Naturaleza

Las islas pierden especies únicas y cada vez se parecen más, alerta un estudio internacional

Una investigación publicada en Science Advances revela que las actividades humanas han provocado la desaparición de numerosas especies endémicas en los ecosistemas insulares, haciendo que las islas del planeta sean cada vez más similares entre sí.

Las islas pierden especies únicas y cada vez se parecen más, alerta un estudio internacional

Las islas pierden especies únicas y cada vez se parecen más. Los entornos insulares sufren un silencioso fenómeno de estandarización biológica debido a la huella antrópica. Las investigaciones de la Universidad de Birmingham señalan que la acción humana ha acelerado una pérdida irrecuperable de fauna endémica en los archipiélagos.

La tala indiscriminada, la expansión urbanística y la invasión de especies exóticas erradicaron a muchas variedades autóctonas. Al sustituir especímenes únicos por fauna común, las islas globales van perdiendo progresivamente la singularidad biológica que las caracterizaba.

El impacto resulta especialmente alarmante en enclaves emblemáticos, de donde desaparecieron mamíferos y reptiles endémicos. España también padece esta problemática con la proliferación descontrolada de ofidios invasores que devoran a las lagartijas autóctonas en las islas Canarias y Baleares.

El reemplazo de la biodiversidad local altera la polinización natural y fragmenta gravemente las cadenas tróficas. Los científicos instan a recurrir al registro fósil para recuperar el patrimonio vegetal perdido y diseñar estrategias efectivas de preservación.

Las islas pierden especies únicas y cada vez se parecen más unas a otras

Las islas pierden especies únicas y cada vez se parecen más, una transformación silenciosa que preocupa a la comunidad científica. Un estudio internacional publicado en Science Advances concluye que las actividades humanas llevan miles de años alterando los ecosistemas insulares hasta el punto de provocar una pérdida masiva de biodiversidad y una creciente homogeneización de la fauna y la flora.

La investigación, liderada por la Universidad de Birmingham y con participación del CREAF, la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) y otras instituciones españolas, destaca que las islas concentran casi el 75 % de las extinciones registradas por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).

Las islas pierden especies únicas y cada vez se parecen más por la acción humana

Los científicos explican que la desaparición de especies endémicas y la llegada de plantas y animales presentes en muchas regiones del planeta están haciendo que los ecosistemas insulares sean cada vez más parecidos entre sí.

Durante miles de años, la actividad humana ha transformado profundamente estos territorios mediante la deforestación, la agricultura, la urbanización y la introducción de especies invasoras y animales domésticos.

El resultado es una pérdida progresiva de identidad biológica, ya que muchas especies exclusivas desaparecen mientras otras, mucho más comunes, ocupan su lugar.

Archipiélagos que han perdido gran parte de su fauna

El estudio documenta casos especialmente graves en diferentes regiones del mundo. La isla de Navidad, en el océano Índico, ha perdido cerca del 80 % de sus mamíferos y lagartos endémicos.

En la isla Rodrigues, también situada en el Índico, han desaparecido todos los reptiles nativos, mientras que en Hawái se ha extinguido aproximadamente el 70 % de las aves terrestres.

Estos ejemplos muestran hasta qué punto los ecosistemas insulares son especialmente vulnerables cuando desaparecen las especies que evolucionaron de forma aislada durante millones de años.

Canarias y Baleares también sufren esta pérdida de biodiversidad

El trabajo recuerda que España no es ajena a este problema. En las islas Baleares desapareció hace siglos la lechuza gigante (Tyto balearica), cuya extinción se relaciona con la llegada de los primeros habitantes.

En Canarias, los lagartos gigantes del género Gallotia sufren la presión de la serpiente real de California, mientras que la paloma rabiche afronta un deterioro de sus poblaciones debido a la pérdida de hábitat y a depredadores introducidos como gatos y ratas.

Por su parte, la lagartija de las Pitiusas, endémica de Ibiza, Formentera y sus islotes, se encuentra amenazada por la expansión de la culebra de herradura, otra especie invasora que compromete su supervivencia.

Cuando desaparece una especie también lo hacen sus funciones

Los investigadores subrayan que la pérdida de biodiversidad no solo implica contar con menos especies, sino también con ecosistemas menos funcionales y más frágiles.

Muchas especies insulares desempeñan funciones ecológicas esenciales. La lagartija de las Pitiusas, por ejemplo, dispersa semillas, participa en la polinización y ayuda a controlar poblaciones de pequeños invertebrados.

Las plantas también sufren este proceso. Gracias al análisis del polen fósil, los científicos han descubierto que en Tenerife desaparecieron especies vegetales, como un antiguo roble y un carpe, incluso antes de que pudieran ser descritas científicamente.

Reconstruir el pasado para proteger el futuro

El equipo advierte de que gran parte del conocimiento científico sobre biodiversidad se basa únicamente en las especies que han sobrevivido hasta nuestros días.

Por ello, proponen incorporar información procedente de fósiles, ADN antiguo, polen fósil, colecciones de museos y registros históricos para reconstruir con mayor precisión cómo eran los ecosistemas antes del impacto humano.

Según los autores, conocer ese pasado permitirá comprender mejor la evolución de las especies, mejorar las estrategias de conservación y proteger un patrimonio natural que continúa desapareciendo en numerosos archipiélagos del planeta.

Una tendencia que debe combatirse con la ciencia por guía

Las islas pierden especies únicas y cada vez se parecen más, una tendencia que refleja el profundo impacto que las actividades humanas han tenido sobre algunos de los ecosistemas más frágiles del mundo.

El estudio pone de manifiesto que conservar la biodiversidad insular no solo significa evitar nuevas extinciones, sino también preservar procesos ecológicos irreemplazables y mejorar el conocimiento científico sobre la evolución de la vida en la Tierra.

Las islas pierden especies únicas y cada vez se parecen más en 15 segundos

¿Por qué las islas pierden especies únicas y cada vez se parecen más?

Porque la actividad humana ha provocado extinciones de especies endémicas y ha favorecido la llegada de especies invasoras que terminan homogeneizando los ecosistemas.

¿Qué porcentaje de las extinciones globales se concentra en las islas?

Según el estudio, las islas concentran casi el 75 % de las extinciones registradas por la UICN.

¿Qué amenazas afectan a Canarias y Baleares?

En Canarias destacan especies invasoras como la serpiente real de California, mientras que en Baleares preocupa la expansión de la culebra de herradura, además de otras alteraciones del hábitat.

¿Por qué son tan vulnerables las especies insulares?

Porque muchas evolucionaron durante millones de años sin grandes depredadores ni competidores, por lo que tienen pocas defensas frente a especies introducidas por el ser humano.

¿Qué proponen los científicos para mejorar la conservación?

Incorporar fósiles, ADN antiguo, polen fósil, colecciones de museos y documentos históricos para reconstruir cómo eran los ecosistemas originales y diseñar mejores estrategias de protección.

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