Ni las políticas de conservación en Europa más ambiciosas evitarían el declive de aves y mariposas

Publicado el 7 de septiembre de 2026 a las 13:41
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Las políticas de conservación en Europa no lograrían revertir el declive de aves y mariposas

Hay que hacer mucho más que solo apostar por las áreas protegidas y las políticas dedicadas a la conservación si se quiere ayudar a la hora de proteger la biodiversidad en Europa y frenar la pérdida de la misma. Son las conclusiones que se desprenden de un estudio que se ha publicado en la revista Nature Ecology & Evolution, y donde se ha procedido a analizar cómo han evolucionado más de 250 especies de aves y cerca de 150 de mariposas comunes en más de dos décadas, entre los años 2000 y 2021.

Incluso haciendo una proyección de aquí al año 2050, este estudio afirma que hasta en los escenarios más esperanzadores la realidad es que las poblaciones de estas especies seguirían cayendo debido a factores como son el cambio climático, la presión que hay sobre el territorio donde viven o la intensificación agrícola y forestal.

Un impacto que, como recuerda este informe, sobre todo será más grave en las zonas ubicadas en el sur de Europa (España se incluye), ya que el incremento de la agricultura intensiva viene además acompañado de termómetros disparados, así como de cambios en las lluvias.

Transformar modelos para ayudar a estas políticas de conservación en Europa

Las áreas protegidas y otras políticas de conservación son herramientas fundamentales para reducir la presión de los humanos sobre las especies. Pero todas estas medidas, por sí solas, no serán suficientes para detener la pérdida de biodiversidad, sino que debería transformarse todo el sistema productivo agrícola y forestal, entre otras.

Esta es la principal conclusión de un estudio publicado en Nature Ecology & Evolution, liderado por el INRAE y el CESAB en Francia y con participación del CREAF, el CSIC, el Instituto Catalán de Ornitología y el Museo de Ciencias Naturales de Granollers.

El estudio analiza la evolución de 265 especies de pájaros y 144 de mariposas comunes en Europa entre 2000 y 2021 y proyecta cómo podrían cambiar sus poblaciones hasta 2050 bajo cuatro escenarios de conservación y teniendo en cuenta los efectos del cambio climático, los usos del suelo y la intensidad con los que se gestiona; por ejemplo, si la madera de los bosques se aprovecha más o menos o si la agricultura es más o menos intensiva.

Los resultados indican que, incluso en los escenarios más ambiciosos y en los que se incorporan medidas adicionales de conservación como la Estrategia de Biodiversidad de la UE para 2030 y el Pacto Verde Europeo, sus poblaciones seguirían disminuyendo.

«La mayoría de estudios proyectan qué pasará si continuamos como hasta ahora o bajo los escenarios más pesimistas. En línea con iniciativas internacionales, nosotros hemos querido responder a una pregunta diferente: si políticas de conservación más positivas con la naturaleza son suficientes para recuperar la biodiversidad en Europa. Desgraciadamente, ninguno de los escenarios analizados consigue detener ni revertir el declive» Lluís Brotons, investigador del CREAF y coautor del estudio.

Según los autores, esto se debe, en gran parte, a que sigue existiendo una elevada presión sobre el territorio. «Una de las variables más determinantes la encontramos en que la intensidad de los usos del suelo continúa en aumento. Por ejemplo, se estima que el uso de los bosques para la extracción de madera se intensifique en Europa en todos los escenarios analizados. Lo mismo sucede con la agricultura. Esto podría provocar un efecto negativo en la biodiversidad de pájaros y mariposas, comenta Tristan Bakx, investigador del CREAF y coautor del estudio.

Además, los efectos de los distintos escenarios no son los mismos en todo el territorio. En España y en todo el sur de Europa, por ejemplo, se observa un aumento de la gestión agrícola intensiva en todos los escenarios analizados. Este aumento en la productividad afectaría a las poblaciones de pájaros y mariposas comunes, que seguirían disminuyendo.

A esta presión se le suma un impacto más acusado del cambio climático en estas regiones, que agrava aún más el declive de muchas especies.

Pájaros agrarios y mariposas, los más perjudicados

«Desgraciadamente, ninguno de los escenarios analizados consigue detener ni revertir el declive» Lluís Brotons, investigador del CREAF y coautor del estudio.

El estudio identifica, una vez más, la agricultura intensiva como una de las principales causas del declive de los pájaros y mariposas comunes en Europa. En concreto, el aumento de los monocultivos, el uso intensivo de pesticidas y fertilizantes y la simplificación del paisaje siguen perjudicando especialmente a los pájaros de los ambientes agrícolas y las mariposas de los prados.

En segundo lugar, el estudio señala que la superficie forestal se ha expandido en los últimos años, principalmente a causa del abandono rural. Estos bosques extensos y uniformes, que son predominantes en Cataluña y en el resto de España, son hábitats de poca calidad porque tienen una diversidad de especies muy baja.

