Dado que el centro se ubica en el ámbito rural y los pequeños están muy próximos a la naturaleza, se consideró de interés llevar a cabo un proyecto de estas características, que también demanda la colaboración e implicación de las familias.
En una entrevista recogida por Radio Líder, Serxio Rosales López, profesor en el colegio Viñagrande-Deiro, perteneciente al concello de Vilanova de Arousa (Pontevedra), dio a conocer un proyecto medioambiental en el que se encuentran trabajando durante el segundo trimestre del presente curso académico y con el que pretenden sensibilizar a los alumnos y a sus familias sobre la necesidad de cuidar el medio ambiente, llamando la atención respecto al riesgo que implica el inadecuado comportamiento de los humanos sobre el planeta. Es por ello que, en su momento, decidieron abordar una iniciativa en la que se aglutinasen las tres erres (reducción, reutilización y reciclaje), las fuentes alternativas de energía, los agentes contaminantes y el cambio climático.
Dado que el centro se ubica en el ámbito rural y los pequeños están muy próximos a la naturaleza, se consideró de interés llevar a cabo un proyecto de estas características, que también demanda la colaboración e implicación de las familias.
ALCANCE DEL TRABAJO
A pesar de que todo el colegio está implicado en esta aventura, son las aulas de 2º y 3º curso las que ejercen el liderazgo de los trabajos. El objetivo es que el producto final del proyecto repercuta en la comunidad escolar y que influya sobre el entorno de los escolares, es decir, sus hogares y la propia parroquia de San Miguel.
En este sentido, Rosales quiso diferenciar dos partes en la iniciativa a llevar a cabo. Por un lado, la labor de los alumnos de 2º curso, de los que él mismo es tutor, y que han previsto dotar de geolocalizadores a los contenedores para conocer su ubicación exacta, disponiendo éstos de códigos QR a través de los cuales proporcionarán información a los usuarios sobre los residuos que deben y no deben depositarse en los mismos.
Y, por otro, el cometido de los alumnos de la clase de 3º curso, que elaboraron vídeos y fotos-denuncia de lugares contaminados que enviarán al concello para que adopte las medidas oportunas.
Se muestra convencido de que un niño que trabaje de esta manera será en el futuro un adulto muy concienciado con la protección del entorno.
La colaboración de Sogama con el centro se materializó a través de la aportación de una isla de reciclaje conformada por tres contenedores de 120 litros de capacidad cada uno (amarillo, azul y verde) para el depósito de los envases de plástico, latas y briks; papel y cartón; y fracción resto. Con estos dispositivos, no sólo se facilita la tarea de selección de los desechos para propiciar su posterior transformación en productos de utilidad, sino que se estimula la participación del conjunto de la comunidad educativa.
UN HUERTO ECOLÓGICO PARA EL TERCER TRIMESTRE
A la vista del modus operandi, resulta evidente que “nuestro colegio está en un proceso de cambio en el que desempeñan un papel fundamental las nuevas tecnologías, con las que trabajamos la expresión y la comprensión, tanto oral como escrita, pero sin olvidar el lápiz y el papel. Queremos ser un referente, también en la protección del medio ambiente”, manifestó Serxio Rosales
En cuanto al reciclaje, a través de encuestas han llegado a la conclusión de que éste no está plenamente asentado en los domicilios debido, entre otros factores, a que en muchos lugares, seguramente por la alta dispersión de la población, no cuentan con contenedores en sus proximidades .
Finalizado el segundo trimestre, se adentrarán en la implantación de un huerto escolar ecológico. Y para ello precisan un compostador con el que transformar la materia orgánica en un abono de alta calidad. Sogama ya le ha aportado uno.
“Nuestro deseo es tener un alumnado feliz y estoy convencido de que la buena sintonía entre escuela y familia así lo propiciará”, concluyó.



















