Conmoción en la comunidad científica: encuentran en un huerto un animal que se creía extinguido hace 100 años

Publicado el: 3 de febrero de 2026 a las 15:34
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Primer plano de la abeja minera del castaño (Andrena rehni), redescubierta en un huerto de investigación de Syracuse, Nueva York

En un pequeño huerto experimental de Syracuse, en el estado de Nueva York, una abeja diminuta ha puesto patas arriba a los ecólogos. La investigadora de polinizadores Molly Jacobson, de la Universidad Estatal de Nueva York (SUNY ESF), ha encontrado allí dos ejemplares de la abeja minera del castaño, Andrena rehni, una especie tan ligada a los castaños que muchos expertos la daban prácticamente por perdida en el estado. Es el primer registro en la zona central de Nueva York y solo la segunda población conocida en todo el estado.

El hallazgo llega apenas dos años después de que la propia Jacobson localizara esta abeja en el parque y arboreto de Lasdon, en el valle del Hudson, rompiendo un silencio de más de un siglo. La especie no se veía en Nueva York desde 1904 y estaba catalogada como «posiblemente extirpada» en una evaluación oficial de polinizadores del estado.



Una especialista en castaños al borde del olvido

Andrena rehni es una abeja solitaria que anida en el suelo y que tiene una dieta muy estricta. Solo utiliza el polen de árboles del género Castanea como alimento para sus crías, sobre todo del castaño americano y de su pariente arbustivo, el chinquapin. Su ciclo de vida está sincronizado con la floración del castaño, ese breve estallido de amentos amarillos entre finales de junio y julio. Pasado ese momento, desaparece bajo tierra hasta la siguiente temporada.

La tragedia llegó a comienzos del siglo XX, cuando el hongo del tizón del castaño arrasó el castaño americano en toda su área de distribución en la costa este de Estados Unidos. Antes de la enfermedad, este árbol podía representar hasta una cuarta parte de los árboles de los bosques de los Apalaches y se calcula que el brote acabó con varios miles de millones de ejemplares, lo que llevó a considerar la especie «funcionalmente extinta» en la naturaleza.



Si desaparece el árbol, también tiemblan los organismos que dependen de él. En el caso de la abeja minera del castaño, sus registros se hicieron cada vez más raros, hasta desaparecer. No fue hasta 2018 cuando el entomólogo Sam Droege redescubrió la especie en Maryland sobre flores de chinquapin, lo que abrió la puerta a nuevas búsquedas en otros estados.

Del valle del Hudson a un huerto urbano

En Nueva York, La historia dio un giro reciente. En 2023, Jacobson capturó varios ejemplares de Andrena rehni en un huerto de castaños en Lasdon, al norte de la ciudad de Nueva York. Ese trabajo, confirmado por el laboratorio de abejas nativas del USGS y publicado después en la revista científica Northeastern Naturalist, devolvió oficialmente la especie al inventario de abejas del estado.

La sorpresa de 2025 ha sido encontrarla mucho más al norte, en el huerto de investigación de la SUNY ESF en Syracuse, donde se están cultivando distintos tipos de castaño americano, chinquapin, híbridos y variedades chinas dentro de un ambicioso programa de restauración.

«Este es un registro muy importante» explica Jacobson en el comunicado de la universidad. «Amplía la distribución conocida de la abeja en Nueva York y muestra que puede mantenerse en huertos gestionados, incluso en entornos urbanos como Syracuse». La investigadora recuerda, además, que aún se sabe muy poco sobre la biología de la especie y que ni siquiera se ha localizado todavía un nido.

En una entrevista con la radio pública WRVO, Jacobson subrayaba otro detalle que acerca esta historia al ciudadano de a pie. «Esta abeja del castaño es solitaria, en realidad es incapaz de picar, las abejas mineras no pueden hacerlo» comentaba. Y añadía que, más allá de la curiosidad, funciona como un indicador de que el entorno sigue siendo diverso y está conectado, algo que se pierde cuando simplificamos el paisaje.

Cuando restaurar un árbol trae de vuelta a sus aliados

El proyecto de restauración del castaño americano de la SUNY ESF lleva décadas plantando árboles, seleccionando ejemplares tolerantes al hongo y probando técnicas que van desde la mejora genética clásica hasta herramientas de biotecnología. Su objetivo es devolver a los bosques un árbol que fue clave para la fauna, la economía rural y la cultura de toda una región.

El director del proyecto, Andrew Newhouse, lo resumía así en el comunicado. «Redescubrir esta abeja en nuestro huerto muestra otro impacto positivo que puede tener la restauración de este árbol icónico en el paisaje del noreste». La presidenta de la universidad, Joanie Mahoney, añadía que el hallazgo demuestra la importancia de su trabajo para recuperar una especie considerada clave en el ecosistema.

En la práctica, ¿qué significa todo esto para quien solo ve una abejita marrón sobre unas flores? Que al plantar de nuevo castaños, no solo se recupera sombra o madera. Se reactivan relaciones ecológicas muy finas, entre ellas la de un polinizador especializado que depende por completo de ese polen para sacar adelante a sus crías.

También plantea una idea que podemos trasladar a otros lugares. Cuando en Europa se restauran robledales, bosques de ribera o castañares tradicionales, no se está haciendo solo por el paisaje o por el carbono. Detrás pueden regresar insectos, hongos y aves muy específicos que desaparecieron sin hacer ruido. La abeja del castaño recuerda que muchos de esos aliados siguen ahí, esperando que les devolvamos el escenario adecuado.

El comunicado oficial sobre el descubrimiento de la abeja minera del castaño en Syracuse ha sido publicado en la web de la SUNY ESF.

Imagen autor

Adrián Villellas

Adrián Villellas es ingeniero informático y emprendedor en marketing digital y ad tech. Ha liderado proyectos de analítica, publicidad sostenible y nuevas soluciones de audiencia. Colabora además en iniciativas científicas ligadas a la astronomía y la observación espacial. Publica en medios de ciencia, tecnología y medioambiente, donde acerca temas complejos y avances innovadores a un público amplio.

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