El pasado viernes, 29 de noviembre, la Xunta de Galicia, a través de la Consellería de Medio Ambiente, y la Federación Gallega de Municipios y Provincias (FEGAMP) acordaron posponer la subida del canon de Sogama hasta el mes de julio de 2014, en lugar de hacerla efectiva en marzo, tal y como estaba previsto inicialmente.
En declaraciones a Radio Líder Galicia, el presidente de la Sociedad, Luis Lamas, presente en dicha reunión, subrayó que no ha habido modificación alguna en las cifras, sino un aplazamiento, lo que significa que el dinero que la empresa deje de ingresar este año se recuperará durante los ejercicios a los que se traslade el plan de viabilidad.
Tal y como manifestó, “A día de hoy estamos cobrando la venta de energía a cuenta”, a lo que añadió que “hemos elaborado el plan de viabilidad con las circunstancias actuales, por lo que, cuando se apruebe el nuevo escenario energético, habrá que revisarlo y ver cómo queda la retribución si el marco de referencia cambia”.
La reforma en el sector eléctrico ha derivado en la eliminación, en 2013, de las primas a las energías renovables y al régimen especial. Y, “si bien es cierto que en este momento la empresa es viable, ni yo ni nadie sabemos cuál va a ser la subida o bajada en el marco tarifario”, enfatizó.
ACUERDO CON LOS ALCALDES
El máximo responsable de Sogama insistió en que se ha llegado a un principio de acuerdo con los alcaldes, pendiente de ratificar, para posponer la subida, pero no se han variado las cifras. “El 1 de julio sabremos cómo va a ser el nuevo marco tarifario”.
No obstante, aseguró que, “a pesar de que no tenemos ningún tipo de influencia en el precio, los ciudadanos podemos ayudar a los concellos a reducir el importe de la factura a pagar Sogama”, y con tal motivo apeló a la menor producción de desechos en origen, a través de prácticas de consumo responsable, y a la activa colaboración en el sistema de recogida selectiva mediante una correcta separación de los residuos en origen y adecuado depósito de los mismos en los distintos contenedores habilitados en las vías públicas, lo que posibilitará una notable disminución de los desperdicios a introducir en los contenedores verdes convencionales, de cuyo contenido se encarga Sogama.
También las prácticas de compostaje doméstico en el medio rural pueden ayudar a este fin, ya que si se consiguen reciclar los restos orgánicos en las propias viviendas, lo que viene a suponer alrededor del 40 por ciento de la composición media de nuestra basura, se enviará menos residuo a Sogama y, en consecuencia, se pagará menos a esta empresa pública.



















