Una orca ibérica aparece con heridas compatibles con perdigones. Un brutal ataque amenaza la supervivencia de nuestras orcas ibéricas. Investigadores han descubierto alarmantes lesiones en un ejemplar conocido cariñosamente como Toñi. Las marcas recientes sugieren el despiadado e injustificable impacto del disparo de una escopeta.
Diferentes agrupaciones ecologistas confirmaron este triste hallazgo durante sus últimas rutas marítimas. Cuentan con pruebas fotográficas irrefutables que demuestran cómo la aleta dorsal del cetáceo estaba completamente sana hace apenas unas pocas semanas.
Los biólogos marinos consideran este acto violento como una auténtica atrocidad, completamente inadmisible. Agredir intencionadamente a una especie catalogada en peligro crítico representa un golpe devastador para una población marina que ya cuenta con poquísimos integrantes vivos.
Una orca ibérica aparece con heridas compatibles con perdigones y genera indignación.
Organizaciones conservacionistas han alertado de la aparición de múltiples heridas en una orca ibérica que, según su valoración, serían compatibles con impactos de perdigones de escopeta, un hecho que consideran especialmente grave debido a la situación de peligro crítico de extinción en la que se encuentra esta población.
La Asociación WeWhale e Iberian Orca Guardians han documentado las lesiones durante sus actuales trabajos de campo y han señalado que las heridas han aparecido en las últimas semanas, ya que fotografías tomadas recientemente muestran al ejemplar sin estas lesiones.
Según las organizaciones, el aspecto, el número y la distribución de las heridas observadas en la aleta dorsal y el lomo apuntan a que podrían haber sido provocadas por un disparo de escopeta.
Una orca ibérica aparece con heridas compatibles con perdigones. El material fotográfico y los registros de las observaciones están siendo preservados para documentar la evolución del estado del animal.
«Conocemos a Toñi. Estuvimos con ella hace unas semanas y estas heridas no estaban ahí. Ahora estamos viendo múltiples heridas de impacto en su aleta dorsal y su lomo que, según nuestra valoración, son compatibles con que haya recibido un disparo de escopeta«, ha explicado Janek Andre, fundador y presidente de WeWhale y de la Fundación Iberian Orca Guardians.
Las entidades han subrayado que se trata de un ejemplar conocido y seguido desde hace años, pero han puesto el foco en el impacto que cualquier daño sobre uno de estos animales puede tener para la supervivencia de una población formada por un número muy reducido de individuos.
«Si alguien le ha disparado deliberadamente con una escopeta, no se trata únicamente de un acto de extrema crueldad contra un animal. Es un ataque contra uno de los últimos individuos que quedan de una población en peligro crítico de extinción«, ha señalado Andre.
Orcas en peligro de extinción
La población de orcas ibéricas está catalogada en peligro crítico de extinción y es objeto de seguimiento por parte de organizaciones científicas y conservacionistas debido a su reducido número y a las amenazas que afronta.
WeWhale e Iberian Orca Guardians han rechazado que los episodios de interacción entre estos cetáceos y las embarcaciones puedan justificar cualquier tipo de represalia contra los animales.
«Disparar contra estos animales nunca puede ser una respuesta aceptable. Estas orcas necesitan protección, no represalias», ha afirmado Andre.
Una orca ibérica aparece con heridas compatibles con perdigones. Las organizaciones han anunciado que continuarán observando al ejemplar afectado y al resto de la población para documentar su estado físico y comportamiento y que proporcionarán nueva información conforme avance su trabajo de campo.
Ningún conflicto marítimo justifica jamás tomar represalias armadas contra la fauna salvaje. Los expertos vigilarán la salud y el estado del resto de los compañeros de manada de Toñi para garantizar su bienestar mientras exigen una protección urgente y más contundente y eficaz frente a futuros ataques humanos.



