Alemania mira al Báltico si su gran apuesta estaba en el mar del Norte? El motivo está en el mapa. El espacio frente a la costa alemana es limitado y las zonas cercanas ya concentran muchos parques. Cuando las turbinas se amontonan, las estelas de viento provocan turbulencias y reducen el rendimiento, algo parecido a ir en bici pegado a otra persona, pero a escala de cientos de aerogeneradores.
Berlín quiere pasar de los 9,2 gigavatios actuales de eólica marina a 70 en 2045, con una meta de 30 en 2030 aunque las previsiones sitúan la cifra real cerca de 20. En la última subasta varios emplazamientos se quedaron sin ofertas, una señal de que los costes altos y la falta de espacio ya frenan el ritmo. El reloj corre.
Parques eólicos en aguas vecinas
Aquí entran en juego los llamados parques eólicos radiales, instalaciones que se construyen en las aguas de un país pero se conectan a la red de otro. Una nueva investigación del instituto Fraunhofer IWES, encargada por asociaciones del sector, concluye que si parte de los futuros parques que cuentan para los objetivos alemanes se ubican en zonas económicas de Dinamarca y Suecia y se conectan por cable a Alemania, la generación podría aumentar hasta un trece por ciento y los costes del sistema bajar hasta un once por ciento por megavatio hora.
Más espacio significa turbinas más separadas, menos interferencias y más horas de funcionamiento. El estudio calcula que esta cooperación puede ahorrar varios miles de millones de euros y aumentar la seguridad de suministro. Para el consumidor la idea es simple. Cuanta más eólica marina eficiente haya, más fácil será contener el precio de la electricidad.
Independencia energética y protección del mar
La Energy Island Bornholm y los parques compartidos encajan con la Declaración de Hamburgo, el compromiso de los países del mar del Norte para desarrollar hasta 100 gigavatios de eólica marina en proyectos conjuntos y avanzar hacia una red marina integrada. Esa hoja de ruta liga el despliegue de nuevas infraestructuras con una mejor planificación del espacio y la obligación de proteger el ecosistema marino, coordinando cables, rutas marítimas y zonas de pesca.
En el fondo, Bornholm es algo más que una isla danesa. Es una pieza de un tablero donde Europa intenta sustituir el gas y el petróleo importados por renovables propias. Si proyectos como este avanzan a tiempo, el resultado puede ser un sistema eléctrico más estable, menos emisiones y menos sobresaltos en la factura. Y eso se nota.
La nota de prensa oficial sobre el acuerdo de la Energy Island Bornholm se ha publicado en la página de la Comisión Europea.

















