La Universidad de la ONU lanza una herramienta online para alcanzar la meta de agua limpia y saneamiento para todos

«Los problemas del agua constituyen una crisis hoy en día en un número cada vez mayor de países –dice el director Vladimir Smakhtin de UNU-INWEH–.

La lucha sobre la que informan muchos países para diseñar planes efectivos para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de Naciones Unidas ha inspirado una nueva herramienta digital de la Universidad de Naciones Unidas para guiar a esas naciones en un camino de seis pasos hacia el crítico ODS 6: agua limpia y saneamiento para todos.

El Sistema de Apoyo a las Políticas de SDG (SDG-PSS, http://sdgpss.net/en/) se lanza este viernes, Día Mundial del Agua, en inglés (con versiones en español y en francés próximamente) en el sitio web del Instituto para el Agua, el Medio Ambiente y la Salud (UNU-INWEH) de la UNU con sede en Canadá. Se basa en una extensa investigación sobre una receta universal para acelerar el progreso de SDG-6.

Fue creado por UNU-INWEH, la Oficina de las Naciones Unidas para el Desarrollo Sostenible (UNOSD, por sus siglas en inglés), la Corporación de Medio Ambiente de Corea (K-eco), el Ministerio de Medio Ambiente de la República de Corea e instituciones nacionales de Costa Rica, Ghana, Pakistán, y Túnez, cinco países socios en el desarrollo del sistema en 2017-2018.

«Los problemas del agua constituyen una crisis hoy en día en un número cada vez mayor de países –dice el director Vladimir Smakhtin de UNU-INWEH–. Alrededor de 1.500 a 2.000 millones de personas viven actualmente en áreas de escasez física de agua, donde los recursos hídricos son insuficientes para satisfacer las demandas de agua, al menos durante parte del año. Alrededor de mil millones de personas experimentan escasez de agua durante todo el año. Y ha habido más del 50 por ciento de caída en agua dulce per cápita disponible a nivel mundial desde 1960″, agrega.

«La implementación de SDG 6, el ‘objetivo de agua‘, aporta inmensos beneficios económicos, para la salud y para el desarrollo, y puede desbloquear fondos a largo plazo –dice–. Sin embargo, con demasiada frecuencia, frente a objetivos competitivos y presupuestos limitados, el desarrollo relacionado con el agua se encuentra detrás de otras prioridades y, sin embargo, el agua es el problema de desarrollo que afecta a la mayor cantidad de personas».

El doctor Jong-Soo Yoon, director de UNOSD, dice: «Esperamos que al compartir el conocimiento y capacitar a las personas en un sistema comprobado, más naciones puedan evaluar sus situaciones de manera efectiva y reemplazar las brechas y debilidades con políticas, marcos y planes de acción viables. En última instancia, contribuirá a reducir la escasez de agua y la contaminación, mitigando los desastres y frenando la degradación en curso de los ecosistemas dependientes del agua».

El sistema y las herramientas, de uso gratuito y explicadas en un tutorial de formación ‘online’, están diseñados para profesionales centrados en el agua, profesionales y responsables de políticas interesados en producir de manera sistemática evidencia fiable, completa y relevante para las políticas de la situación cambiante en relación con a las ocho metas del ODS 6, y sus 11 indicadores de monitoreo.

El sistema ayuda a reunir los datos nacionales existentes y traducirlos a la evidencia necesaria para evaluar y monitorizar el progreso contra SDG6. También produce resúmenes de fácil referencia para exponer brechas y fortalezas clave en los siguientes seis componentes críticos de la implementación exitosa de los ODS, que se identificaron a través de consultas con los países socios del proyecto.

Incorporación de la perspectiva de género

Tres de los componentes se relacionan con las capacidades y tres a la sostenibilidad. Los países deben tener la capacidad de obtener, fortalecer y mantener la capacidad de establecer y alcanzar sus propios objetivos de desarrollo. Coherencia horizontal y vertical de políticas, y la capacidad de las instituciones para tomar decisiones basadas en evidencia y construir, implementar y aplicar políticas interrelacionadas. Los países deben definir los costos y beneficios de lograr cada meta de los ODS 6, y alinear las finanzas nacionales con las metas de los ODS.

Las políticas nacionales deben abordar las necesidades específicas de las mujeres relacionadas con el agua y capacitar a las mujeres para participar en todos los niveles de la gestión del agua, incluso en la toma de decisiones y la implementación de políticas, de la manera que definan. Las naciones deben tener mecanismos sólidos para anticipar y reducir el riesgo de desastres relacionados con el agua para proteger a las comunidades; para ayudar a las comunidades a recuperarse de desastres relacionados con el agua; y para proteger la infraestructura y otros recursos hídricos de los impactos de los peligros.

Los países deben poner fin a la corrupción y mantener la integridad y las prácticas transparentes en todas las políticas del agua, las instituciones y los marcos de gobernanza para una mayor responsabilidad y confianza en la toma de decisiones. «Un camino eficaz y sostenible hacia los ODS 6 depende de la capacidad de evaluar las fortalezas y debilidades y hacer un seguimiento de los cambios y el progreso de estos componentes, y de la colaboración de todas las instituciones gubernamentales interesadas, grupos de expertos y sociedad civil», subraya el subdirector de UNU-INWEH, Manzoor Qadir.

Ruta de seis pasos hacia sdg 6

1. Inventario de datos y conocimientos nacionales actuales. Esto se hace mejor como un ejercicio de colaboración que incluye científicos, expertos, formuladores de políticas y tomadores de decisiones. La búsqueda de datos puede ser tarea de científicos y expertos, pero la selección de los datos a adoptar debe cruzar la división ciencia-política, según el documento.

2. Crear una única base de evidencia autorizada. El plan apunta que los datos y el conocimiento deben traducirse en pruebas que sean útiles y relevantes para sus diversos usuarios. Es fundamental crear solo una base de evidencia nacional para ODS 6, e incluir solo evidencia que sea validada y acordada por todos los interesados: expertos, científicos, responsables políticos y tomadores de decisiones. Esta base de evidencia autorizada se convertirá en la base para el discurso nacional y la toma de decisiones, según los autores.

3. Utilizar la base de evidencia para evaluar el entorno habilitante actual para SDG 6, informando sobre las brechas y fortalezas.

4. Hacer un plan, involucrando a todos los interesados, para abordar las debilidades y desarrollar fortalezas. Una vez que se ha medido el entorno habilitador, se puede gestionar. La colaboración en múltiples sectores y con diversos niveles de gobierno es, según los autores, vital.

La colaboración significa que todas las partes interesadas clave están involucradas en los procesos de decisión y están trabajando con las mismas prioridades bajo los planes de desarrollo nacional relevantes. En esta etapa, la experiencia y el apoyo internacional pueden ser útiles para respaldar el progreso del plan nacional. El apoyo de las agencias líderes de la ONU está disponible para países de ingresos altos y bajos.

5. Implementar el plan en todos los sectores relacionados con el agua, centrándose en mantener la coherencia de las políticas y la acción colaborativa. Según los autores de la ruta de seis pasos, poner el plan en acción puede requerir nuevos mecanismos, el desarrollo de habilidades y capacidades informativas, y el diseño de nuevas políticas y procesos de toma de decisiones. Para lograr el éxito de SDG 6 para 2030, estos procesos deben ser ampliamente aceptados por todos y deben ser una prioridad del gobierno.

6. Hacer un seguimiento del progreso en el fortalecimiento de los seis componentes críticos y ajustar los planes según sea necesario a lo largo del tiempo. La recopilación de datos, la creación de pruebas y el análisis de los seis componentes críticos es un proceso continuo.

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