Por eso, son poco favorables para los pájaros forestales más especialistas y para las mariposas, que necesitan espacios abiertos dentro de los bosques. Los sistemas de explotación tradicionales favorecían un mosaico dinámico del paisaje, con la creación de pequeños claros.

Pero los escenarios de futuro contemplan, en paralelo a las políticas de conservación, un aumento de los bosques gestionados de forma intensiva para la producción de madera, lo que podría limitar aún más la biodiversidad forestal. «Muchas especies de pájaros y mariposas forestales necesitan bosques más diversos, con claros, espacios abiertos y diferentes estructuras de vegetación, hábitats que tienden a desaparecer tanto por el abandono rural como por el aprovechamiento intensivo de los bosques», añade Bakx.

Finalmente, existe el cambio climático: mientras que los pájaros muestran hasta ahora una respuesta más heterogénea al calentamiento global -algunas especies saldrán beneficiadas y otras no-, las mariposas se verán más afectadas por el aumento de las temperaturas y los cambios en los regímenes de lluvia.

Cuatro escenarios a futuro

Para llegar a esta conclusión, el equipo investigador ha explorado cuatro escenarios hasta 2050 en los que se implementan acciones de conservación en Europa.

  • El primero plantea una transición hacia un modelo de desarrollo más sostenible.
  • Los otros tres incorporan visiones positivas con la naturaleza y objetivos de conservación aún más ambiciosos, alineados con la Estrategia de Biodiversidad de la UE para 2030 y el Pacto Verde Europeo.

Entre las medidas que plantean se encuentran ampliar las áreas protegidas hasta el 30% del territorio, restaurar ecosistemas degradados, reducir el uso de fertilizantes nitrogenados, incrementar las áreas naturales y promover prácticas agrícolas y forestales más sostenibles.

Para construir estos escenarios, los investigadores han utilizado el Nature Futures Framework (NFF, el marco conceptual para explorar los posibles futuros de la naturaleza) de la Plataforma Intergubernamental sobre Biodiversidad y Servicios Ecosistémicos (IPBES). Esta herramienta permite identificar posibles futuros socioambientales desde una perspectiva centrada en la naturaleza.

Su aplicación permite estimar cómo podría evolucionar la biodiversidad en función de diferentes decisiones sobre el clima, los usos del suelo -por ejemplo, cuánta superficie se destina a bosques, cultivos o espacios naturales- y la intensidad con la que se aprovecha el territorio, es decir, si la agricultura y la gestión forestal se realizan de forma más o menos intensiva.

«Aunque algunas acciones de conservación consiguen ralentizar el declive de varias poblaciones, especialmente de las especies de pájaros y mariposas asociadas a los ambientes abiertos, ninguno de los escenarios analizados consigue revertir el bajón global», enfatiza el equipo.

Necesitamos políticas de conservación, pero no sólo eso

Los resultados ponen de manifiesto que ampliar las áreas protegidas o aplicar medidas puntuales de conservación no será suficiente si no se acompaña de una transformación más profunda y amplia del modelo agrícola y gestión del territorio. «Es importante tener en cuenta que los modelos y los escenarios utilizados evalúan los usos actuales del suelo y que sabemos que pueden tener grandes impactos negativos sobre la biodiversidad. Es probable que sean necesarias nuevas estrategias en los sistemas de producción agrícola y de extracción de madera y una mitigación aún más fuerte del cambio climático para cambiar la situación«, afirma Bakx.

El estudio permite anticipar el efecto de las políticas ambientales sobre la biodiversidad común en Europa y ofrece información clave para orientar las futuras estrategias europeas de conservación en un contexto marcado por el cambio climático y la demanda de recursos naturales.

El estudio ha estado liderado por el National Research Institute on Agriculture, Food & the Environment (INRA) de Francia, también han participado las entidades españolas CREAF, CSIC, el Instituto Catalán de Ornitología, el Museo de Ciencias Naturales de Granollers, entre otras entidades de Europa.

En el estudio también ha participado Sergi Herrando, investigador del CREAF, y del Instituto Catalán de Ornitología (ICO) y presidente del European Bird Census Council (EBCC). Este estudio ha contado con el apoyo del proyecto europeo BioAgora, financiado por el programa Horizon Europe.

Este trabajo ha sido posible gracias a la participación, año tras año, de muchas personas que participan de forma voluntaria en los proyectos de seguimiento de pájaros y mariposas coordinados por el European Bird Census Council (EBCC) y Butterfly Conservation Europe (BCE), que en el caso de Cataluña se coordinan desde el Instituto Catalán de Ornitologia y el Museu de Ciències Naturals de Granollers -Centre Tecnològic Beta.

Victoria H.M.

Licenciada en Periodismo, itinerario cultural, desde el año 2005 y con más de 20 años de experiencia profesional tanto en medios convencionales escritos como en gestión de contenidos online y en agencias de comunicación y marketing digital. Formación y experiencia que he complementado con estudios de Marketing Digital, así como con un Máster por la Universidad de Barcelona en Gestión de Instituciones y Empresas Culturales.

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