El tiburón de Groenlandia vuelve a fascinar a la ciencia por una cifra que parece sacada de otra época. Un estudio publicado en 2016 estimó que el ejemplar más grande analizado tenía unos 392 años, con un margen de error de 120 años, así que su nacimiento podría situarse a comienzos del siglo XVII. Conviene poner los pies en el suelo. No se trata de un tiburón «fechado» con exactitud, sino de la mejor estimación científica disponible para uno de los vertebrados más longevos jamás estudiados.
Lo realmente importante es cómo llegaron a esa cifra. Los investigadores analizaron 28 hembras de tiburón de Groenlandia y recurrieron a la datación por radiocarbono del núcleo del cristalino del ojo, una técnica especialmente útil en esta especie porque los métodos clásicos de datación apenas funcionan en sus vértebras. El resultado fue igual de llamativo que prudente. La especie viviría al menos 272 años y, según esa muestra, el mayor ejemplar estudiado sería el vertebrado más longevo conocido.
Cómo lograron calcular su edad
La pista clave estuvo en la llamada «señal bomba» del carbono 14, vinculada a las pruebas nucleares del siglo XX. Solo los tiburones más pequeños mostraban esa huella reciente, lo que permitió acotar la edad de los demás. A partir de ahí, los autores estimaron además que las hembras no alcanzan la madurez sexual hasta los 156 años, aproximadamente. Dicho de otra forma, este animal puede necesitar más de siglo y medio solo para empezar a reproducirse.
Los científicos creen que esta longevidad se explica, en buena parte, por una combinación muy poco común. El tiburón de Groenlandia crece lentísimo, con estimaciones de en torno a 1 centímetro al año, vive en aguas frías y profundas del Ártico y del Atlántico Norte, y mantiene un metabolismo muy bajo. En la práctica, es un gran depredador que vive en cámara lenta. Y eso se nota en todo, desde su crecimiento hasta su reproducción.
El récord también es un problema ecológico
Aquí entra la parte menos espectacular y más importante. Una especie que tarda tanto en madurar es especialmente vulnerable a la pesca accidental. El informe oficial de COSEWIC publicado en 2026 recuerda que el tiburón de Groenlandia figura como «Vulnerable» en la Lista Roja de la UICN y que es capturado de forma incidental en pesquerías de arrastre, palangre y redes de enmalle. En Canadá, ese mismo informe habla de al menos 1.700 tiburones capturados al año. ¿Qué significa esto? Que perder adultos hoy puede pasar factura durante muchísimo tiempo.
Lo que puede enseñar sobre el envejecimiento
Este tiburón no interesa solo por el récord. También podría ayudar a entender mejor cómo envejecen los vertebrados. Una línea de investigación genética difundida en 2024 por la Universidad de Copenhague apunta a duplicaciones de genes relacionados con la reparación del ADN, una posible pista de su extraordinaria longevidad. Los propios investigadores piden cautela y más estudios, pero la idea ya está sobre la mesa. Un pez casi invisible, lento y helado podría aportar claves valiosas para la biología del envejecimiento.
Al final, la gran noticia no es solo que un tiburón pueda acercarse a los 400 años. La noticia de verdad es que seguimos sabiendo muy poco de un animal clave para los ecosistemas árticos y, al mismo tiempo, muy expuesto a la actividad humana.
El estudio oficial en el que se basa esta estimación fue publicado en Science.


















