América Latina busca la deforestación cero en 2030, por eso los líderes climáticos del continente acordaron erradicar por completo la tala ilegal de árboles. Esta estrategia unificada busca frenar el deterioro de los ecosistemas fluviales y terrestres más vulnerables.
El pacto promueve la protección de reservas biológicas y el desarrollo de actividades turísticas gestionadas por comunidades rurales. Asimismo, los gobiernos locales priorizarán la reducción de gases nocivos en los vertederos de basura urbanos.
América Latina busca la deforestación cero en 2030 y además, proteger la biodiversidad y combatir los vertederos.
América Latina busca la deforestación cero en 2030 gracias al consenso
Los ministerios de medio ambiente de América Latina y el Caribe se propusieron este miércoles alcanzar el nivel cero de deforestación en la región, marcada por la voraz pérdida de diversidad biológica, antes del 2030 a través de un plan centrado en la preservación del medio terrestre y acuático.
El acuerdo fue alcanzado en Panamá, país proponente del proyecto, durante la reunión del XXV Foro de ministros de Ambiente con la presencia de las máximas autoridades ambientales, representantes de organismos internacionales y especialistas de la región, según informó la cartera medioambiental panameña.
Entre los principales acuerdos logrados en Panamá, además de la meta de ‘cero deforestación’, está fortalecer los parques nacionales y áreas protegidas; impulsar el ecoturismo comunitario y reducir las emisiones de metano originadas de residuos.
A ello se suma conservar los océanos, combatir la contaminación por plásticos y desarrollar mecanismos financieros que permitan una mayor ejecución de proyectos ambientales en los territorios, según la información oficial brindada.
Plan propuesto por Panamá
El plan propuesto por Panamá para lograr esas metas se basa en fortalecer la conservación urgente de la biodiversidad de los bosques y océanos; facilitar el acceso de los países y comunidades al financiamiento ambiental; y modernizar la estructura y funcionamiento del propio Foro para hacerlo más eficiente.
La degradación de los bosques en América Latina es «peor» que hace 30 años debido tanto al desarrollo urbanístico como a la tala ilegal o el narcotráfico, según alertó el año pasado en Panamá la ONG Consejo de Administración Forestal (FSC, en inglés).
La pérdida de bosques tropicales primarios a nivel global se ha reducido un 36 % en 2025 tras los registros récord de 2024, impulsada «en gran medida» por Brasil, según un análisis anual de Global Forest Watch (GFW) publicado este año.
Aunque datos del Gobierno brasileño arrojan que la deforestación en la Amazonía de Brasil cayó un 35,4 % en los últimos seis meses respecto al mismo periodo del año anterior, y alcanzó el menor nivel desde que iniciaron los registros.
Acciones coordinadas frente al cambio climático
«(Hay) una la necesidad de que en América Latina y el Caribe actuemos de manera coordinada frente a la crisis climática, la pérdida de biodiversidad y la degradación de los ecosistemas, aprovechando el enorme valor ambiental de la región y promoviendo posiciones comunes en los espacios multilaterales», dijo Juan Carlos Navarro, ministro de Ambiente de Panamá.
El país centroamericano mantiene la presidencia pro tempore del Foro de Ministras y Ministros de Medio Ambiente de América Latina y el Caribe, un mecanismo integrado por 33 países del área y considerado el principal espacio de diálogo político ambiental de la región.
Las delegaciones internacionales diseñarán herramientas financieras que faciliten inversiones directas sobre el terreno. Estas ayudas económicas resultan vitales para combatir el avance de la expansión urbana clandestina y las mafias madereras en la región.
A pesar de la reciente recuperación de la cobertura vegetal en la Amazonía, las autoridades mantendrán una postura conjunta ante los organismos globales. El bloque busca consolidar un frente sólido contra la crisis ambiental contemporánea.













