La laguna de Gallocanta, uno de los ecosistemas más valiosos de Europa, ha dado un paso decisivo en su conservación. SEO/BirdLife y la comarca del Campo de Daroca han finalizado un plan de mejora ambiental que refuerza los hábitats de las aves y promueve un modelo de desarrollo rural más sostenible, combinando conservación de la biodiversidad, gestión agraria responsable y participación social en este emblemático humedal.
Las actuaciones en marcha tienen como objetivo mejorar el estado ecológico de la laguna y de su entorno, garantizando condiciones óptimas para la reproducción, alimentación y descanso de las aves.
Entre las medidas destacan la restauración de zonas húmedas degradadas, la recuperación de vegetación palustre y la gestión de niveles de agua para adaptarlos a las necesidades de las distintas especies. Estas acciones resultan especialmente relevantes en un contexto de cambio climático, marcado por sequías más frecuentes y episodios extremos.
Laguna de Gallocanta refuerza hábitats y gobernanza ambiental local
La laguna de Gallocanta culmina un plan ambiental que mejora hábitats, biodiversidad y sostenibilidad en el mayor humedal salino de Europa occidental.
La Sociedad Española de Ornitología (SEO/BirdLife) y la comarca del Campo de Daroca han finalizado un plan desarrollado a lo largo del último año que ha permitido una mejora ambiental en la laguna de Gallocanta, el principal humedal salino de Europa occidental.
SEO/Birdlife ha informado este lunes en una nota de prensa de esta iniciativa, enmarcada en el Plan de Sostenibilidad Turística en Destino de la comarca, financiado a través del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (Next Generation EU).
Laguna de Gallocanta mejora ecosistemas agrarios y aves esteparias
El proyecto ha tenido como objetivo conservar los hábitats de las aves ligadas a los secanos cerealistas, mejorar el estado de los ecosistemas agrarios, promover un modelo de desarrollo rural más sostenible y reforzar la gobernanza público-privada en el territorio.
De esta manera, se han llevado a cabo diversas intervenciones en el entorno de la laguna, el segundo enclave más importante de aves acuáticas en España, sólo por detrás de Doñana, y uno de los ecosistemas más singulares de Europa.
En una antigua nave agrícola situada junto a la Ermita del Buen Acuerdo se han instalado cajas nido y refugios para aves insectívoras, rapaces y murciélagos, además de un hotel de insectos destinado a incrementar la disponibilidad de alimento natural.
En una parcela agrícola cercana se ha realizado una siembra de leguminosas y gramíneas para proporcionar alimento y refugio a las aves esteparias y contribuir a la mejora de la fertilidad del suelo y reducir la erosión.
Laguna de Gallocanta impulsa refugios para aves y polinizadores
El proyecto ha tenido como objetivo conservar los hábitats de las aves ligadas a los secanos cerealistas, mejorar el estado de los ecosistemas agrarios, promover un modelo de desarrollo rural más sostenible y reforzar la gobernanza público-privada en el territorio.
Asimismo, en las inmediaciones del centro de visitantes de la Laguna de Gallocanta se han colocado nuevos postes con cajas nido para lechuzas, cernícalos y otras aves insectívoras, junto con refugios para murciélagos y un hotel de insectos.
En esta misma área se ha sembrado más de una hectárea con la misma mezcla de semillas, con el objetivo de reforzar los hábitats del entorno.
El plan ha incorporado también un programa de sensibilización y participación, dirigido tanto a la población local como a visitantes.
Así, las acciones implementadas incluyen una salida guiada de observación de aves y un taller de siembra de semillas con centros escolares.
Todas estas actuaciones se han desarrollado en el marco del Acuerdo de Custodia del Territorio suscrito con el Ayuntamiento de Gallocanta.
Con este refuerzo de hábitats, la laguna de Gallocanta consolida su papel como refugio de biodiversidad y laboratorio de buenas prácticas en gestión de humedales. El respaldo europeo subraya la importancia de proteger estos ecosistemas estratégicos, esenciales no solo para las aves, sino también para la regulación hídrica, la calidad del paisaje y la resiliencia frente al cambio climático. Preservar Gallocanta es invertir en patrimonio natural, conocimiento y futuro compartido. Seguir leyendo en NATURALEZA




















