GAS RADÓN El peligro invisible en el hogar

No huele, no tiene sabor, no tiene ningún color, pero es un gran peligro. No nos irrita los ojos ni la garganta, pero es responsable de muchos cánceres de pulmón. Es el gas radón. Está en muchos de nuestros hogares. Se produce por la desintegración radioactiva natural del uranio presente en las rocas y el suelo. El radón también puede encontrarse en el agua y en determinados materiales de construcción de mala calidad. Ventile muy bien su hogar.

Según un texto de la Organización Mundial de la Salud: “Por lo común, las concentraciones de radón al aire libre son muy bajas; por término medio, varían entre 5 y 15 Bq/m3. Por el contrario, en interiores las concentraciones son más altas y alcanzan el punto más elevado en lugares como minas, cavernas y plantas de tratamiento de aguas”. Pero en nuestras casas, escuelas, hospitales, oficinas, fábricas… también podemos encontrar concentraciones de radón que, aunque menores proporciones que en cavernas y sótanos, también pueden causar efectos dañinos en nuestra salud a largo plazo.


UN PELIGRO COTIDIANO
Porque este peligroso gas se libera fácilmente del suelo al aire, donde se desintegra formando varios productos de breve duración que se conocen como descendientes del radón. Cuando estos componentes se desintegran, emiten partículas alfa radioactivas y se adhieren a los aerosoles, el polvo y otras partículas suspendidas en el aire. Y estas partículas entran en nuestros organismos y pulmones a través de la respiración. Cuando respiramos, los descendientes del radón se depositan en las células del epitelio que reviste las vías respiratorias, donde las partículas alfa pueden dañar el ADN y, por lo tanto, causar cáncer pulmonar. 

ESTUDIOS CIENTÍFICOS
Se sabe, por los estudios que se han hecho entre los mineros del uranio, que las altas concentraciones de radón que respiran estos trabajadores son muy nocivas para la salud. Pero la exposición a bajas dosis de radón en viviendas y oficinas, por ejemplo, también son peligrosas, porque la exposición es permanente y cotidiana. Los estudios realizados en distintos países europeos, los Estados Unidos, Canadá y/o China muestran que no hay dosis seguras. Las concentraciones que se dan en las viviendas, sobre todo en aquellas poco ventiladas, tienen consecuencias tóxicas. Según el anteriormente citado documento de la OMS: “Un aumento de la concentración de radón de 100 Bq/m3 aumenta 16% el riesgo de cáncer pulmonar. La relación dosis-respuesta es lineal, lo cual significa que el riesgo de cáncer pulmonar aumenta en proporción con el aumento de la exposición al radón. Hay muchas más probabilidades de que el radón cause cáncer en las personas que fuman”. 

LA EPA
Como ha informado el Instituto Nacional del Cáncer de los Estados Unidos: “La Oficina de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) recomienda tomar medidas para reducir el radón en los hogares que tienen concentraciones de radón de 4 picocurios o más por litro de aire (pCi/L). Se calcula que una casa de cada 15 en Estados Unidos tiene concentraciones de radón iguales o superiores a lo indicado por la EPA. Los científicos calculan que las muertes por cáncer de pulmón podrían reducirse del 2 al 4% o, aproximadamente a 5 000 muertes, si se bajaran las concentraciones de radón en las casas que superan la concentración indicada por la EPA”. Esta entidad también corrobora: “La exposición a la combinación del gas radón y del humo de cigarrillos crea un riesgo mayor de cáncer de pulmón que la exposición a uno solo de esos factores. La mayoría de las muertes por cáncer relacionadas con el radón ocurren entre fumadores. Sin embargo, se calcula que más de 10% de las muertes por cáncer relacionadas con el radón ocurren entre personas que no son ni han sido fumadores”.

CÓMO REDUCIR RIESGOS
Las recomendaciones de la OMS son claras… Las concentraciones de radón en las viviendas, puestos de trabajo, fábricas, escuelas, hospitales, guarderías, etc., pueden reducirse:
•Mejorando la ventilación de la casa 
•Evitando que el radón se filtre desde el sótano hasta las habitaciones 
•Aumentando la ventilación por debajo del piso de la casa 
•Instalando en el sótano una bomba extractora de radón 
•Sellando los pisos y las paredes 
•Instalando un sistema de presurización positiva o de ventilación.

