Adiós a las pieles de animales en la moda

Francia las desterró el año pasado de la alta costura y aparentemente Italia lo hará en todo el país en breve, sumándose a una larga lista de naciones que le han dicho NO a la industria peletera.

Pobres bichos

Cada año en todo el mundo miles de animales de las más diversas especies como visones, zorros, conejos y un largo etc., son criados (muchas veces en condiciones de hacinamiento, maltrato y desnutrición) para acabar desollados y surtir al sector de la peletería, que fabrica abrigos, zapatos, bolsos, chaquetas, accesorios, de moda, cuellos o pompones para gorros.

Hace unos años en Dinamarca, un país que no llega a los 6 millones de habitantes salió a la luz que cada año unos 19 millones de visones eran criados y sacrificados para servir a la industria de las pieles, un dato que dejó en evidencia que este es un problema de magnitudes enormes y una ausencia total de ética y sostenibilidad.

Por su parte,hay infinidad de organizaciones que luchan en todo el mundo para acabar con estas prácticas innecesarias e inhumanas, mediante las cuales los lujos de una especie dependen del sufrimiento de otras. Y ya lo han conseguido en muchos países como Austria, Serbia, Luxemburgo, Chequia, parte de Bélgica (Valonia y Bruselas), Suiza, Reino Unido, Croacia y Macedonia en los que criar animales por su piel está terminantemente prohibido.

Por su bienestar

La multinacional francesa Kering, casa matriz de varias de las más importantes marcas de lujo como Gucci, Yves Saint Laurent, Balenciaga y Bottega Veneta entre otras, decidió el año pasado que a partir de la temporada de invierno 2022, ninguna de sus casas de moda emplearía pieles de animales en sus colecciones.

Mientras tanto, en el resto de la industria la mayoría de las grandes marcas han apostado por alejar la crueldad animal de la moda y han renunciado también a emplear pieles en sus modelos. También dicen que sus diseños se adaptarán cada vez más a los principios básicos de la sostenibilidad.

La decisión de Kering fue vista como algo más que una simple decisión ética, ya que para muchos de los integrantes de esta industria, este es un mensaje a otras compañías y al mundo entero, para cambiar la idea obsoleta de que lujo y piel deben ir de la mano y apostar por la innovación dentro de la compasión, pasándose decididamente al bando del bienestar animal. Solo falta que Francia como nación se una a la iniciativa.

La COVID 19 también influyó

Por otra parte, crece a nivel mundial la presión para dejar de usar pieles, no solo debido a una mayor conciencia de los consumidores y al cambio de conceptualización ética, sino también a un factor más práctico: los riesgos para la salud asociados con su producción y la posibilidad de que los criaderos sean focos de zoonosis.

Las granjas de pieles han sido fuentes confirmadas de propagación de COVID-19 en animales, que a su vez han contagiado a muchísimos humanos, algo que, sin duda, desempeñó un papel importante en los acontecimientos que conducen al abandono de estas prácticas. De hecho, esa es la principal razón esgrimida en Italia para acabar con los criaderos y la peletería.

Durante la reunión del Comité de Presupuesto del Senado italiano se tomó una histórica decisión que aún debe ser ratificada por el parlamento: la de prohibir las granjas peleteras en todo su territorio. En el resto de Europa: Francia está finiquitando una normativa similar, Irlanda y Polonia trabajan en una nueva legislación y en España aún hay 32 granjas y ningún cambio en ciernes.

ARTÍCULOS RELACIONADOS
- publicidad -

Otras noticias de interés