Lince ibérico en Sierra Morena: la Sierra Morena de Andalucía se ha erigido como el gran refugio para el lince ibérico, albergando 885 ejemplares, casi un tercio del total que hay en la península. Entre Jaén y Córdoba se reparten unos 613 linces y en la comunidad habitan unos 622 adultos y 263 cachorros, todo un éxito de los programas de conservación de la biodiversidad.
Este éxito en la recuperación de la especie los empuja a conquistar nuevos territorios como la campiña del Guadalquivir y/o la Sierra Arana, que ya tiene 27 linces. Además, los corredores verdes les permiten moverse de forma segura, fomentando el intercambio genético entre las diferentes poblaciones de lince y facilitando la migración a Portugal y otras zonas alejadas de los hábitats tradicionales de la especie.
El lince ibérico en Sierra Morena bate cifras récords
Sierra Morena se ha convertido en el refugio preferido de los linces ibéricos. Un hecho que han podido comprobar con el censo de 2025: 885 ejemplares, 49 linces más que el año 2024. Andalucía se convierte así en el territorio de casi un tercio de la población total de esta especie en la Península ibérica.
En un comunicado, la consejera de Sostenibilidad y Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, Fina Martínez, ha puesto en valor la evolución del lince ibérico (Lynx pardinus) en la comunidad autónoma tras conocerse los últimos datos de 2025 que confirman que Andalucía «continúa siendo uno de los grandes territorios de referencia para la conservación de esta especie única»
Uno de los datos más significativos del último censo se encuentra en Sierra Morena Oriental de Andalucía, que se ha situado como el núcleo de presencia de lince ibérico más poblado de toda la Península Ibérica, con 613 individuos.
La sierra comprende las poblaciones de Andújar-Cardeña, Guarrizas y Guadalmellato, que se encuentran entre las provincias de Jaén y Córdoba. En esta zona se han registrado 436 ejemplares adultos, de los cuales 127 eran hembras reproductoras y 177 eran cachorros, lo que muestra, según la consejera, una «fortaleza de este núcleo» que ha sido «decisiva para consolidar la recuperación de la especie y favorecer su expansión hacia otros territorios».
En el año 2025, la población andaluza de linces estaba formada por 622 ejemplares adultos y 263 cachorros. De ese grupo de adultos, 180 son hembras reproductoras o territoriales, aquellas que, habiendo criado o no, tienen un territorio propio donde viven.
La población que reside en Doñana-Aljarafe también ha visto cómo sus números se incrementaban. Con un total censado de 133 linces, la recuperación de la especie va por buen camino. En esta área se han registrado 92 adultos, de los cuales 32 eran hembras reproductoras y 41 eran cachorros en buen estado de desarrollo.
El lince se expande por nuevos territorios
La expansión del lince ibérico continúa extendiéndose por nuevos territorios de Andalucía, de tal forma que en Sierra Arana (Granada) se desarrolla, desde 2022, un programa de reintroducción destinado a crear una nueva población. Se han contabilizado ya 27 ejemplares, entre ellos dos hembras reproductoras y siete cachorros, evidenciando la progresiva consolidación de este nuevo núcleo.
El trabajo de conservación desarrollado en las áreas de conexión de Sierra Morena es muy importante, ya que suma 61 linces, nueve hembras reproductoras y 19 cachorros.
El seguimiento realizado ha confirmado movimientos de ejemplares entre los distintos núcleos, demostrando que estos territorios funcionan efectivamente como zona de enlace y facilitan el intercambio de animales entre poblaciones antes mucho más aisladas.
En este sentido, cabe destacar que ya se han documentado movimientos entre estas áreas e incluso la llegada de un ejemplar procedente de Vale do Guadiana, en Portugal, poniendo de manifiesto el alcance que puede llegar a tener esta red de conexión.
A su vez, continúa la colonización natural de la Campiña del Guadalquivir y de las Subbéticas jiennenses, especialmente en el entorno de Torredelcampo, Pegalajar, Alcaudete y Sierra Mágina, donde se han contabilizado 44 ejemplares, nueve hembras reproductoras y 17 cachorros. Pero no hay que olvidar a los “antisociales”; unos siete linces han sido registrados en zonas poco habitadas por la especie.










