Las organizaciones de las Naciones Unidas colaboran en la gestión de los residuos electrónicos

Publicado el: 9 de abril de 2018 a las 17:42
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Las organizaciones de las Naciones Unidas colaboran en la gestión de los residuos electrónicos

La firma de esta Carta de Intención es fruto del trabajo en curso del Grupo de Gestión Ambiental, que coordina actualmente las organizaciones referenciadas en el área de los desechos electrónicos tras la publicación, a finales de 2017.

El pasado 21 de marzo, las organizaciones del sistema de Naciones Unidas se comprometieron a estrechar la colaboración y coordinación en aras de una gestión más sostenible de los desechos electrónicos.



Las entidades signatarias de la Carta de Intención son ONU Medio Ambiente, Unión Internacional de Telecomunicaciones, Universidad de las Naciones Unidas, Organización Internacional del Trabajo, Convenio de Basilea y Estocolmo, Instituto de las Naciones Unidas para Formación Profesional e Investigaciones, y Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial.

La firma de esta Carta de Intención es fruto del trabajo en curso del Grupo de Gestión Ambiental, que coordina actualmente las organizaciones referenciadas en el área de los desechos electrónicos tras la publicación, a finales de 2017, de dos informes relevantes al respecto.



Se espera que, tras un trabajo conjunto en este ámbito, se llegue a desarrollar una plataforma de intercambio de información que permita un conocimiento más profundo del sector, aportando datos y estadísticas de interés.

La era digital, marcada por el uso de internet y las innovaciones aplicadas en el ámbito de la salud, la educación, las políticas públicas, el entretenimiento o el comercio, ha traído consigo un importante incremento de la cantidad de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos, que crecen tres veces más rápido que el resto.

Tal y como se recoge en el informe Global E-waste Monitor 2017 del programa Ciclos Sostenibles de la Universidad de las Naciones Unidas (UNU), los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos sumaron el pasado año 44,7 millones de toneladas, estimando que en el año 2021 se habrá llegado a los 50 millones.

A pesar de los esfuerzos, tan sólo se recogieron y recuperaron el 20% de los residuos electrónicos, suponiendo un gran dispendio de recursos, toda vez que contienen elementos de gran valor como el oro, la plata, el cobre, el platino y el paladino.

Respecto a los teléfonos móviles, con 7.700 millones, cabe decir que, a día de hoy, superan al número de personas, con la particularidad de que la vida media de un celular en Estados Unidos, China y Europa no supera el año y medio o dos años.

Además, los precios cada vez más competitivos y económicos de los productos eléctricos y electrónicos han desencadenado un mayor consumismo que motiva su reemplazo cada poco tiempo, de hecho, fueron los artículos que registraron un mayor aumento de ventas en los países en vías de desarrollo durante el período comprendido entre 2000 y 2016.

En este marco, se abunda en la necesidad de mejorar el ecodiseño de estos aparatos para facilitar su recuperación y que se prime la reparabilidad de los mismos, a pesar de los avances, la situación sigue siendo preocupante, toda vez que tan solo 41 países cuantifican los residuos de esta tipología que se generan y reciclan.

En los que no existe regulación al respecto, estos desechos reciben el mismo tratamiento que el resto, con el riesgo asociado a la hora de gestionar sus elementos tóxicos y peligrosos.

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