ESTUDIO PIONERO
Según publicó A. Calvo en El Correo Gallego, “un trabajo iniciado en 1992 por dos profesores de la USC (Universidad de Santiago de Compostela) demuestra por primera vez la relación directa entre el gas radón y el cáncer de pulmón. Por encima de 148 becquerelios el riesgo es 6,6 veces mayor de padecer esta patología. De los doscientos individuos que entre los años 1992 y 1994 participaron en los controles de niveles de radón en sus domicilios, treinta desarrollaron algún tipo de cáncer, cinco de ellos en el pulmón. Lo más llamativo del estudio que llevaron a cabo los profesores de Psiquiatría, Radiología y Salud Pública de la Universidad de Santiago, Xoán Miguel Barros Dios y Alberto Ruano Raviña, es que los cinco vecinos del área sanitaria de Santiago que fueron víctimas del cáncer de pulmón tenían una concentración mediana de gas radón en sus viviendas de 226 becquereilos por metro cúbico, mientras que el resto, los que padecieron otros tipos de cáncer o los que no sufrieron esta enfermedad, vivían en casas con niveles inferiores a los 52 becquerelios por metro cúbico”. 
De este estudio, se deduce que “estos casos demuestran que el riesgo de padecer cáncer de pulmón entre individuos con concentraciones de radón en sus viviendas por encima de los 148 becquerelios -el límite de riesgo según la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos- se dispara. El cálculo llevado a cabo por el equipo santiagués estima que entre estos individuos el riesgo es 6,6 veces superior que en poblaciones que soportan una concentración de gas inferior en sus domicilios”. Tomen nota y actúen en consecuencia. Ventilen, ventilen, ventilen… Y, si pueden, hagan las mediciones pertinentes, si creen que su hogar presenta algún riesgo. En cualquier caso, ventilen, ventilen, ventilen… porque es muy positivo también por muchas otras razones.

Carles Bohórquez / The Ecologist
Asociación Vida Sana


RADÓN EN LOS HOGARES
UN PROBLEMA GRAVE

•El radón ocupa el segundo lugar en la lista de las principales causas de cáncer pulmonar en muchos países 
•Se calcula que el radón causa entre el 3% y el 14% de los cánceres pulmonares, lo que depende de la concentración promedio de este gas en cada país 
•Las probabilidades de que el radón cause cáncer pulmonar en los fumadores son mucho mayores, y este gas es la causa principal de esta neoplasia maligna en quienes no fuman 
•Los cánceres pulmonares causados por el gas radón no están vinculados con las concentraciones altas sino con las bajas y moderadas, debido al gran número de personas expuestas al gas en el interior de las viviendas, que es donde se alcanzan estas concentraciones 
•Cuanto más baja es la concentración de radón en una vivienda, menor es el riesgo; sin embargo, no se conoce un umbral por debajo del cual la exposición a este gas no entrañe riesgo
 OJO CON LOS MATERIALES 
TENGA EN CUENTA QUE…

Es bueno, para no tener radón en casa, o la menor cantidad posible, evitar en la construcción el uso de determinados materiales como basaltos o granitos, algunas cerámicas y hormigones y ciertos tipos de gres, que pueden ser fuente de gas radón. Si el inmueble tiene estos materiales, es necesaria una buena ventilación. Determinados materiales de construcción, de muy baja gama, también son susceptibles de conllevar emisiones de gas radón.
¿DÓNDE ESTÁ EL RADÓN?
LA OMS Y EL PICR

El principal foco de radón (en la inmensa mayoría de los casos) es el terreno, y la causa es su contenido natural en uranio y torio, de los cuales se generará el radio (Ra226) que engendrará el radón (Rn222) en su proceso de desintegración. Así, mientras que las rocas basálticas poseen 1 ppm de uranio y 4 ppm de torio, las areniscas, al igual que las carbonatadas, poseen 0.5 ppm de uranio y 1.7 ppm de torio; las arcillosas poseen 3.5 ppm y 11 ppm respectivamente; las graníticas poseen 5 ppm de uranio y 12 ppm en torio, poseyendo un mayor potencial emisor de radón.
Sin embargo, mediciones realizadas en regiones de suelo arcilloso dan niveles más bajos que las realizadas sobre terrenos graníticos, lo cual lleva a la cuestión de que, además de poseer el potencial, los suelos han de permitir la salida del radón, y esto sólo es posible si estos se hallan lo suficientemente fracturados y son lo suficientemente porosos. En Galicia, asentada sobre suelos graníticos especialmente fracturados, todos los estudios llevados a cabo hasta la fecha… confieren a esta comunidad el calificativo de zona de alto riesgo de contaminación por radón. Precisamente, el hecho de que se necesite una fracturación de la roca para permitir la emanación del gas radón… es lo que hace que la utilización del granito para la construcción no entrañe un aumento sustancial en la concentración de este gas, respecto a la utilización de otro tipo de materiales, en contra de ciertas creencias populares. 
Otros focos de radón son los materiales utilizados en la construcción de las viviendas, especialmente cementos de bajo coste y calidad realizados a base de escorias de la industria metalúrgica. También el agua corriente puede contener radón disuelto que es liberado a la atmósfera a temperatura ambiente, pudiendo ser una importante fuente de contaminación en instalaciones de determinados balnearios. Finalmente, el gas suministrado como combustible doméstico puede también contener también gas radón susceptible de ser liberado al medio. La concentración de radón en el interior del edificio crece en función de la porosidad de los materiales utilizados en su construcción.

 

 

Igor Leibar / The Ecologist

http://www.vidasana.org/ – ECOticias.com

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