La carraca europea que desaparece de España obliga a rastrear 40 aves con GPS en ocho regiones

Publicado el: 3 de junio de 2026 a las 10:27
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La carraca europea que desaparece de España posada sobre una rama en hábitat agrícola

La carraca europea que desaparece de España se ha convertido en una de las mayores preocupaciones para científicos, naturalistas y organizaciones conservacionistas debido al rápido deterioro de sus poblaciones en numerosos territorios donde hace apenas unas décadas era una especie habitual. Su espectacular plumaje azul verdoso la convierte en una de las aves más llamativas de la fauna ibérica, pero detrás de esa belleza se esconde una realidad inquietante: la pérdida de hábitat, la intensificación agrícola y los efectos del cambio climático están acelerando su retroceso.

Ante esta situación, SEO/BirdLife, con el apoyo de la Fundación Iberdrola España, ha situado a esta especie como objetivo prioritario del Programa Migra 2026, una iniciativa que permitirá marcar 40 ejemplares con tecnología GPS de última generación para obtener datos inéditos sobre sus desplazamientos, su comportamiento reproductor y las amenazas que encuentra a lo largo de miles de kilómetros entre Europa y África.



La pérdida de la carraca europea sería una grave pérdida para la biodiversidad ibérica, por lo que su conservación debe ser una prioridad en las políticas ambientales y en la conciencia social.

La carraca europea que desaparece de España pone en alerta a científicos y conservacionistas

SEO/BirdLife desplegará durante 2026 una de las mayores operaciones de seguimiento remoto realizadas sobre esta especie para descubrir por qué sus poblaciones se hunden en numerosas regiones españolas y europeas.

La falta de información precisa ha sido durante años uno de los principales obstáculos para diseñar estrategias eficaces de conservación. Aunque existen algunos estudios previos y varios individuos marcados en diferentes proyectos científicos, los expertos reconocen que todavía se desconoce gran parte de la biología espacial de la especie, especialmente durante las migraciones y la invernada africana.



Para corregir esta carencia, SEO/BirdLife desplegará durante 2026 un operativo sin precedentes que permitirá equipar con dispositivos GPS a 40 carracas europeas repartidas por Andalucía, Aragón, Castilla-La Mancha, Comunidad Valenciana, Extremadura, Murcia, Cataluña y Navarra. Los transmisores enviarán información continua sobre localización, movimientos, velocidad de desplazamiento y selección de hábitats.

Los datos obtenidos ayudarán a identificar áreas críticas para la supervivencia de la especie, corredores migratorios prioritarios y posibles puntos negros donde factores humanos o ambientales estén incrementando la mortalidad. Esta información será clave para futuras políticas de conservación tanto en España como en otros países europeos y africanos.

Una de las aves más amenazadas de los ecosistemas agrícolas

La carraca europea depende estrechamente de los paisajes agrarios tradicionales, especialmente de los sistemas de cultivo extensivo combinados con zonas abiertas, arbolado disperso y presencia abundante de insectos. Se trata de un ecosistema que ha sufrido profundas transformaciones durante las últimas décadas.

La intensificación agrícola, la eliminación de linderos, la reducción de barbechos, el uso masivo de plaguicidas y la simplificación del paisaje han provocado una disminución progresiva de los recursos alimenticios disponibles para numerosas aves esteparias. En el caso de la carraca, esta situación afecta directamente a su capacidad para reproducirse con éxito.

La última revisión del estado de conservación realizada por SEO/BirdLife incluyó a la especie dentro de la categoría En Peligro, una de las más preocupantes dentro de la avifauna española. Esta clasificación refleja un deterioro continuado que también se observa en numerosos países europeos donde la especie experimenta tendencias negativas similares.

Los datos muestran un declive mucho más grave de lo esperado

La carraca europea depende estrechamente de los paisajes agrarios tradicionales, especialmente de los sistemas de cultivo extensivo combinados con zonas abiertas, arbolado disperso y presencia abundante de insectos. Se trata de un ecosistema que ha sufrido profundas transformaciones durante las últimas décadas.

Uno de los aspectos más preocupantes es que los pocos estudios regionales disponibles muestran descensos extremadamente rápidos. Aunque todavía no existe un censo nacional que permita conocer el número exacto de parejas reproductoras, las investigaciones locales ofrecen señales inequívocas de deterioro.

En la Comunidad de Madrid, un análisis comparativo realizado en 2016 reveló la desaparición de la especie en 26 cuadrículas UTM respecto a la distribución observada apenas 25 años antes. La reducción de presencia fue especialmente significativa en áreas agrícolas sometidas a intensificación productiva.

