Animalistas reclaman medidas urgentes en Córdoba porque la mayor colonia de vencejos está en peligro

Publicado el: 16 de marzo de 2026 a las 18:33
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Vencejo pálido volando, especie protegida cuya mayor colonia en Córdoba anida en el Hospital Provincial.

La temporada de vencejos acaba de empezar en Córdoba y, este año, la bienvenida no ha sido precisamente amable para la colonia que anida en el Hospital Provincial. Una malla de obra cubre varias plantas del edificio e impide que estas aves protegidas entren a sus nidos justo cuando regresan agotadas de su viaje desde África. Hablamos de unas 400 parejas, la mayor colonia conocida en la ciudad.

¿Qué está pasando exactamente y por qué importa incluso a quien solo ve a los vencejos como “pájaros que chillan al atardecer”?



La malla que bloquea 400 nidos

El colectivo ambientalista SOS Vencejos ha denunciado que el Hospital Provincial, gestionado por el Servicio Andaluz de Salud, ha instalado una malla envolviendo las fachadas sur, norte y este entre la quinta y la octava planta. Esa franja concentra cientos de oquedades donde, año tras año, nidifican los vencejos pálidos.

En los últimos días, voluntarios del colectivo han observado “un grupo de unos 70 vencejos” tratando de entrar a los huecos de siempre sin conseguirlo. Llegan “exhaustos de la migración” y se encuentran con una barrera que no entienden. Según relatan, algunos han tenido que pasar una noche fría y lluviosa en el aire, sin poder refugiarse en el edificio.



La malla se ha colocado para permitir obras en las barandillas exteriores y, según la información de la propia asociación, estaría autorizada hasta el 31 de marzo, en plena etapa de regreso y asentamiento de las parejas reproductoras.

Una especie protegida que vive casi siempre en el aire

El vencejo pálido (Apus pallidus) es un ave insectívora migratoria que pasa casi toda su vida volando. Come, duerme e incluso se aparea en el aire. Solo necesita un lugar fijo cuando cría, normalmente grietas y huecos en edificios o roquedos.

Cada primavera, estas aves vuelven a los mismos puntos donde sacaron adelante a sus pollos el año anterior. Es lo que los expertos llaman filopatría, algo así como “fidelidad al barrio”. Si al volver encuentran su entrada tapada, no buscan un sustituto de un día para otro. Para entenderlo en sencillo, imagina que después de un viaje larguísimo llegas a casa y descubres que han tapiado tu puerta.

Además, los vencejos prestan un servicio silencioso a la ciudad. Una sola familia puede consumir varios kilos de insectos al año, incluidos mosquitos y otros pequeños invertebrados que nos amargan más de una noche de verano. Tenerlos cerca es tener un “insecticida natural” funcionando gratis sobre nuestras cabezas.

Lo que dice la ley y el precedente de 2021

No hablamos solo de sensibilidad ambiental. La Ley 42/2007 de Patrimonio Natural y Biodiversidad protege a los vencejos y también sus nidos, huevos y pollos. Tapar accesos en pleno periodo de reproducción o destruir nidos puede constituir una infracción administrativa e incluso un delito contra la fauna si se afecta a una colonia entera, algo recogido en el Código Penal.

En este mismo hospital ya hubo un episodio grave. En 2021, asociaciones ambientalistas denunciaron la destrucción de unos 250 nidos durante una reforma y la Fiscalía de Medio Ambiente abrió diligencias penales para investigar un posible delito contra la fauna. Entonces, la administración terminó comprometiéndose a ajustar las obras al periodo fuera de anidación tras las protestas y las actuaciones de los colectivos.

Que cinco años después se repita un conflicto muy similar en el mismo edificio hace saltar todas las alarmas entre los defensores de la biodiversidad urbana.

Qué piden las organizaciones y qué se podría hacer mejor

Ante la nueva malla, SOS Vencejos ha contactado con los agentes de Medio Ambiente y ha presentado un escrito ante la Junta de Andalucía para solicitar medidas urgentes. Entre ellas, que al terminar la jornada laboral se baje la malla en las plantas más sensibles “donde hay unos 250 nidos” para permitir la entrada y refugio de las aves, y que las obras eviten dañar los nidos existentes.

La propia asociación reconoce que las obras en un hospital pueden ser necesarias. El problema no es arreglar barandillas, sino hacerlo sin prever que en esas terrazas vive la mayor colonia de vencejos de la ciudad. Planificar trabajos en fachada fuera de los meses de cría, revisar los edificios con técnicos especializados o instalar estructuras alternativas de nidificación son herramientas que ya se están usando en otras obras complejas, como las que han afectado a colonias de vencejos en infraestructuras ferroviarias de Almería.

En el fondo, la pregunta es sencilla. Si sabemos que estas aves están en declive, que ayudan a controlar plagas y que la ley las protege, ¿tiene sentido seguir organizando obras como si no existieran?

Mientras no haya respuesta pública de la Junta de Andalucía, la pelota está en el tejado de la administración y de la empresa responsable de los trabajos. Ajustar el calendario de la obra y adaptar la malla para que los vencejos puedan acceder a sus nidos no solo evitaría posibles sanciones, también lanzaría un mensaje claro de compatibilidad entre salud pública y biodiversidad urbana. Y eso, en una ciudad cada vez más calurosa y con más insectos, no es poca cosa.

La denuncia original de SOS Vencejos y los detalles sobre la malla del Hospital Provincial han sido publicados en Cordópolis.

Imagen autor

Javier F.

Periodista, licenciado en la Universidad Nebrija, diez años en Onda Cero, y ahora en proyectos profesionales como Freelance. Especializado en contenido SEO y Discover

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