Ayudemos a los jóvenes, ellos tienen ganas de cambio

El trasporte público es utilizado principalmente por el 21,7% de los ciudadanos, mientras que el privado lo usa el 45,3%.

En 2008 cada hogar generó, de media, 1.430 kg de residuos. En ese año las recogidas selectivas representaron cerca del 18,4%, frente a la recogida de residuos mezclados que fue del 82,6%.

En cada uno de nuestros hogares se produjeron 1.116 kg de CO2, en 2008.

El consumo medio de agua en nuestros hogares, en 2007, fue de 157 litros por habitante y día.

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Probablemente no, aunque también es posible que tu hijo te lo contó en alguna ocasión, a su manera, y no le hiciste caso.

Desde mi punto de vista, el de un educador ambiental, observo en muchas ocasiones que los chavales con los que trabajo se encuentran con un dilema. Reciben mensajes, desde la educación formal y no formal, que apuestan por un modelo de vida sostenible que luego ellos no reconocen en la cotidianeidad de sus vidas. En muchas ocasiones, lo que ven en la “otra escuela”, la familiar, no concuerda con lo que les transmiten educadores y formadores. Recuerdo la escena de Raúl en la playa, cuyos padres le animaban a jugar al dudoso pasatiempo de enterrar en la arena los restos de la merienda, papeles, bolsas y residuos orgánicos, o la del niño que me decía que en su chalet cambiaban el agua de la piscina todas las semanas porque, según decía su papá, les salía gratis.

Quizás sean casos extremos, o quizás no, pero tanto habituales como excepcionales, merecen nuestra atención y una reflexión que nos haga ir, a todos los implicados en la educación de estos niños, en la misma dirección, la única posible, la de la sostenibilidad.

Es probable que nuestros hijos sean conscientes del choque de dos modelos de vida, uno que trata de abrirse paso, debido a la degradación ambiental, a la limitación de los recursos naturales y al crecimiento demográfico del planeta, y otro que trata de resistirse a desaparecer, porque a fin de cuentas es lo que llevamos haciendo durante décadas y es la manera de hacer las cosas que hemos aprendido.

 

¿Cuáles son los principios de este nuevo modelo de vida?

En 1987, el Informa Brundtland dejó claro que sólo había un camino para garantizar el futuro de nuestros hijos en el planeta, aquel que permitiera satisfacer las necesidades de nuestra generación, sin comprometer las posibilidades de las generaciones futuras de hacer lo mismo. A eso se le llamó desarrollo sostenible, algo así como proponerse aplicar el sentido común, pero en una declaración formal.

Quizás donde mejor estén recogidos estos principios sea en LA CARTA DE LA TIERRA, una declaración de principios fundamentales para la construcción de una sociedad global justa y sostenible. El proyecto de la Carta de la Tierra comenzó como una iniciativa de las Naciones Unidas, pero se desarrollo y finalizó como una iniciativa de la sociedad civil. En la actualidad es una entidad independiente la que gestiona este gran proyecto.

De entre todos los principios que propone este documento, me voy a quedar con uno, el que dice: “14. Integrar en la educación formal y en el aprendizaje a lo largo de la vida, las habilidades, el conocimiento y los valores necesarios para un modo de vida sostenible.” El resto se puede consultar en la web de Iniciativa de la Carta de la Tierra: http://earthcharterinaction.org

 

¿Cómo pasar a la acción?

Eso mismo nos preguntamos desde el proyecto aktúa, un proyecto de comunicación y educación ambiental, en el que desde 2008 asumimos el reto de aportar nuestro granito de arena para hacer posible un mundo mejor para todos y todas. El proyecto aktúa quiere inspirar a la gente para que mejore el mundo en que vivimos, y para ello abrió una ventana desde la que asomarse y ver qué y cómo se puede hacer.

Aquí te dejo cinco consejos muy básicos que puedes seguir para iniciar esa nueva vida más sostenible, algo que nuestros hijos agradecerán:

Los cargadores de teléfonos móviles pueden llegar a consumir hasta 5 wh de electricidad cuando están enchufados. Pásate a la recarga solar, en el mercado puedes encontrar cargadores solares para móviles y otros dispositivos electrónicos.

No tirar el aceite usado por el fregadero, un litro de aceite usado puede llegar a contaminar 1.000 litros de agua.

Utiliza pilas recargables y cárgalas con un dispositivo solar. Menor generación de residuos, consumo de energía y emisiones de CO2.

Instala un aireador en los grifos de casa, la reducción del consumo de agua puede llegar al 50%

Pasa tus facturas del papel al formato electrónico. En España se hacen unas 4.500 millones de facturas al año, su equivalente en papel necesitaría un bosque del tamaño de 700 campos de futbol.

http://www.aktuaya.org

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