Estrés de las plantas por herbívoros alerta sobre la presión de ciervos

Publicado el: 15 de enero de 2026 a las 12:07
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estrés de las plantas por herbívoros en Parque Nacional

El estrés de las plantas por herbívoros está dejando huellas invisibles pero medibles en los ecosistemas mediterráneos. Un estudio liderado por la Universidad Politécnica de Madrid revela que las especies menos consumidas por los grandes herbívoros muestran señales claras de estrés fisiológico, mientras que las plantas adaptadas a ser ramoneadas soportan mejor la presión. Los resultados abren la puerta a nuevas herramientas de vigilancia ambiental.

Cuando la densidad de ciervos supera la capacidad de carga del territorio, la regeneración natural del bosque se ve seriamente comprometida. Las plantas jóvenes son las más afectadas, ya que sufren un ramoneo constante que impide su crecimiento y supervivencia.



Este impacto se traduce en cambios medibles, como la reducción de la fotosíntesis, el aumento de compuestos defensivos y una menor producción de biomasa. Estos indicadores permiten a los científicos evaluar de forma objetiva la presión herbívora.

Estrés de las plantas por herbívoros detectado como señal temprana

El estrés de las plantas por herbívoros permite detectar daños tempranos en ecosistemas afectados por la sobrepoblación de grandes ungulados.

Las plantas habitualmente menos consumidas por los grandes herbívoros como los ciervos muestran «signos claros de estrés», mientras que las habituales en su dieta, «mejor adaptadas a ser comidas» no presentan grandes niveles de estrés, según un estudio liderado por la Universidad Politécnica de Madrid (UPM).



La investigación, elaborada por el Centro para la Conservación de la Biodiversidad y el Desarrollo Sostenible (CBDS) de la UPM y en la que también han participado el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Universidad Autónoma de Barcelona, ha sido publicada en la revista ‘Ecological Indicators’.

Estrés de las plantas por herbívoros altera la fotosíntesis

El grado de afectación de las plantas pudo ser comprobado al analizar sus niveles de clorofila, nitrógeno e intercambio de gases, ya que «si la planta está estresada, su fotosíntesis se altera y cambia la cantidad y el patrón de fluorescencia«, explican desde el CBDS.

La investigación tenía como objetivo «comprobar si estos cambios pueden servir como señales tempranas y fiables de estrés» en la plantas, algo «especialmente útil» dado que los grandes herbívoros «están desequilibrando los ecosistemas» de varios Parques Nacionales en el sur de España, según uno de los coautores del trabajo, Ramón Perea.

Los científicos analizaron dos especies de matorral mediterráneo en el Parque Nacional de Cabañeros: la jara pringosa, poco atractiva para los ciervos, y la olivilla, una planta «muy apetecida y nutritiva» para ellos.

La investigación tenía como objetivo «comprobar si estos cambios pueden servir como señales tempranas y fiables de estrés» en la plantas.

Estrés de las plantas por herbívoros afecta a especies no consumidas

El análisis incluyó la medición de aspectos fisiológicos como el funcionamiento de las hojas y la gestión del agua, así como su señal espectral: la forma en la que reflejan la luz, que puede detectarse con sensores remotos como satélites y drones.

Los investigadores creen que la aplicación de programas de vigilancia, como los índices espectrales, puede ofrecer «información esencial» para planificar estrategias de conservación, reducir costes y «realizar un diagnóstico global y no invasivo del estado de las zonas rurales».

Ante esta situación, los expertos señalan la necesidad de aplicar medidas de gestión basadas en la ciencia. El seguimiento del estrés de las plantas se presenta como una herramienta útil para detectar desequilibrios y ajustar las poblaciones de ciervos. Integrar estos indicadores en las políticas de conservación puede ayudar a restaurar el equilibrio entre fauna y vegetación, garantizando ecosistemas más diversos, resilientes y funcionales a largo plazo. Seguir leyendo en NATURALEZA

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