Europa reclama proteger la ganadería de montaña y el pastoralismo en la futura PAC. La futura Política Agrícola Común (PAC) se presenta como una oportunidad para reforzar estas iniciativas, garantizando que los recursos y las políticas públicas se dirijan a preservar estos sistemas tradicionales frente a los desafíos del cambio climático, la urbanización y la globalización.
La ganadería de montaña y el pastoralismo son prácticas ancestrales que han permitido la utilización sostenible de territorios difíciles y de difícil acceso, contribuyendo a mantener el equilibrio ecológico en estos entornos.
Sin embargo, en las últimas décadas, estos sistemas se han visto amenazados por la disminución de la rentabilidad, la competencia de las producciones intensivas, y la migración de las poblaciones rurales a áreas urbanas, lo que ha llevado a una reducción significativa del número de ganaderos y a la pérdida de conocimientos tradicionales.
Por ello, Europa ha reclamado en diversos foros que la futura PAC adopte medidas específicas para proteger y promover la ganadería de montaña y el pastoralismo. La Comisión Europea ha subrayado que estas prácticas no solo proporcionan productos de alta calidad, sino que también cumplen una función ambiental esencial.
La ganadería extensiva ayuda a prevenir incendios forestales, mantiene el equilibrio de los ecosistemas y contribuye a la conservación de especies en peligro, además de ofrecer productos típicos y sostenibles que potencian la economía local y el turismo rural.
Europa reclama proteger la ganadería de montaña y el pastoralismo
La ganadería de montaña y el pastoralismo son prácticas ancestrales que han permitido la utilización sostenible de territorios difíciles y de difícil acceso, contribuyendo a mantener el equilibrio ecológico en estos entornos.
La XIV Convención Europea de las Montañas, celebrada en Sallanches (Francia), ha concluido con un llamamiento para reforzar el apoyo a la ganadería extensiva y al pastoralismo de montaña, dos actividades consideradas esenciales para conservar los paisajes, mantener la biodiversidad y sostener la economía de las zonas rurales.
Más de 300 expertos procedentes de una veintena de países han participado en este encuentro internacional, marcado por el debate sobre la futura Política Agraria Común (PAC) y las políticas de cohesión que la Unión Europea aplicará a partir de 2027.
Europa reclama proteger la ganadería de montaña y el pastoralismo en la futura PAC
La declaración final fue presentada por Laura Gascón, presidenta de Euromontana y técnica del área de Programas Europeos de la Diputación Provincial de Teruel, que lidera la organización durante el periodo 2024-2028.
El documento solicita que las instituciones europeas reconozcan el pastoralismo no solo por su capacidad productiva, sino también por los importantes beneficios ambientales, sociales y económicos que aporta a los territorios de montaña.
Las organizaciones participantes consideran que estas explotaciones desempeñan un papel decisivo en la conservación de los ecosistemas, la prevención de incendios forestales y el mantenimiento de la actividad económica en áreas con riesgo de despoblación.
El relevo generacional, uno de los mayores desafíos del sector
Uno de los principales mensajes de la convención es la necesidad de facilitar la incorporación de nuevos ganaderos a la actividad.
Los participantes reclaman mejorar el acceso a la tierra, al crédito y a unas condiciones laborales que permitan atraer a las nuevas generaciones hacia un oficio fundamental para la gestión sostenible del territorio.
Además, consideran imprescindible adaptar las políticas públicas a las características específicas de las zonas de montaña, donde los costes de producción y las dificultades logísticas suelen ser superiores a los de otras áreas agrícolas.
Cambio climático, biodiversidad y digitalización centran el debate
La XIV Convención Europea de las Montañas, celebrada en Sallanches (Francia), ha concluido con un llamamiento para reforzar el apoyo a la ganadería extensiva y al pastoralismo de montaña, dos actividades consideradas esenciales para conservar los paisajes, mantener la biodiversidad y sostener la economía de las zonas rurales.
Las jornadas también analizaron los efectos del cambio climático sobre la ganadería de montaña y las oportunidades que ofrecen la digitalización y la innovación para mejorar la competitividad del sector.
Entre los asuntos abordados destacaron la sanidad animal, la convivencia con los grandes carnívoros, la gestión sostenible del agua y la valorización comercial de los productos de montaña, considerados un elemento clave para generar valor añadido en las explotaciones.
Los expertos coincidieron en que afrontar estos desafíos requerirá una mayor coordinación entre administraciones europeas, nacionales y regionales.
Las explotaciones de montaña muestran modelos de éxito
La primera jornada incluyó visitas técnicas a explotaciones ganaderas y pastos de altura en la región francesa de Alta Saboya, donde los asistentes conocieron diferentes experiencias de gestión pastoral.
Durante estas actividades se presentaron modelos de gobernanza, sistemas de transformación de productos, estrategias para optimizar los recursos hídricos y fórmulas para compatibilizar la actividad ganadera con la conservación de la fauna silvestre.
Las sesiones posteriores se centraron en talleres participativos y mesas redondas sobre el futuro del sector y las oportunidades de desarrollo para las zonas de montaña.
La política europea decidirá el futuro del pastoralismo
La clausura reunió a eurodiputados, representantes ministeriales, responsables regionales y organizaciones agrarias para debatir cómo integrar las necesidades de la ganadería de montaña en las futuras políticas comunitarias.
Los participantes coincidieron en que el éxito de la próxima PAC dependerá de su capacidad para reconocer las particularidades de estos territorios y ofrecer herramientas eficaces que garanticen su viabilidad económica y ambiental.
La declaración final plantea una hoja de ruta para que el pastoralismo continúe siendo un motor de desarrollo rural, conservación del paisaje y resiliencia frente al cambio climático.
La declaración aprobada en la XIV Convención Europea de las Montañas refuerza el mensaje de que la ganadería extensiva y el pastoralismo son mucho más que actividades productivas. Su papel en la conservación de la biodiversidad, la prevención de incendios, el mantenimiento del paisaje y la lucha contra la despoblación los convierte en elementos estratégicos para el futuro de las regiones de montaña.
Con la negociación de la futura PAC sobre la mesa, las instituciones europeas afrontan ahora el reto de traducir estas demandas en políticas concretas que garanticen la continuidad de un modelo ganadero considerado esencial para el equilibrio ambiental y socioeconómico de amplias zonas rurales.
Europa reclama proteger la ganadería de montaña y el pastoralismo en la futura PAC; explicado en 15 segundos
¿Por qué Europa reclama proteger la ganadería de montaña y el pastoralismo?
Porque estas actividades generan beneficios ambientales, sociales y económicos, ayudan a conservar la biodiversidad, previenen incendios y mantienen la población en las zonas rurales de montaña.
¿Qué es Euromontana?
Euromontana es una organización europea que reúne a entidades e instituciones comprometidas con el desarrollo sostenible de las regiones de montaña y la defensa de sus intereses ante la Unión Europea.
¿Qué cambios se piden para la futura PAC?
La declaración reclama adaptar la Política Agraria Común a las necesidades específicas de la montaña, impulsar el relevo generacional y facilitar el acceso a la tierra, al crédito y a mejores condiciones laborales.
¿Qué temas se debatieron en la Convención Europea de las Montañas?
Los participantes analizaron el futuro de la PAC, el cambio climático, la biodiversidad, la digitalización, la sanidad animal, el acceso a la tierra, la gestión del agua, la coexistencia con grandes carnívoros y la valorización de los productos de montaña.



