Lucro para las compañías fósiles

Bombas climáticas flotantes en Gibraltar. El motivo es que Gibraltar ofrece precios más económicos por el combustible gracias a ventajas fiscales y a no cumplir los protocolos de prevención de polución (Marpol); ya se sabe: menos impuestos para el bien común, menos costes en la operación de transferencia de combustible, más lucro para las compañías fósiles.

 

Estos buques transportan todo tipo de cargamentos. Algunas veces la mercancía del buque puede parecer inocua (el buque que estos días nos tiene en alerta, el OS 35, que colisionó con un enorme metanero, transportaba hierro), pero no podemos olvidar que estas moles flotantes utilizan combustibles, con un impacto enorme en emisiones y potenciales vertidos, como en este caso. Bombas climáticas flotantes en Gibraltar.

Afecta al medio marino, a las especies y hábitats

En general, un vertido de este tipo afecta al medio marino, a las especies y hábitats que allí viven. No solo ponemos en peligro especies animales, también sectores vitales como la pesca, cuyas afección puede durar años. En este caso, es curioso que la “gasolinera” está localizada en un área rodeada de zonas protegidas y un enclave muy importante de migración de especies marinas y de aves.

Esta zona es el hábitat de numerosas especies como las colonias de coral rojo o la fanerógama Cymodocea nodosa. Además, se está poniendo en riesgo a una importante colonia de delfines comunes, delfines mulares, calderones comunes, calderón listado, orcas, y cachalotes y rorcuales comunes que utilizan esta zona como paso. Al ser una zona de tránsito de aves migratorias, esto puede amenazar a muchas especies como el milano negro, la cigüeña blanca y el abejero europeo. También la pardela cenicienta, la pardela balear y el alcatraz atlántico.

Bombas climáticas flotantes en Gibraltar

Bombas climáticas flotantes

Tampoco queremos ignorar el otro buque implicado en la colisión, el ADAM LGN. Este barco es un metanero con capacidad para 162.000 m³ de gas, una descomunal bomba climática flotante: si se vertieran a la atmósfera en caso de accidente, semejante carga de metano o ‘chapapote invisible’ equivaldría a las emisiones anuales de ¡7 millones de vehículos! ¡En un solo barco!

Quizá pienses que estos barcos cargados de chapapote gaseoso son excepcionales, pero tenemos malas noticias para el medio ambiente: la crisis energética desatada tras la invasión de Putin contra Ucrania y el cierre del grifo del gas ruso hacia Europa está convirtiendo a España en la gran vía de entrada de gas para Europa. Nuestras 7 regasificadoras recibieron 253 buques en el año 2021. Sin embargo, desgraciadamente la geopolítica energética parece catapultar estos transportes peligrosos por encima de los 300 barcos anuales.

Para ‘los de siempre’ es un negocio redondo: después de llevar décadas destrozando el clima planetario a sabiendas y poniendo frenos a las energías renovables, ahora una guerra atroz va a llenar sus bolsillos aún más, porque ellos siempre ganan… Para ti, esta dependencia innecesaria de los combustibles fósiles tiene efectos muy diferentes: la crisis climática seguirá empeorando, sus vertidos continuarán destrozando la biodiversidad marina, los caros precios de las energías sucias seguirán ahogando a los hogares, las emisiones seguirán dañando tu salud y la de tus seres queridos, la guerra y la injusticia seguirán campando a sus anchas en otras latitudes, y ahora, además, tus aguas y costas se verán cruzadas por cientos de ‘bombas flotantes’ cargadas de dinero sucio para unos pocos bolsillos.

Prácticas bajo un fantasioso manto verde de ‘greenwashing’

Para colmo, seguirán camuflando sus prácticas bajo un fantasioso manto verde de ‘greenwashing’, con anuncios y patrocinios que pintan sus empresas como las más sostenibles del planeta. Es un insulto a la inteligencia y un agravio nauseabundo contra las víctimas de la crisis climática y de biodiversidad que han perpetrado. Por eso, por cierto, seguimos animándote a firmar contra estas prácticas de ‘lavado verde’ para prohibir anuncios y patrocinios de las energías sucias, exactamente igual que se hizo hace décadas con el tabaco.

¿Cómo dejar atrás el gas?

Te dirán que no podemos prescindir del gas y del petróleo de la noche a la mañana: claro, es trágicamente una ‘profecía autocumplida’ porque ‘los de siempre’ se han encargado de que así sea, saboteando décadas de avance climático y socioeconómico. Cada euro que inviertan en nuevos gasoductos van a querer cobrártelo con intereses y beneficios (para sus accionistas) durante los próximos lustros.

Sin más dilación, pedimos un abandono progresivo del gas en nuestro sistema energético con estas fechas: 2030 en la producción eléctrica, 2035 en los hogares y 2040 en la industria, con ayudas reales, suficientes y accesibles para las personas que lo necesiten. Para el caso concreto de Gibraltar y de los otros ‘gibraltares’ de medio mundo, pedimos medidas urgentes contra el “bunkering pirata”, la práctica que aprovechan miles de barcos para repostar de forma insegura, con un alto coste ambiental en caso de vertido.

¿La solución? Renovables ya: 100%

Y una vez más, cada vez con más urgencia, seguimos reclamando una transición ecológica justa hacia un modelo energético 100% renovable: las energías renovables son más que suficientes, seguras, fiables, rápidas de instalar, escalables, flexibles, almacenables, muy baratas (casi gratis, por eso no les gustan a ‘los de siempre’) y pueden ser democráticas, distribuidas, compartidas, colectivas… ¡BASTA YA DE RETRASOS! Cada buque metanero o petrolero que para a repostar en Gibraltar o que nos trae su carga fósil, puede parecer un alivio electoral para el político de turno, pero es un palo en la rueda del futuro. Hay esperanza, hay soluciones, hay alternativas… Bombas climáticas flotantes en Gibraltar.

Bombas climáticas flotantes en Gibraltar