El problema de la vivienda asequible en Europa: casi la mitad de la población con ingresos medios en Europa solo puede aspirar a comprar un estudio o un piso pequeño. A su vez, cuatro de cada diez ciudadanos no consiguen costear el alquiler de esos mismos espacios. Un estudio de la Universidad Técnica de Viena confirma una crisis de la vivienda concentrada en las grandes capitales y las zonas turísticas.
El encarecimiento del mercado desplaza a la población local en ciudades como Madrid o París, donde las rentas medias resultan insuficientes para conseguir una vivienda digna. La presión inmobiliaria de los alquileres vacacionales empeora el problema. Esta situación castiga con fuerza a quienes intentan mudarse o buscan adquirir su primera residencia en el continente europeo.
La vivienda asequible en Europa se rompe
Casi la mitad de las personas con ingresos medios que viven en Europa solo pueden permitirse comprar el equivalente a un piso de un dormitorio o un estudio, y el 39 % de los europeos ni siquiera puede permitirse alquilar una vivienda de este tamaño. Así lo revela un nuevo estudio publicado en la revista científica Journal of Maps.
En el estudio, dirigido por la Universidad Técnica de Viena (TU Wien), en Austria, se utilizaron los datos inmobiliarios y financieros de más de 30 países europeos para cartografiar los ‘puntos críticos’ en los que algunas viviendas están fuera del alcance de quienes perciben ingresos medios.
Los resultados mostraron, según los autores, una crisis en materia de vivienda asequible en casi toda Europa, especialmente en las ciudades de París, Berlín y Madrid, además de regiones turísticas.
Las zonas urbanas son las más castigadas
El objetivo del estudio fue determinar cuántos metros cuadrados son asequibles para una persona europea con unos ingresos regionales medios. Para ello, analizaron 22 millones de anuncios inmobiliarios recopilados por el proyecto europeo ESPON HOUSE4ALL en 30 países.
Con estos datos se crearon mapas que muestran la distribución geográfica de la asequibilidad de la vivienda a nivel municipal, y que incluyen viviendas en propiedad y de alquiler privado. Así, los autores analizaron la relación entre el tamaño de las propiedades y el precio de venta.
Los resultados mostraron que existen problemas de asequibilidad en casi todos los países investigados. Entre los países ‘altamente inasequibles’ que identificó el estudio se encuentran Portugal, Polonia y los Países Bajos.
“Los núcleos urbanos son los que más sufren las dificultades de acceso a la vivienda, a pesar de que los niveles de renta son más altos en comparación con las zonas más rurales”, explica Selim Banabak, profesor de la universidad austriaca y coautor del estudio. “Estas son las zonas que requieren con mayor urgencia soluciones en materia de política de vivienda”.
Esto ocurre a pesar de que los niveles de ingresos son más altos en comparación con las zonas más rurales, y da lugar a lo que los autores describen como “efectos de arrastre claramente visibles” en las regiones vecinas.
En concreto, alrededor de dos de cada cinco personas (un 44 %) que viven en zonas urbanas en Europa, lo hacen en una ciudad donde, con unos ingresos medios, solo se pueden permitir menos de 50 metros cuadrados (aproximadamente el tamaño de un pequeño piso de un dormitorio o un estudio).
Además, más del 70 % de la población europea vive en regiones donde, con una hipoteca a treinta años y unos ingresos medios, solo se pueden adquirir hasta 75 metros cuadrados.
“Esto apunta a una grave crisis de asequibilidad de la vivienda. Es una crisis que ya afecta de manera desproporcionada a los recién llegados al mercado, así como a las personas que cambian de lugar de residencia con frecuencia, ya sea por motivos personales o profesionales”, dice la autora principal, Franziska Sielker, profesora de Investigación Urbana y Regional en el Instituto de Ordenación del Territorio de la Universidad Técnica de Viena.
Las zonas turísticas son las más caras
Para Banabak, la gravedad del problema se subestima para la mayor parte de la población. “La crisis tiene dos vertientes: la de los costes y la de los ingresos. Para cerrar la brecha, es importante tener en cuenta ambas”, añade.
El estudio también muestra que la vivienda en zonas turísticas de gran afluencia, como las regiones costeras y de montaña, es menos asequible que en otras áreas.
Según los autores, esto es debido a que los propietarios de segundas residencias y los arrendatarios a corto plazo están desplazando a la población local del mercado.
Por eso, los investigadores afirman que una opción política en estas regiones sería intervenir en los mercados de alquiler a corto plazo y de segundas residencias.
Banabak matiza que “los indicadores de asequibilidad en los que se basan los mapas presentados no son necesariamente representativos de la carga que supone la vivienda para los residentes actuales”. “Reflejan lo inasequible que resulta acceder al mercado con un nivel de renta local medio. Por lo tanto, representan la situación de los nuevos compradores en el mercado”.
Además, los autores del estudio reconocen que una de las limitaciones de la investigación es que se basa en precios de venta aproximados en lugar de en precios de venta reales. Además, solo analiza los precios de la vivienda sin tener en cuenta otras barreras financieras, como los requisitos de entrada que, según destacan, también impiden a las personas comprar una vivienda.












