La agricultura está secuestrada por el monopolio de los químicos

La licenciada en Ciencias Ambientales y gestora de la granja Vegatorralbabio, Noelia Rodríguez, ha destacado este martes que «la agricultura, la profesión del sabio y la libertad, está secuestrada actualmente por el monopolio de los químicos».

Rodríguez dirige el curso ‘Modelos agrarios sostenibles. Alternativas a la actual crisis agroalimentaria’ que se celebra esta semana en la sede baezana de la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA). Según ha explicado, el objetivo de esta formación es trasladar alternativas al sector que «sean rentables, produzcan alimentos libres de tóxicos y no pongan en riesgo el planeta Tierra».

La experta ha abordado con los periodistas diferentes modelos de agricultura sostenible, haciendo especial hincapié en la biodinámica. «El sistema actual es muy difícil de cambiar porque es muy cómodo y rápido» ha asegurado, no sin añadir que «su principal problema es que dependes de empresas que te fabriquen los insumos para los cultivos».

A su juicio, para hacer frente a esta situación, es necesario apoyarse en un cambio legislativo. Así, ha querido resaltar la estrategia de la Comisión Europea ‘De la granja a la mesa’, que pretende reducir al 50 por ciento el uso de químicos en la agricultura dentro de un plan que se ligará a la PAC. Esta propuesta «va a facilitar la transición a una agricultura más sostenible», pues el agricultor que contamine recibirá menos subvenciones que el que apueste por un modelo más ecológico.

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Sobre los precios de la producción ecológica, la experta ha señalado que «el precio del alimento producido de manera sostenible no es más caro que el del producido con químicos, pero este último está por debajo de los costes de producción».

Ha hablado de una crisis agroalimentaria que se extiende desde la producción hasta la decisión individual de compra. Por ello, ha reivindicado la necesidad de informar al consumidor «para que descubra los riesgos de los alimentos tóxicos y decida si destina su dinero a favorecer un sistema destructivo o regenerativo».

En este sentido, la directora del curso se ha mostrado convencida de que «cuando las grandes superficies vean mermar sus ventas, traerán ipso facto alimentos ecológicos». Entonces, según ha dicho, jugarán un papel importante las producciones ecológicas como las de la granja Vegatorralbabio, «una empresa muy diversificada que cultiva pistachos y aceite ecológicos y actualmente es viable económicamente».

Covid-19, factor para la reflexión

Por otro lado, la experta ha apuntado que la covid-19 «ha sido un factor muy positivo para la reflexión», ya que ha puesto de manifiesto que «el planeta es un ecosistema que tiene su propio equilibrio». Al hilo, ha considerado que «la agricultura es una actividad depredadora que está rompiendo ecosistemas naturales», como es el caso de las producciones de aceite de palma o la soja en el Amazonas.

«Se trata de tener conciencia planetaria solamente», ha reivindicado. Finalmente, ha resaltado la importancia de cursos como el que se celebra en la UNIA para aumentar la concienciación ecológica de la población. Además, ha remarcado el papel de «los agricultores que dan ejemplo y hacen ver que es posible hacer las cosas de otra manera».

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