Francia fabrica el primer lingote de aluminio certificado de un avión desguazado para usarlo en uno nuevo, con el 95% menos emisiones que el aluminio virgen

Publicado el: 28 de febrero de 2026 a las 08:11
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Chatarra metálica en un desguace industrial para reciclaje y reutilización de materiales.

Por primera vez, el aluminio de aviones comerciales retirados se ha transformado en un lingote que cumple los exigentes estándares para fabricarse de nuevo en piezas aeronáuticas. No es solo un experimento de laboratorio: es la prueba de que la economía circular también puede despegar en la aviación.

El hito lo han logrado la francesa Constellium, especialista en soluciones de aluminio, y TARMAC Aerosave, empresa referente en almacenamiento y desmantelamiento verde de aeronaves, con el apoyo de Airbus y la firma ValoER. El lingote se ha producido a escala de laboratorio a partir de fuselajes fuera de servicio, mediante un proceso de reciclaje y refundición que ya cumple los requisitos para la fabricación de nuevos aviones, tal y como recoge la propia compañía en su anuncio previo al Salón Aeronáutico de París 2025.



¿Qué tiene de especial este lingote?

Hasta ahora, gran parte del aluminio de los aviones retirados terminaba “degradado” hacia otros usos, como la automoción o la construcción. El material seguía siendo útil, sí, pero ya no volvía al nivel de calidad necesario para volar.

Esta vez es distinto. Constellium y TARMAC Aerosave han conseguido reciclar y refundir aleaciones aeronáuticas complejas para obtener un material que vuelve a cumplir los requisitos de resistencia, ligereza y comportamiento en vuelo que exige la aviación comercial.



Dicho en sencillo: el metal de un fuselaje que ya ha completado su vida útil puede convertirse en materia prima para el siguiente avión, sin pasar por la “casilla de salida” de la minería y el aluminio primario. Es cerrar el círculo de verdad.

Del cementerio de aviones al horno de reciclaje

Buena parte de este trabajo arranca en la base de TARMAC Aerosave en Tarbes y en sus otras instalaciones europeas, donde se almacenan, mantienen y desmontan centenares de aeronaves al final de su vida útil. La empresa ya es capaz de recuperar más del 92 % de la masa de un avión gracias a sus procesos de desmantelamiento y selección de materiales.

A partir de ahí, empieza la parte “invisible” para el pasajero. Los componentes de aluminio se separan del resto de materiales, se desmontan accesorios, se eliminan recubrimientos y se trituran en fracciones controladas. Después se someten a pretratamientos y clasificación antes de entrar en el horno de refundición.

El ensayo de Constellium ha ido un paso más allá: con chatarra procedente de fuselajes retirados se ha fabricado un lingote que, según la compañía, cumple los estándares metalúrgicos y de calidad necesarios para nuevas aplicaciones aeronáuticas. Eso incluye aleaciones tan sensibles como las de la serie 2024, usadas en pieles de fuselaje y estructuras de ala, donde cualquier desviación química puede comprometer la seguridad.

En la práctica, esto significa que el aluminio de un avión no está condenado a “bajar de categoría” cuando se recicla. Puede volver al cielo.

Menos CO₂ para una aviación que quiere ser neutra

¿Por qué es tan importante este avance si “solo” hablamos de metal? Porque el aluminio reciclado consume alrededor del 5 % de la energía necesaria para producir aluminio primario a partir de bauxita y emite hasta un 95 % menos de CO₂ en su fabricación.

En un sector donde cada kilo cuenta en la factura de combustible y en la huella de carbono, esta diferencia energética no es un detalle. Es un ahorro masivo de emisiones asociado al ciclo de vida del avión, desde que se diseña hasta que se corta el último tornillo.

La industria aérea, agrupada en organizaciones como la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), se ha comprometido a alcanzar las emisiones netas cero en 2050. Para lograrlo no basta con biocombustibles o futuros aviones de hidrógeno. También hace falta reducir el impacto de los materiales que se usan en millones de toneladas a lo largo de las próximas décadas.

Estudios recientes sobre reciclaje de aviones muestran que, con tasas de recuperación de aluminio en torno al 90–92 %, las emisiones evitadas por reciclar en lugar de producir metal primario son del orden de centenares de toneladas de CO₂ por aeronave. Multiplicado por los cientos de aviones que se retirarán cada año, el potencial climático deja de ser marginal.

Lo que falta para que este modelo despegue

El lingote de Constellium es todavía un resultado a escala de laboratorio. El siguiente paso será escalar el proceso a nivel industrial y extenderlo a cualquier aleación de aluminio utilizada en aviones metálicos, según detallan las empresas implicadas. Si se consolida su escalabilidad, cada avión retirado podría convertirse en fuente de materias primas para los próximos modelos, reduciendo la presión sobre el planeta y acelerando la transición hacia una aviación verdaderamente sostenible.

Para que deje de ser una excepción y se convierta en norma, los expertos señalan tres líneas de trabajo clave:

  • Diseñar los aviones pensando desde el principio en su desmontaje y reciclaje, con mejor trazabilidad de las aleaciones y uniones que se puedan separar sin destrozar el material.
  • Acelerar la certificación de materiales reciclados para usos estructurales, de modo que las piezas críticas puedan fabricarse también con aluminio “de segunda vida” sin trabas regulatorias adicionales.
  • Introducir incentivos fiscales y normativos que hagan más rentable reciclar bien que dejar aviones aparcados durante años o exportar la chatarra sin control ambiental.

Algunos pasos ya se están viendo en Europa. En el aeropuerto de Teruel, por ejemplo, TARMAC Aerosave planea ampliar su capacidad de desmantelamiento para pasar de unas 25 a unas 40 aeronaves recicladas al año, con nuevas inversiones y empleo asociado a esta actividad. Es economía circular, pero también economía real en el territorio.

Para el usuario que solo ve el avión desde la ventanilla, todo esto puede sonar lejano. Sin embargo, cada vez que un kilo de aluminio reciclado sustituye a uno primario, la aviación se aleja un poco más del modelo de “usar y tirar” y se acerca a un sistema donde los recursos se mantienen en juego durante más tiempo.

La nota de prensa oficial sobre este avance en reciclaje de aluminio aeronáutico ha sido publicada en la web de Constellium.

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ECOticias.com El periódico verde

Equipo editorial de ECOticias.com (El Periódico Verde), integrado por periodistas especializados en información ambiental: naturaleza y biodiversidad, energías renovables, emisiones de CO₂, cambio climático, sostenibilidad, gestión de residuos y reciclaje, alimentación ecológica y hábitos de vida saludable.

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