Perú tiene un plan para recuperar el ecosistema en el Machu Picchu: 1.000.000 de árboles nativos para reforestar la zona

Publicado el: 14 de abril de 2026 a las 15:31
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Vista aérea de Machu Picchu rodeado de vegetación en el plan de reforestación con árboles nativos en Perú.

Machu Picchu suele aparecer en la cabeza como una postal perfecta. Piedra antigua, niebla, verde intenso y ese silencio que impresiona incluso en foto.

Por eso, el Gobierno de Perú ha lanzado una campaña con un objetivo fácil de entender. Sembrar y mantener un millón de árboles nativos en el Santuario Histórico de Machupicchu, con una alianza que mezcla instituciones y comunidades. Y aquí está la clave, no se trata solo de plantar.



Qué propone la campaña

El Ministerio del Ambiente de Perú (Minam) presentó el 30 de marzo de 2026 la campaña nacional “Un millón de árboles” en el Santuario Histórico de Machupicchu. La meta es movilizar a ciudadanía, sector privado y autoridades para sembrar y cuidar árboles nativos en este espacio.

La ministra del Ambiente, Nelly Paredes del Castillo, lo explicó con un mensaje muy claro. “La protección de nuestros bosques es una tarea conjunta que requiere la participación del Estado, el sector privado y la ciudadanía”, señaló. En la práctica, es un recordatorio de que la conservación no funciona por turnos.



La campaña está impulsada por el Sernanp (gestor de las áreas naturales protegidas) en alianza con Profonanpe. El propio Minam la encuadra como una apuesta por soluciones basadas en la naturaleza, con participación activa de distintos sectores.

Por qué Machu Picchu necesita más bosque

La intervención prioriza zonas afectadas por incendios forestales, pérdida de cobertura vegetal y degradación de suelos. Son áreas donde el paisaje queda más expuesto y responde peor cuando el clima aprieta.

Cuando faltan árboles, el agua corre distinta y baja con más fuerza, arrastra tierra y deja heridas que tardan años en cerrarse. ¿Qué significa esto para el santuario? Menos estabilidad del terreno y menos capacidad natural de retener y filtrar agua.

Y hay un dato que ayuda a ponerlo en contexto. El Santuario Histórico de Machupicchu alberga 24 ecosistemas y registra cientos de especies, incluidas 332 especies de árboles y 444 de aves, según información del propio Sernanp. Proteger el bosque es proteger ese equilibrio. 

Las especies nativas y lo que hacen en el terreno

La reforestación contempla especies nativas como aliso, queñua, chachacomo, tara y sauco. En las notas oficiales también aparecen otras especies de la zona, como tasta o quina, dentro de la plantación prevista.

El porqué es bastante directo. Según explica el Minam, estas especies contribuyen a la captación de agua, la estabilización de suelos y la recuperación de hábitats para fauna local, además de fortalecer la resiliencia frente al cambio climático. En otras palabras, el bosque vuelve a ser una especie de “amortiguador” del territorio.

Además, a medida que crecen, los árboles almacenan carbono en su madera y en el suelo asociado a sus raíces. Eso ayuda a reducir parte del CO2 acumulado en la atmósfera, aunque no sustituye a recortar emisiones en origen.

El punto clave es el mantenimiento

La campaña insiste en dos verbos que deberían ir siempre juntos. Sembrar y mantener. Un plantón sin cuidados puede perderse con la primera sequía, un pisoteo o un nuevo foco de incendio.

En restauración ecológica, el éxito real llega después. Cuando los árboles sobreviven, cuando el suelo deja de erosionarse tan rápido y cuando el hábitat vuelve a ser útil para otras especies. Por eso el trabajo con comunidades locales y con quienes gestionan el territorio suele ser decisivo.

El Sernanp lo resume con una idea sencilla que conviene no olvidar. La reforestación busca “restaurar vida” y “proteger el agua”, además de recuperar ecosistemas y reforzar la resiliencia climática. Si no se mantiene en el tiempo, se queda en buenas intenciones.

Una campaña abierta y con apoyo digital

Para facilitar la participación, el Sernanp ha habilitado un sistema de aportes voluntarios mediante una plataforma digital llamada Perú por Naturaleza. Esto abre la puerta a que el apoyo llegue desde dentro y fuera de Perú.

En el lanzamiento también destacó un actor inesperado, BTS Perú (fan club) y la comunidad ARMY, que se sumaron a la iniciativa. El presidente ejecutivo del Sernanp lo resumió así, “Esta campaña abre la posibilidad de que cualquier persona, desde cualquier lugar, pueda contribuir con la conservación” de Machupicchu.

La mezcla de instituciones, comunidades y ciudadanía tiene sentido si se traduce en resultados medibles. Árboles que prendan, suelos que se estabilicen y menos superficie vulnerable al fuego. No es poca cosa.

La nota de prensa oficial del Minam sobre esta campaña se ha publicado en la plataforma del Estado peruano, gob.pe

Imagen autor

Javier F.

Periodista, licenciado en la Universidad Nebrija, diez años en Onda Cero, y ahora en proyectos profesionales como Freelance. Especializado en contenido SEO y Discover

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