La situación resulta aún más alarmante en Extremadura, donde las cuadrículas ocupadas por la especie pasaron de 180 en 1990 a únicamente 36 en 2019. Asimismo, un estudio desarrollado en la Hoya de Guadix (Granada) constató la desaparición total de poblaciones reproductoras en apenas una década, un dato que evidencia la velocidad con la que pueden colapsar las poblaciones locales.

El cambio climático ya está modificando las migraciones de las aves

Los investigadores consideran que la transformación del clima está alterando profundamente los comportamientos migratorios de numerosas especies europeas. La carraca europea podría estar experimentando algunos de estos cambios, aunque todavía faltan evidencias científicas suficientes para cuantificarlos con precisión.

Los trabajos desarrollados dentro del Programa Migra han detectado fenómenos cada vez más frecuentes como acortamiento de rutas migratorias, cambios en las fechas de salida y llegada, desplazamiento de áreas de invernada o incluso procesos de sedentarización parcial en algunas especies tradicionalmente migradoras.

El análisis de millones de localizaciones obtenidas mediante dispositivos GPS permitirá comparar el comportamiento actual de las aves con los datos que se recopilen durante las próximas décadas. Esta información convertirá a la carraca en un valioso indicador biológico para medir el impacto real del calentamiento global sobre la biodiversidad.

Un programa que ya ha revolucionado el estudio de las aves migratorias

El Programa Migra, impulsado desde 2011 por SEO/BirdLife y la Fundación Iberdrola España, se ha consolidado como una de las iniciativas científicas más importantes de Europa en materia de seguimiento de aves mediante tecnología de geolocalización.

Durante estos quince años se han marcado 1.508 ejemplares pertenecientes a 41 especies diferentes, generando una gigantesca base de datos compuesta por millones de registros geográficos. Gracias a esta información se han descubierto nuevas áreas de invernada, rutas migratorias desconocidas y cambios de comportamiento asociados al cambio global.

La incorporación de la carraca europea como especie prioritaria durante 2026 permitirá ampliar este conocimiento y obtener información crucial para diseñar medidas de conservación basadas en evidencias científicas. Los resultados también servirán para orientar políticas de gestión agraria, restauración de hábitats y protección de corredores ecológicos fundamentales para la supervivencia de esta ave.

Conclusiones sobre la carraca europea que desaparece de España obliga a rastrear 40 aves con GPS en ocho regiones

La situación de la carraca europea representa uno de los ejemplos más claros de cómo las transformaciones aceleradas del territorio pueden afectar a especies estrechamente vinculadas a los ecosistemas agrarios tradicionales. Aunque todavía existen poblaciones reproductoras repartidas por varias regiones españolas, las tendencias observadas durante las últimas décadas muestran una reducción preocupante que exige actuaciones urgentes.

La información que proporcionarán los nuevos dispositivos GPS permitirá comprender mejor dónde se producen los principales riesgos para la especie, tanto en España como en África. Este conocimiento será fundamental para frenar el declive de una de las aves más espectaculares y emblemáticas de la biodiversidad europea antes de que su desaparición se vuelva irreversible.

Es crucial que se tomen medidas urgentes para detener y revertir esta tendencia. La conservación de la carraca europea no solo beneficia a esta especie en particular, sino que también contribuye a la salud general de los ecosistemas donde habita.

¿Por qué está desapareciendo la carraca europea en España?

Principalmente por la pérdida de hábitat, la intensificación agrícola, el uso de plaguicidas y los efectos del cambio climático sobre los ecosistemas donde se reproduce y alimenta.

¿Cuántas carracas europeas se marcarán con GPS?

Durante 2026 se prevé marcar 40 ejemplares dentro del Programa Migra.

¿En qué comunidades autónomas se realizará el seguimiento?

Andalucía, Aragón, Castilla-La Mancha, Comunidad Valenciana, Extremadura, Murcia, Cataluña y Navarra.

¿Por qué es importante estudiar sus migraciones?

Porque permite identificar áreas críticas de conservación, amenazas durante los desplazamientos y posibles efectos del cambio climático sobre la especie.

¿Quién participa en la investigación?

SEO/BirdLife, la Fundación Iberdrola España, investigadores de la EEZA-CSIC, la Universidad de Extremadura y numerosos grupos de anillamiento y naturalistas especializados.

Imagen autor

Victoria H.M.

Licenciada en Periodismo, itinerario cultural, desde el año 2005 y con más de 20 años de experiencia profesional tanto en medios convencionales escritos como en gestión de contenidos online y en agencias de comunicación y marketing digital. Formación y experiencia que he complementado con estudios de Marketing Digital, así como con un Máster por la Universidad de Barcelona en Gestión de Instituciones y Empresas Culturales.

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