El cierre de las centrales nucleares vuelve al centro del debate energético con una nueva campaña impulsada por Tanquem Cofrents. La plataforma exige respetar el calendario pactado y rechaza cualquier intento de alargar la vida útil de los reactores, alertando de riesgos crecientes, costes elevados y un freno directo a la transición hacia un modelo renovable y justo.
Desde la organización señalan que la central de Cofrentes, en funcionamiento desde los años 80, se acerca al final de su vida útil y acumula un historial de incidentes técnicos que, aunque en su mayoría han sido clasificados como de bajo nivel, generan preocupación social.
Tanquem Cofrents insiste en que el riesgo cero no existe en energía nuclear y que prolongar la actividad de las centrales envejecidas aumenta la probabilidad de fallos, además de seguir produciendo residuos radiactivos para los que no existe una solución definitiva.
El cierre de las centrales nucleares, eje del nuevo pulso social
La plataforma Tanquem Cofrents lanza una nueva campaña contra la prórroga de reactores y denuncia los riesgos técnicos, económicos y sociales del modelo nuclear.
La plataforma Tanquem Cofrents ha presentado en el Octubre Centre de Cultura Contemporània de Valencia su nueva campaña ¿Alargar las nucleares? No, gracias, con la que exige el cierre definitivo de las centrales nucleares según el calendario pactado y se opone frontalmente a cualquier intento de prolongar su vida útil más allá de los 46 años previstos.
En el acto han participado Carolina Pérez Bendadda (Greenpeace), Salva Moncayo Granados (Plataforma por un Nuevo Modelo Energético) y Lourdes Tejedor Chapin (Acció Ecologista Agró), que han compartido argumentos técnicos, económicos, ambientales y sociales para denunciar la estrategia del lobby nuclear.
Riesgos técnicos y residuos sin solución definitiva
Durante el acto se ha hecho público el manifiesto de la campaña por el cierre de las centrales sin nuevas prórrogas y se ha anunciado el lanzamiento de una campaña de adhesiones dirigida a organizaciones, colectivos y ciudadanía, con el objetivo de sumar apoyos y crear un frente común contra el alargamiento del ciclo nuclear.
La plataforma ha alertado de que la prolongación del ciclo nuclear implica un riesgo técnico creciente, ya que se trata de reactores envejecidos que superan ampliamente su vida de diseño.
Mantener estas instalaciones en funcionamiento requiere inversiones millonarias constantes para cubrir las crecientes exigencias de seguridad, pero el riesgo de fallo sigue aumentando.
“Prolongar Cofrentes o cualquier otra central más allá de lo acordado es técnicamente innecesario y aumenta la producción de residuos”, han declarado.
Dependencia exterior y falso argumento de seguridad energética
Desde Tanquem Cofrents también se ha desmontado uno de los argumentos más repetidos por la industria: el de la supuesta estabilidad del sistema. Según han explicado los portavoces, la energía nuclear no garantiza ni autonomía ni seguridad energética, ya que depende totalmente de uranio importado, en muchos casos de países no democráticos.
Además, han recordado que las tecnologías renovables con almacenamiento, gestión de la demanda e infraestructuras modernas ya permiten cubrir el suministro con fiabilidad.
“Decir que sin nuclear nos quedamos sin luz es falso. Lo que bloquea la seguridad energética es seguir sosteniendo un modelo centralizado, caro, contaminante y que depende de combustible importado”, ha afirmado Carolina Pérez (Greenpeace).
Nuclear frente a renovables: costes y modelo energético
Tanquem Cofrents ha animado a la ciudadanía, organizaciones sociales, sindicatos y movimientos vecinales a adherirse al manifiesto y sumar fuerzas para defender el cierre de todas las centrales nucleares según lo previsto.
Además, la plataforma ha subrayado que mantener operativa la energía nuclear no solo implica un riesgo creciente, sino que actúa como un verdadero freno económico y político: al absorber recursos públicos y privados, impide avanzar en la modernización del sistema energético, retrasa el despliegue de renovables y bloquea inversiones estratégicas en almacenamiento, redes inteligentes y eficiencia energética.
En el caso de Cofrentes, además, la situación se agrava tras la decisión del Gobierno autonómico del Partido Popular de eliminar la ecotasa nuclear, una contribución que debería servir precisamente para financiar una transición justa en los territorios que han asumido durante décadas los riesgos de albergar una central.
Prolongar la vida útil de Cofrentes y de cualquier otra central no es solo una decisión técnica errónea, sino también una barrera directa a la transformación del modelo energético hacia uno más limpio, descentralizado y justo.
“Cada euro que pagamos en la factura para alargar Cofrentes es un euro menos para una Comunidad Valenciana con energía limpia y soberanía energética real”, ha remarcado Salva Moncayo (Plataforma per un Nou Model Energètic).
Tanquem Cofrents ha recordado que la energía nuclear no es limpia ni barata ni segura: genera residuos radiactivos que seguirán activos durante miles de años, que a día de hoy no tienen solución definitiva, y que en el caso de Cofrentes se acumulan en la propia central.
Además,el coste por MWh de la nuclear es muy superior al de las renovables: oscila entre los 70 y 80 euros, muy por encima de los 30 o 40 €/MWh que hoy presentan la energía solar fotovoltaica o la eólica, y su mantenimiento absorbe recursos públicos de forma desproporcionada.
“Con la nuclear no avanzamos: nos quedamos atrapados en un modelo del pasado que nos cuesta demasiado y que ya no nos sirve”, ha apuntado Lourdes Tejedor (Acció Ecologista-Agró).
Transición justa para los territorios nucleares
Las tecnologías renovables con almacenamiento, gestión de la demanda e infraestructuras modernas ya permiten cubrir el suministro con fiabilidad.
Los colectivos que forman parte de Tanquem Cofrents han reiterado su compromiso con el cierre de Cofrentes en 2030, tal y como establece el calendario vigente, y con el impulso de una transición limpia y justa en el territorio.
Según han explicado, el cierre ordenado de la central debe ir acompañado de planes de reconversión laboral, formación y desarrollo de alternativas económicas sostenibles, como las comunidades energéticas locales, el turismo sostenible o la agricultura ecológica.
Tanquem Cofrents ha animado a la ciudadanía, organizaciones sociales, sindicatos y movimientos vecinales a adherirse al manifiesto y sumar fuerzas para defender el cierre de todas las centrales nucleares según lo previsto.
“No necesitamos más años de riesgo nuclear. Necesitamos responsabilidad, coherencia y futuro”, han concluido.
Con esta reactivación, el movimiento antinuclear busca recordar que el debate sobre la energía no es solo técnico, sino también social, ambiental y ético, y que las decisiones que se tomen hoy tendrán consecuencias durante generaciones. Seguir leyendo en RECICLAJE Y RESIDUOS.




















