Bóveda de semillas refuerza la seguridad alimentaria mundial y ambiental

Publicado el: 22 de mayo de 2026 a las 08:50
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Bóveda de semillas refuerza la seguridad alimentaria mundial

Bóveda de semillas refuerza la seguridad alimentaria mundial: una fortaleza oculta bajo el hielo del Ártico noruego acaba de recibir uno de los premios más importantes del mundo hispanohablante: el Premio Princesa de Asturias de Cooperación Internacional 2026.

Este almacén subterráneo guarda millones de semillas para asegurar la comida del planeta si alguna vez nos golpea un desastre natural o una guerra catastrófica. Quienes entregaron el galardón insistieron en que esta idea demuestra lo que la humanidad es capaz de lograr cuando decide proteger su propio futuro de forma colectiva.



La Bóveda Global de Semillas de Svalbard gana el premio Princesa de Asturias de Cooperación en la edición 2026.

Bóveda de semillas refuerza la seguridad alimentaria mundial: garantía de futuro

El secretario general del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) España, Juan Carlos del Olmo, considera que la Bóveda Global de Semillas de Svalbard (Noruega) merece haber sido reconocida este miércoles con el Premio Princesa de Asturias de Cooperación Internacional 2026, porque supone «una apuesta por el futuro, el multilateralismo y el medioambiente» ante el impacto del cambio climático o posibles conflictos provocados por el hombre.

Del Olmo, que dirige en España una de las mayores organizaciones internacionales de conservación de la naturaleza, ha formado parte del jurado que ha otorgado en Oviedo este galardón al mayor depósito mundial de semillas, que en la actualidad alberga más de 1,3 millones de unas 6.300 especies diferentes, en su mayoría de trigo, arroz y cebada.

En un momento en el que se cuestiona a menudo la cooperación internacional, este premio es también una llamada de atención sobre el hecho de que la humanidad junta puede trabajar para garantizar su futuro, «poniendo lo mejor que tenga cada uno», ha afirmado Del Olmo antes de recordar que España aportó hace poco a este banco de semillas 50 variedades que se han cultivado en la península ibérica durante miles de años.

Para el jurista y exministro Gustavo Suárez-Pertierra, presidente del jurado, en este premio se ha encontrado un «ejemplo clarísimo» de cooperación internacional, ya que no solo colaboran países, también lo hacen instituciones privadas y públicas y organizaciones de carácter internacional que trabajan en pro de la seguridad alimentaria, el desarrollo de los pueblos y el futuro de la humanidad.

«Es un gran premio que se ha decidido por unanimidad» entre las 32 candidaturas que optaban a este galardón, ha señalado Suárez-Pertierra, que ha incidido en que este proyecto impulsado por Noruega no depende solo de la acción de los gobiernos, también de la acción ciudadana.

Ejemplo de cooperación multilateral

El astronauta e ingeniero aeronáutico Pedro Duque ha destacado que el jurado ha querido premiar en la Bóveda Global de Semillas una cooperación multilateral «que se está empezando a cuestionar» cuando debería ser «fomentada, premiada y mantenida«.

En su opinión, no se pueden dejar caer todas las estructuras de cooperación multilateral que ha habido hasta ahora o como la que ha demostrado esta iniciativa, que, además, en caso de cualquier desastre, permite mantener la capacidad de cultivar alimentos.



Ha añadido que si un día la humanidad coloniza un planeta, como podría ser Marte, es posible que se encuentre la manera adecuada para llevar semillas y poder cultivarlas allí.

Un depósito de alimentos a salvo de desastres

La Bóveda Global de Semillas de Svalbard, un depósito subterráneo situado en una isla noruega del Círculo Polar Ártico para preservar la biodiversidad y asegurar la alimentación del planeta, ha sido reconocida con el Premio Princesa de Asturias de Cooperación Internacional 2026 por ser un modelo de «multilateralismo eficaz» que aúna la colaboración de países, instituciones científicas y organizaciones internacionales en torno al objetivo común de garantizar la base genética de los sistemas alimentarios.

El gran banco de semillas crece gracias a los envíos de muchos países, y España ya ha mandado muestras de plantas históricas cultivadas en la península durante miles de años. En esta gran red de protección colaboran desde laboratorios públicos y empresas privadas hasta colectivos de ciudadanos comprometidos.

Los científicos que defienden el proyecto aseguran que esta unión no solo nos salva frente al cambio climático actual, sino que abre caminos fascinantes. De hecho, las bases de este almacén congelado podrían ser la clave logística para cultivar alimentos si algún día decidimos viajar y colonizar otros planetas.

Imagen autor

Sandra M.G.

Inicie mi trayectoria en ECOticias.com como colaboradora y después desempeñé el puesto de redactora, especializada en temas como medio ambiente, cambio climático, energías renovables, sostenibilidad y ecología. Ganadora de varios premios literarios.

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