Diferentes pero similares
“Cada uno de los museos de historia natural tiene su propia idiosincrasia, sin embargo, hay algo que nos une, unas características comunes que nos hacen similares. De hecho, cuando estás en otra ciudad, entrar en un museo de historia natural te hace sentir como en casa”. Ha señalado el director del MNCN, Rafael Zardoya. “Ojalá esta reunión se convierta en el primer paso para que logremos desarrollar un museo global, una infraestructura científica que ponga a disposición de todo el mundo las colecciones de historia natural”, continua.
Durante dos días, más de diez responsables de Museos de Historia Natural han debatido sobre los retos a los que se enfrentan estos centros de investigación Y es que, ante la crisis ambiental, estos museos tienen un papel vital. La extinción de especies está llegando a escalas insostenibles.
Conocimiento y recopilación de datos
Y, en este sentido, las colecciones deben, por un lado, acelerar los esfuerzos por conocer la biodiversidad que nos rodea y, por otro, mejorar la obtención de datos. El proyecto europeo DISSCO, que trabaja desarrollando una gran infraestructura científica que permita crear una colección accesible a todo el mundo, o el Earth BioGenome Project, centrado en la secuenciación del genoma de millones de especies, son iniciativas que caminan en esa dirección.
Dos ejemplos del trabajo que, desde el mundo de las ciencias naturales, se está desarrollando para colaborar en las futuras estrategias de conservación. Y es que las colecciones de historia natural son una ventana al pasado, sí, pero también nos permiten prever el futuro.
Atraer al público
Para atraer al público se han compartido propuestas como la creación de nuevas narrativas con equipos interdisciplinares que integren el mundo del arte y la ciencia; la necesidad conseguir que los visitantes se enamoren de la naturaleza como primer paso para entenderla y protegerla.
Explicar a colectivos que en principio no están interesados en los museos qué pueden encontrar dentro para atraerles. Establecer programas educativos para profesorado o poner en marcha proyectos de ciencia ciudadana que logren un mayor grado de compromiso de la sociedad con las ciencias naturales.
Por último, es imprescindible contar con el apoyo de los políticos para desarrollar las propuestas que han surgido en estas jornadas. Asimismo, es fundamental convertirse en una referencia para que, a la hora de tomar decisiones, quienes trabajan en política cuenten con el asesoramiento de estas instituciones científicas, que llevan siglos preservando el patrimonio natural, así como investigando los procesos que ocurren en la naturaleza para entender cómo funciona y poder conservarla frente a la presión humana. Red global de museos de historia natural.


















